Entrevista con Chus Tudelilla, de La Casa Amarilla

Las cuadernas del arte son infinitas y al tratar de agruparlas surge la condición de dualidad que se presenta en toda actividad artística. La dualidad del arte no es sino consecuencia de la dualidad vinculada al ser humano. Nos movemos pues entre la bipolaridad y la dicotomía.

Por un lado los valores mediáticos, los iconos, los tótem, los mantras, los fetiches retóricos, la sociedad espectáculo de Guy Debord, las identidades clichés, lo que Suely Rolnik denomina identidades prêt a porter, lo transaccional, la cultura del olvido (donde no existe la reflexión y la crítica) porque todo es consumible, el marketing, el branding, los modos de "subjetivación singular" pero sólo para reproducirlos, segregándolos de su conexión con la vida y transformándolos en mercancías; las estrategias de la industria cultural…

Por otro lado nos encontramos inmersos en un sistema que se caracteriza por la importancia de lo cognitivo, la conectividad, los conceptos, la hibridación y la transversalidad de saberes frente a la compartimentación estanca del conocimiento.

La realidad es compleja, por ello el arte debe ser entendido como una invitación a reflexionar mediante la interrelación de múltiples campos y la investigación extradisciplinar. En definitiva poner en común la diversidad para conectarla, enriquecerla y subsumirla en una visión más holística. Salir de la dialéctica erística y superarla mediante la inteligencia colectiva que debe ser la palanca para mejorar ostensiblemente la percepción de la obra artística. No somos omniscientes y consecuentemente necesitamos esa cooperación participativa, de ese “acto coral”, para enriquecernos humana e intelectualmente. Una pieza artística está llena de meandros, en donde se esconden muchos mundos por descubrir.

Ese carácter transversal hace que las obras de arte sean “obras abiertas” capaces de espolear al espectador y de sugerir aspectos múltiples, poliédricos y siempre complementarios. Aunque en muchas ocasiones el conocimiento, la certeza de las ideas, se puede obtener por exclusiones sucesivas (acotar un concepto diciendo lo que no es).

Abogar por una interpretación sincrónica que plantea disertaciones polivalentes en las que se tienen en cuenta muchos aspectos y en los que se atiende más al contenido que a la forma.

Parece pertinente valorar en términos de juicio cognitivo y no sólo estético y sensorial. Frente a la estética como forma de juicio, un planteamiento más inclusivo, global y amplio.

E. Panofsky establecía que "la obra de arte es un producto de la mente que culturalmente cristaliza y da lugar a la forma". Las obras de arte entendidas como constructo, se convierten en ideas, en elaboraciones intelectuales puras y dejan de ser exclusivamente meras formas.

W. Blake en “proverbios del infierno”, concretamente el número 35, nos aclara meridianamente: “una idea llena la inmensidad”. La capacidad de evocación y reflexión del pensamiento es infinita. Debemos irreductibles a las tesis únicas.

Por ello hay que rastrear la "urdimbre" que conecta el arte con la filosofía, la sociología, la música… en definitiva con la vida. Existe un correlato directo entre Arte y vida que es inescindible. Arte y vida son lo mismo. “El arte, según Picasso, es la mentira que nos permite comprender la verdad”.

POSICIONARSE ANTE ESTA DISYUNTIVA es tomar una actitud ante el hecho y la actividad artística. Hay que condecir la reflexión; el sentir; la curiosidad; la flexibilidad; la persistencia; la independencia; la profundización…, y ese debe ser el fin último del arte.

1)     ¿Cuáles son las inquietudes e intereses curatoriales y el modelo de galería que representa La Casa Amarilla? Tras la pandemia de pesimismo que nos inunda, ¿vais a proponer una “nueva realidad “en los planteamientos de la galería?

La Casa Amarilla nació en Zaragoza en noviembre de 2016 como un espacio privado e independiente, con el propósito de servir de enlace entre artistas y la sociedad para contribuir a la dinamización cultural de la ciudad, fundamentalmente en el ámbito de las artes visuales. Corresponde hacerlo a la sociedad civil, ante la fragilidad de las políticas públicas.

La Casa Amarilla quiere ser un nuevo soporte para el análisis, la reflexión y el debate sobre el arte y la cultura contemporánea, a través de dos instrumentos: la obra de arte y el libro. Ambos se apoyan y contribuyen a crear conocimiento, más necesario que nunca en momentos de incertidumbre.

El espacio físico de La Casa Amarilla ofrece una clara imagen de sus objetivos: es preciso atravesar un ámbito dedicado a la reflexión y el debate, la librería, para, a continuación, entrar en el escenario expositivo, la galería. El libro, estamos convencidos, es la base más sólida y necesaria del pensamiento y de la creación.

