Fragmentos del viaje, Arquitecturas del desaliento

Xavier Monsalvatje (Godella, Valencia, 1965) es un tipo que, de entrada, genera confianza. Luego te dice que es ceramista y entonces te invade un sentimiento de ternura y admiración, porque ni es fácil dedicarse hoy en nuestro país a tal oficio, ni mucho menos a la cerámica creativa en los parámetros por los que Xavier transita.

Formado en la prestigiosa escuela de cerámica de Manises (Valencia), tiene tras de sí una larga trayectoria profesional y expositiva en países como Francia, Estados Unidos, Italia, Turquía, Irlanda, Ucrania o Taiwán, entre otros. Su producción está vinculada a la iconografía industrial en un registro que oscila entre la ilustración, el cómic de línea clara, los dibujos de Los inventos del Profesor Franz de Copenhague y los catálogos vintage de material eléctrico. Sus ilustraciones sobre soporte cerámico poseen una poderosa narratividad que va más allá de lo decorativo o anecdótico, convirtiendo a cada una de sus obras en un apasionante relato gráfico.

Que además utilice para ello la que fuera la primera actividad industrial de la Humanidad: la alfarería, nos indica la inequívoca voluntad de Xavier por mantener vivo el origen del complejo binomio arte e industria en la era de la inmediatez, de Internet y de la realidad virtual. Él mismo nos indica brevemente su filiación industrial y su capacidad de adaptación a los cambios que la propia industria provoca: “Yo soy hijo del tornillo, vengo del remache y ahora vivo en la sociedad del microchip.”

Inmaculada Aguilar, pionera del desarrollo de los estudios sobre el patrimonio industrial y la arqueología industrial en nuestro país, se refería así a su obra en el texto del catálogo de una de sus exposiciones:

“(…) la obra de Xavier Monsalvatje es la memoria industrial, a través de depósitos, chimeneas humeantes, máquinas-inmuebles, espacios fabriles, imágenes que pueden recordarnos la visión metafísica de un Giorgio de Chirico, o la visión utópica de un Boullée o de un Ledoux; sin embargo, la imagen de Monsalvatje no es visionaria, no es metafórica, es real, es potente, es poderosa; nos recuerda incluso esa visión sublime del progreso propio de la sociedad decimonónica.”

Para finalizar el año 2016, Monsalvatje presenta una doble propuesta expositiva instalada en dos de los espacios de la Fundación Antonio Pérez de Cuenca. La primera de ellas, Fragmentos del Viaje, puede verse en la sede central de la fundación: el Centro de Arte Contemporáneo de Cuenca. Repartidos en ocho vitrinas de gran tamaño, Monsalvatje nos invita a asomarnos a los entresijos de otros tantos proyectos desarrollados en algunos de los países a los que ha sido invitado por fábricas de cerámica, universidades, escuelas o espacios privadospara desplegar su labor creativa, como Turquía, Taiwán o Dinamarca, o en prestigiosos centros nacionales como el de Sargadelos, en Lugo. Para ello reúne en cada vitrina, junto a alguna de las piezas realizadas, los objetos y utensilios que le han acompañado durante su materialización, así como documentos, carteles, billetes, visados y sus valiosísimos “libros de artista”, en los que deja patente su dominio del dibujo en los bocetos que inspiran cada obra, junto a las reflexiones y anotaciones de cada una de sus estancias.

La segunda propuesta, Arquitecturas del desaliento, se ubica en el Museo de Obra Gráfica de San Clemente (Cuenca). En ella se reúneuna selección de obras formada por dibujos, serigrafías, diseño gráfico y cerámica de toda su trayectoria artística, desarrolladas tanto de forma individual como en colaboración con otros artistas y colectivos sociales. A este respecto cabe recordar que Monsalvatje formó parte activa de dos de las iniciativas más dinámicas de agitación artística en la ciudad de Valencia de los años 90: la Sociedad de artistas Purgatori y La Corporación, empeñada esta última en la salvaguarda del Patrimonio Industrial valenciano. Junto a esta selección, Monsalvatje exhibe las obras más recientes realizadas este mismo año, a raíz de una invitación que recibió del programa Art/Industry del John Michael Kohler Arts Center de Wisconsin, en Estados Unidos.