El pintor Juan Luis Borra, Zaragoza, 1966, inauguró en el Club Naútico la exhibición Evanescencias, del 21 de noviembre al 20 de diciembre. En principio resaltar que tiene un excelente sentido del color, que palpita sobre todo con los colores intensos. Tres series configuran la exhibición. Serie Sociedad líquida, con seis obras sobre lienzo, con títulos como La creación, Pensamientos, Computadora, En el parque y En el museo. La figura, salvo una excepción, se trabaja mediante planos sueltos muy bien conectados. Ámbito de las sensaciones. Serie Haikus con 10 obras verticales a la base, pero cuatro de formato cuadrado, de las que seis tienen un aire medio comercial, todo con soporte de madera. Temas urbanos, con o sin figuras, mediante un toque natural a través de músicos callejeros, un personaje paseando y dos figuras sentadas en una terraza. Y, para concluir, serie Transfiguraciones con seis obras, que se distingue por el excelente color y el tema urbano desde un ángulo exclamativo con eliminación de elementos urbanos para enfatizar en las cambiantes sensaciones que afloran por doquier.
La pintora Sonia Abraín expuso en el bar La Pequeña Europa, con inauguración el 28 de noviembre hasta el 14 de enero y bajo el título Cicatrices. Nueve fotografías, del año 2013, con títulos como Las paredes hablan, Imprevisible, La vida en verde, El corazón se cura, Signos, Sin cimientos, Luces y sombras, Pasión turca y Romperse para resurgir. Algunas obras guardan relación con el tema, como Sin cimientos, mediante una pared desprendiéndose el material de construcción. Se parte de un exacto sentido de la composición y primeros planos de paredes dentro de un cambiante juego de colores que captan las texturas naturales. A sumar, como consecuencia, el concepto del tiempo y su mayor o menor deterioro del tema fotografiado.
En Casa Pascualillo, desde su inauguración el cinco de noviembre, Miguel Ángel Arrudi expone dos esculturas, un montaje, cuadros y dibujos. Montaje mediante pequeñas formas, en general alargadas, flotando airosas y pintadas con llamativos colores que, en algunos casos, evocan a paisajes y en otras son sugerentes abstracciones. El conjunto genera una bella atmosfera multicolor. Cuadros y dibujos, a veces collages, corresponden a paisajes del Pirineo oscense, como norma de carácter expresionista mediante supresión de elementos formales, razón de su atractivo y capacidad evocadora. Siempre sin olvidar la fuerza que alienta cada obra. El cuadro de mayor formato es, en realidad, una poderosa abstracción con el paisaje sugerido. A tener muy en cuenta el impecable juego de texturas en los dibujos, razón para considerar, en este sentido, que estamos ante lo mejor de la exposición.
Sexta exposición colectiva que comisaríamos para Navidad, en esta del 17 de diciembre hasta el 6 de enero del año 2013, como homenaje a Verdi en su segundo centenario de nacimiento. Exposiciones que siempre son un homenaje vinculado con el criterio de Manuel García Maya siguiendo sus pasiones intelectuales y artísticas como hombre de excepcional cultura que fue. Pero antes de una breve reseña es imprescindible recordar que Manuel García Maya, fundador del Bonanza en 1973, falleció el 11 de octubre. Muerte más que sentida pues su bar se convirtió en lugar de ineludible encuentro de artistas, poetas y personas de muy dispar matiz, hasta el grado que ha sido espacio de ineludible encuentro. Le conocimos, antes de 1973, cuando trabajaba de camarero en la cafetería Fiesta, calle Zurita. Desde el primer comento quedaba clara su capacidad intelectual. Nuestra amistad duró alrededor de 55 años. Nunca discutimos. Un gozo. Fuimos el comisario de su exposición retrospectiva en el Torreón Fortea con una perfecta selección de sus cuadros dentro de las diferentes épocas. Mucho se ha escrito sobre Manolo, pero nosotros le recordamos sentado detrás de la barra nada más entrar, justo donde nos poníamos para hablar sobre arte, política y cultura, a la espera de servir a un cliente. A destacar su ironía o el fascinante sentido del humor que conectó con la juventud hasta su jubilación. Memoria prodigiosa, basta recordar sus citas de filósofos o la declamación de poemas, y alto sentido analítico.
Pero ahora estamos con la exposición. Por deseo de Marisa, la viuda, en la exposición colectiva permanece la espléndida fotografía hecha a Manolo por Paco Cuenca, en vez de un cuadro como era habitual. Fotografía de notable tamaño donde figura de costado caminando con la mirada hacia el suelo. Muy realista y evocadora con el fondo y el doble plano paralelo a la base. Estamos ante un triple homenaje: al bar Bonanza por cumplir 40 años, a la muerte de su dueño y a Verdi. Veamos el listado de artistas que hemos seleccionado y que son clientes del bar Bonanza, como siempre se ha hecho en las cinco anteriores exposiciones. Juan Luis Borra, Antonio Cásedas, Andrés Ferrer, Pedro Flores, Eduardo Gimeno Wallace, Alberto Ibáñez, Ignacio Mayayo, José Luis Tomas y Gregorio Villarig.