La librería de La Casa Amarilla está dedicada, aunque de forma no exclusiva, al ensayo sobre arte y cultura. Pretendemos ser una librería especializada por varios motivos: porque ya existen muy buenas librerías en Zaragoza; porque cada vez es más necesario profundizar en aspectos concretos de la excesiva edición actual; porque entendemos que es muy adecuado vincular el contenido de la librería con la actividad de la galería en un mismo espacio, que de ese modo ensancha y profundiza su papel sociocultural. Se trata, en definitiva, de recibir a un mismo público y de atraer a públicos específicamente interesados en uno de los contenidos hacia la complementariedad del otro. Además, el mensaje que se ofrece desde La Casa Amarilla es el mismo desde la librería y desde la galería. En la actualidad, continúan siendo necesarios culturalmente el soporte papel en el libro y el contacto directo con la obra de arte. En un momento de ruido virtual y de espectáculo artístico, es adecuado y provechoso detenerse a reflexionar en un único lugar, teniendo al alcance de la mirada un libro y una obra de arte.

La promoción y difusión de las obras realizadas por las y los artistas a quienes representamos, el compromiso y complicidad intelectual en el desarrollo de su trabajo son, junto a la decidida voluntad de colaboración con los agentes del sector (artistas, coleccionistas, responsables, galeristas, periodistas…) y la atención a la ciudadanía, algunos de los objetivos de nuestro proyecto que fija su estrategia en la puesta en marcha de una línea de exposiciones y plan de actividades coherente y acorde con el discurso de la cultura contemporánea. La relación con artistas nacidos o residentes en Aragón refrenda el compromiso de La Casa Amarilla con nuestra cultura, decididamente abierta al trabajo de artistas de otros lugares. Se trata de no establecer fronteras; en todo caso de pensar los límites.

Con Georges Perec iniciamos nuestra trayectoria con la firme convicción de "dar a ver". La vida instrucciones de uso dio título al proyecto expositivo que se convirtió en una ocasión celebratoria cuando poco o nada había que celebrar. Sí, la cultura. La vocación moral de "dar a ver", que decía Barthes. En aquellos días atendimos a la voz del filósofo e historiador del arte Georges Didi-Huberman cuando exclamó: "El pesimismo no puede tener la última palabra", apelando a Walter Benjamin, quien reclamó la necesidad de organizar nuestro pesimismo.

Y en esas estamos.

 

2) La mentira se ha instalado en nuestra sociedad como una forma de valor si hablamos de política, pero ¿y artísticamente? ¿Hay algo que puede considerarse hamparte? ¿Hay arte sin talento? En el contexto actual la obra artística ha pasado de ser un valor de uso a un valor de cambio. Arte y marketing extraña pareja, que debe conciliar talento y negocio ¿Cómo se concilian en una galería de arte?

Hacer preguntas y "dar a ver" argumentan las actividades de La Casa Amarilla. Nuestra intención es suscitar el interés por el arte y la cultura contemporánea a través de un plan de actividades cuyo propósito es fomentar el conocimiento del arte actual y generar nuevos públicos ávidos de conocimiento. Actividades como "Ante la imagen" -un ciclo de charlas impartidas por profesionales de los más diversos ámbitos que nos sitúan ante las imágenes que configuran cada una de las exposiciones-; "Mesa de trabajo" -que muestra los libros y materiales de estudio que ocupan a artistas y profesionales de la cultura en sus proyectos actuales-; o presentaciones de libros a cargo de quienes los han escrito o editado, enriquecen y activan la dimensión de la actividad artística.

Ningún interés por términos como "hamparte", un producto de marketing, de las redes sociales y de un "yoísmo" impulsivo y compulsivo y, por tanto, ajeno a toda reflexión. Y no, no hay arte sin talento.

Respecto a la conciliación talento y negocio. En las galerías de arte hay más talento que negocio. Que no te quepa duda. Porque estamos hablando de galerías de arte que trabajan con seriedad, no de lugares comerciales sin más pretensiones que las de hacer negocio pasando por alto cualquier otra cuestión.

 

3) Bachelard decía que “analizar una obra es asesinarla… es mejor sentir que entender”. Y el vienés L. Wittgenstein “lo importante del arte no es el juicio, es el sentir”. Las aristas del arte son numerosísimas, ¿por qué limitarse y no pensar en la capacidad de evocación del hecho artístico?, ¿Por qué restringir el caleidoscopio de ideas que sugiere la actividad artística, sólo limitado por nuestra mochila y bagaje cultural? Las ideas tiranizan al que tiene pocas. Tafuri apostillaba que “la historia es un proyecto de crisis”. Vamos concatenando crisis y de vez en cuando aparece un “cisne negro” que clarifica y atempera y estabiliza. A continuación el ciclo se inicia de nuevo. Vivimos un momento tremendamente ruidoso a nivel de ideas (modernidad líquida) y no por ello vamos a sucumbir a la dispersión que ofrece el mundo sobrecomunicado. ¿Con qué tesis os alineáis más con la tesis miesiana de menos es más o la venturiana de más es más?

