Fotografías de ColumnaVillarroya

Bajo el título Columna Villarroya del Agua, 30 de mayo al 25 de agosto, podemos ver 42 fotografías en blanco y negro entre 1995, año que comienza la serie, y 2006, pero la mayoría década de los noventa, con exposición inaugurada en el Museo Ibercaja Camón Aznar. Textos de Desirèe Orús y de la fotógrafa como imprescindibles referencias. Por otra parte, el diseño de la cubierta es muy poco acertado, por decirlo suave, con la aclaratoria frase Zaragoza Museo Ibercaja Camón Aznar Espoz y Mina, 23  ubicada sobre una fotografía de Villarroya. Jamás se hace tal intromisión con una obra de arte. En diseño es elemental. Y encima, como un sueño línea pesadilla, poner Zaragoza con letras mayúsculas de increíble tamaño, pues rompe la estructura, el equilibrio, del propio recuadro, ni digamos respecto a la fotografía reproducida.

E. Pérez Beriain, Heraldo de Aragón, 30 de mayo de 2013, comenta en su abarcador artículo que las fotografías están realizadas en blanco y negro y con película analógica, captadas en un segundo real, sin manipular. El tema del agua sugiere que la fotógrafa se ha paseado por cualquier río para captar dispares panoramas siempre alterados del original, pero en el artículo citado la artista afirma: Todas están hechas en el estudio. Son independientes, aunque todas giran en torno a la misma temática. Una me recuerda la naturaleza, o un árbol, o un meteorito o incluso en otra se ve un pez, como me dijo una mujer de 93 años que vino a mi estudio.

Negro radical y dispares matices de grises y blancos son los únicos colores, más que suficientes para mostrar un cambiante panorama de gran atractivo al servicio de temas nacidos del agua. Pueden captarse diáfanas gotas de agua difuminadas, en reposo o flotando en dispares espacios, pero aquí se acaba toda semejanza ante la constante alteración partiendo de una realidad como único protagonista. Puede sugerirse, incluso, que sabemos el punto de origen como protagonista, porque de lo contrario cabrían múltiples interpretaciones en numerosas obras ante su radical transformación. Es aquí, en lo real desaparecido y transformado, donde nace la línea de conducta vía imaginación antes de llegar al resultado idóneo, con el cambiante sentido del espacio como ingrediente vital que envuelve la mirada para crear dispares atmósferas implicadas con el agua. A partir de ahora, con su multicolor ingrediente de luces y sombras, es posible asegurar que el agua es móvil y clara, invisible y extraña, como si tuviera una desbordante capacidad para ser inverosímil. El resultado general atraviesa toda inocencia con la evidente anomalía como naturalidad sin reposo.

Museo Ibercaja Camón Aznar, Zaragoza

Número 23

Junio 2013
Manuel PÉREZ-LIZANO FORNS
Presidente de AACA y Vicepresidente de AECA
Fecha de recepción: 20/6/13
Fecha de aceptación: 20/6/13
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