La galería de Arte Salduba, desde el seis de septiembre hasta el siete de noviembre, ofrece una exposición con 29 esculturas de Débora Quelle, que lleva 15 años exponiendo y bastantes más como escultora.
La escultora ha dividido sus obras en diferentes temas que divide como sigue. Abismos son abstracciones geométricas hechas con metal y mármoles sin trabajar para ofrecer un tono rústico eco de cuando se encontraron en la cantera. El abismo, para Quelle, es el escenario donde se desarrolla la acción, espacios para la reflexión. El conjunto titulado Dedos-caracol son obras figurativas con aroma surrealista. La escultora los define como autorretratos conceptuales. El dedo es la herramienta básica del escultor. La serie Grifos, por el agua, proviene de la Exposición Internacional de Zaragoza en 2008. Combina abstracciones con elementos figurativos. En los Torsos, masculinos y femeninos, demuestra su dominio de la figura con obras potentes de matices expresionistas y tono sensual. Y, para concluir, en la serie Joyas-esculturas, en plata maciza y piedra unidas, articula lo hecho en la series Abismos y Dedos-caracol.
Exposición compleja, por temas y materiales, con total limpieza de resultados y fusión entre los cambiantes planos desde sus cambiantes formas. El ámbito figurativo, sin contar los torsos que viven independientes, se integra en el espacio abstracto, sin olvidar la impecable unión de los planos en las abstracciones geométricas. Hace tiempo, en definitiva, que Débora Quelle dejó aquella especie de afán necesidad por recargar cada escultura, para ofrecer en la actualidad temas sintetizados partiendo de ideas precisas.