Conviene no descontextualizar las citas de los grandes pensadores. Además cada situación reclama una respuesta diferente.

 

4) "Del arte objetual al arte conceptual" es una publicación de Simón Marchán editado en 1972. Han pasado 48 años. Por otro lado, Plensa decía: "El Arte tiene el valor de plantear permanentemente las grandes cuestiones y cuando crees atisbar un final vuelven de nuevo al principio como Sísifo". ¿Se han superado y evolucionado los registros del arte expuestos por Marchán o vivimos y amamantamos todavía de aquellas corrientes? ¿El arte se ha reinventado o estamos en proceso de cambio y hay déficit propositivo?

Que las propuestas de Simón Marchán Fiz siguen vigentes lo demuestran las reediciones de un ensayo ejemplar. Respeto muchísimo a Marchán pero, por supuesto, no es el único libro que ocupa mi mesa de trabajo.

 

5) Richard Sennett en su trilogía homo faber, proporciona una de las reflexiones más lúcidas y estimulantes sobre la sociedad contemporánea. Los artesanos, la cooperación y la ciudad son los tres ejes sobre los que bascula su obra de clara inspiración humanística. Por otro lado McLuhan, teórico de la comunicación, predijo los efectos de la tecnología, acuñando el slogan "el mensaje está en el medio". Estamos en la era postmedia ¿Cómo se contempla e influye la tecnología, la inteligencia artificial, en el arte contemporáneo? ¿Eres tecno optimista? ¿Qué interrelación existe entre la tecnología y humanismo actualmente?

Admito que no soy especial tecno optimista. A partir de ahí, poco tengo que decir.

 

6) El arte nos ayuda a alterar nuestra percepción del mundo y a replantearnos nuestra jerarquía de valores. Aunque esto es consustancial en cualquier época, lo es más en un período de crisis sistémica, donde la duda, la incertidumbre y el titubeo son sus señas de identidad. Esto acarrea el empobrecimiento de nuestras facultades cognitivas y afectivas; pero a la vez es un motor, un estimulante, un acicate para superarlas mediante la reflexión.  Sirva este retruécano para la reflexión. ¿Estamos viviendo una época de cambio o un cambio de época? Hay muchas bocas y pocos oídos. Si habláramos de lo que sabemos, se crearía de un gran silencio. Hay que hablar para mejorar el silencio. La clave de bóveda de un discurso rotundo radica en la solidez de la argumentación. La écfrasis y el diálogo son algunos de los instrumentos y de las herramientas fundamentales para adquirir ese conocimiento para disfrutar de la pieza artística. Es una tesis de evidencia que para transmitir a la ciudadanía los valores del arte es necesario no utilizar un lenguaje ensimismado, sino ser didáctico y divulgativo y no por ello menos eficaz y útil. ¿Debe el arte ser pedagógico y útil para relacionarlo con la vida? Arte y vida deben subsumirse mutuamente y convivir en simbiosis perfecta y armónica.        

Yo diría que más que alterar nuestra percepción del mundo, el arte nos ayuda a ampliarla. La principal herramienta del artista es su concepción del mundo, acertó a decir Mandelstam. Y, por supuesto, la información es útil para comprender aunque, eso sí, lo verdaderamente importante, lo decisivo, es mirar para ver. Y no, el arte no debe ser pedagógico para relacionarse con la vida. El arte es la vida.

 

7) La mayor parte del arte contemporáneo es intertextual y contextual y su potencia crítica deriva de su situación en un entorno concreto (una ciudad, un ámbito cultural, un segmente social…). Si no queremos añadir más elementos de consumo a una sociedad que no los necesita… debemos trabajar en la excepcionalidad, en los intersticios que el sistema no reconoce. “La creatividad requiere valor para desprenderse de las certezas” decía E. Fromm. Pero también hay que desprenderse de los estereotipos, de los fetiches retóricos, de lo convencional, de la mentalidad utilitarista-pragmática, de lo evidente… Hay que salir del área de confort para despertar la imaginación con la creatividad. “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte  trabajando” rezongaba Picasso. No hay creatividad sin disciplina y no hay disciplina sin inteligencia. Como las certidumbres son muy lábiles, es muy importante la probidad del creador, que debe manumitir la creatividad, la sensualidad y el intelecto en perfecta coordinación y conjunción. El arte es un campo ilimitado de experimentación e invención. La imaginación es la impostura de la razón y hay que evitar que eche barriga y evitar así, la somnolencia de la razón. ¿Qué valoración haces del panorama artístico de nuestra comunidad autónoma de Aragón?

Un panorama con demasiada barriga.