Entrevista con Pilar Moré, Gran Premio AACA 2012

 

Trabajadora incesante de carácter introspectivo, considera que su forma de expresión es el arte. Con más de cien exposiciones a sus espaldas, el próximo año se  cumplirán sesenta años de su primera exposición. Pilar Moré es una artista que con ilusión renovada acude todos los días al estudio para seguir encontrando formas con las que comunicarse con la sociedad. Su mirada intensa y vivaz se traduce en unas obras cargadas de color que  de la llevado a simplificar sus estructuras, hasta quedarse con la esencia. Acostumbrada a recibir premios y distinciones desde muy joven, recibe con un  sentido agradecimiento el Gran Premio de la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte 2012, por su exposición “Retrospectiva 1958-2012” que pudo verse en el Museo Ibercaja Camón Aznar  del 19 enero al 29 de abril de 2012.

P. Después de tantas distinciones a lo largo de su carrera  ¿que ha supuesto recibir el Gran Premio AACA 2012?

R. Todo premio, lo he recibido siempre con una gran humildad, pero éste

me dio mucha moral, ya que en estos momentos como casi todos los artistas estaba a falta de ella. Moral y empuje para seguir adelante.

P. Una curiosidad ¿dónde lo ha colocado?

R  Lo tengo enmarcado y colocado en mi taller-estudio.

P.  Pilar Moré nace en Fraga (Huesca) pero  antes de cumplir un año se traslada con sus padres a Zaragoza. Con tan solo 12 años asiste a la Academia de la pintora Joaquina Zamora y dos años más tarde participa en su primera exposición colectiva. ¿Cómo  vivió su infancia entre lápices y dibujos?

R Pues sí, mi infancia transcurrió casi siempre con un lápiz en la mano,

copiando o intentando interpretar en un papel lo que me llamaba la atención o lo más corriente a mi alrededor. Es  por eso que a tan temprana edad mi padre, gran aficionado a la pintura decide llevarme a una Academia.

 P. A los 14 años, comienza su formación en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios de Zaragoza donde obtiene distintos premios, destacando el primer premio en colorido y dibujo del natural.  ¿ Que recuerdos tiene de ese periodo?

R Tengo un gran recuerdo, ya que en la Academia había sido mucho dibujo al carboncillo y en cambio en la Escuela de Artes se abría un gran mundo de color y técnicas desconocidas. El profesor D. Vicente Roman era nuevo ese año y venía con muchas ganas de trabajo para todos. En cuanto al dibujo del natural y movimiento lo impartía Dña. Dolores Franco, gran profesora y amiga más tarde (disfrute mucho).

P. Aunque comienza a exponer en 1954, su primera muestra individual llega en 1959, en la Sala Libros de Zaragoza, en la que expone paisaje y figura.  ¿Por qué elige estos géneros para expresarse?.

R. En esa época pintaba mucho paisaje, salía al campo por los alrededores de Zaragoza; en Tarragona donde pasaba los veranos, se me veía siempre con mi caballete plegable y mis lienzos más o menos grandes. Es por eso que me empezaron a encasillar como paisajista aragonesa. Eso no me gustaba. No quería ser solo paisajista, por lo que me abrí un poco más hacia el retrato y la composición de figura.

P. Obtiene por oposición la beca del Ayuntamiento de Zaragoza para residir en París en 1960. ¿Qué supuso?

R. La beca consistía en una “BOLSA DE VIAJE”. Elegí Paris. Fue un gran cambio en mi vida. En los 60 ir de Zaragoza a Paris era como de lo blanco a lo negro. Fue alucinante y allí descubrí el ARTE que yo quería hacer en adelante. Fue el comienzo de un largo cambio. 

P. Expone obras abstractas  en 1963 con el Grupo “Escuela de Zaragoza” en el Centro Mercantil  de Zaragoza, dentro de la exposición “abstracción navideña”. ¿De dónde nace el pudor de no mostrar las obras abstractas en sus exposiciones personales?

R. Eran de pequeño formato, por lo que no servían para exposiciones individuales y hacerlas en grande, como me apuntó alguna vez un miembro del Grupo Escuela de Zaragoza. Pesaba todavía mucho en mí, tantos años de dibujo realista. A parte debo confesar que me gustaba mucho dibujar, y me gusta.

P. En 1971 contrae  matrimonio con José Luis Gracia y un año siguiente nace su hija Cristina, después Alejandro y Patricia. Un periodo en el que la pintura pasará a un segundo plano. ¿Cómo lo vivió?

R. En cierto modo feliz, sabía lo que quería y a lo que me exponía. Quería formar una familia y ser madre. Aunque significara romper y perder el ritmo que había alcanzado como artista; como así fue. Desaparecí del mundo artístico durante 10 años.

P. Diez años más tarde en 1981 vuelve a exponer y su pintura va cambiando. El paisaje desaparece para convertirse en campos cromáticos como se aprecia en la exposición de las Cortes de Aragón en 1989. ¿ Cómo se produce esa evolución?

R. Después de 10 años “desaparecida”, se habían olvidado totalmente de mí; yo había madurado y mi pintura comienza a ser mucho más esquemática y comienzo a buscar la esencia prescindiendo de otras líneas y buscando masas de color.

P. La pintura de Pilar Moré es un canto al color y al gesto. ¿Cómo se plantea las composiciones?

R. Mis composiciones son cada vez más sobrias, masas de color y casi siempre una línea cruzando el cuadro y que asciende hacia el infinito. De todas formas hay tal comunicación entre la superficie pintada y mi mano, que muchas veces la obra me va diciendo donde tengo que ir.

P. En sus últimas obras se palpa la simplificación de las formas y la intensidad cromática.  ¿Cómo valora esta evolución?

R. Lo encuentro normal, la práctica y experiencia de tantos años te hace ver que no necesita muchos elementos de composición para expresar algo.

P: El collage en la trayectoria de Pilar Moré va mucho más allá de la definición ortodoxa de esta técnica. ¿Qué supone esta técnica en su trabajo?

R. El collage es mi pasión y es una de mis facetas artísticas. En los años 60 comencé con el collage y desde entonces cada vez me “agarra” más y está más ligado a mi personalidad artística.

P. Una exposición retrospectiva, como la que tuvo lugar en el Museo Ibercaja Camón Aznar, por la que ha recibido el Gran Premio AACA,  sirve para echar la mirada atrás, pero también  para encarar el futuro, ¿Cómo lo ve?

R. Mi futuro…, ya no es como cuando me fui a Paris. No se puede hacer muchos planes, pero si, mientras tenga salud seguir trabajando en mis pinturas, esculturas, collages, etc. Trabajando y almacenando obras.