Aute es multidisciplinar, polifacético y un humanista del siglo XXI. Su vida es arte, su arte está lleno de vida. Como bien indican los comisarios, haciendo un parangón con Goya, el genio de Aute sigue vivo y “coleando” como todos esos peces fálicos que nadan por las aguas de la cripta del Centro de Historia. Artix Espacio Creativo y Zaragoza Cultural, traen de la mano una retrospectiva de la obra gráfica de Aute al Centro de Historia. 67 piezas en total (60 dibujos, 4 grabados, 3 esculturas):
Obras de la serie “Angelingua”, de la serie “Fragmentos Fluidizos”, esculturas en bronce, aguafuertes, así como dibujos de la película “Un perro llamado Dolor” realizada por él tras 5 años de continuo trabajo creativo.
Paralelamente diez artistas aragoneses o que desarrollan su labor creativa en Aragón, han realizado una reinterpretación, a modo de homenaje, de los temas transversales presentes en su obra (amor, sexo, dolor, muerte…). Estos artistas son: Esther de la Varga, Olga Remón, Paco Serón, Christian Losada, Nicolae Didita, Miguel Angel Ortiz Albero, pierre d.la, Fernando Clemente, Heather sincavage y Rakel garcía.
La primera serie, titulada Angelingua, está conformada por dibujos a lápiz, "distintas variaciones a partir de cinco elementos: la mujer, un ángel, la calavera, el pez y el agua. Los elementos que construyen esa cosa extraña y que no conocemos que es la vida", explica Aute, siendo la mujer la líbido, la calavera el sexo, el pez es la forma fálica y el agua es el elemento original de la vida. La factura de todos los dibujos es de gran calidad, su originalidad nos transporta a un mundo onírico del propio universo del autor.
La serie Fragmentos fluidizos en la que Aute juega con todo tipo de fluidos corporales (sangre, sudor, lágrimas y fluido seminal). El propio artista lo argumenta así: "El ser humano somos un 69% de líquido y, por ello, hay que tratarles con especial interés. En estos trabajos que se pueden ver hay "un juego de líquidos que se escapan de los mismo dibujos e incluso casi del marco de los cuadros". Son delicados, bellos y sugerentes, destacando la Crucifixión, siete cuadros individuales que juntos forman una cruz.
También hay varios dibujos en rojo y verde que hay que verlos con gafas de 3D. La idea es que hay que esquivar volúmenes que salen de los cuadros. En ellos vemos iconografías buñuelescas y surrealistas.
Ya en el interior de la cripta, dedicado a la película de Aute, Un perro llamado dolor (en la entrada se proyecta en una pantalla de plasma el antecedente a esta película: Animalada). En la que se proyecta constante e ininterrumpidamente la cinta y está acompañada por la exposición de una serie bocetos de la película que dibujó y dirigió el propio artista. Buñuel, Goya, Duchamp, Frida Kahlo, Dalí…son los protagonistas de una película muy especial y muy particular.
En el mismo espacio, diez artistas vinculados a Zaragoza reinterpretan la obra (plástica y musical) del autor de Manila. Heather Sincavage, artista americana que pasó una estancia en nuestra ciudad ha desarrollado una instalación a base de cajones, foto estampada, azúcar, cola… donde la mujer intenta su introspección. Paco Serón hace una escultura lumínica con perfiles de Buñuel, Goya y Aute. Esther de la Varga una instalación muy delicada donde un bebé está protegido en su “casa”. Olga Remón hace el torso de una mujer desnuda con poesía escrita en su piel. Pierre de la. (Pedro Perún) Un homenaje a tres/cuatro con fotos pasadas por acetato. Miguel Ángel Ortiz un retablo exquisito donde se mezclan dualidades. Nicolae Didita un grabado abstracto lleno de formas fálicas. Fernando Clemente con una videocreación de la vida “cotidiana” donde plasma la metáfora del sexo, donde ha compuesto también la banda sonora. Rakel García un lienzo con mucho simbolismo. Y Christian Losada que nos presenta un fotomontaje con un escorzo femenino y un autorretrato en primer plano.
Y por último, Jorge Perales, el diseñador de toda la muestra que hace además el cartel de entrada al Circo.
El mismo Aute comentaba dudoso si podría ser la primera vez que se realiza una exposición, donde se presenta un autor vivo con artistas contemporáneos que reinterpretan su obra en el mismo espacio. Sea o no pionera la idea, la gran calidad y originalidad de todas las obras, bien merecen que nuestros ojos sean rasgados por la belleza sublime de lo creado.


