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Entrevista a Juanjo Vázquez, viceconsejero de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón
AACA. Muchas gracias por aceptar esta entrevista, que teníamos ganas de hacer desde que hace unos meses fuiste renovado en tu puesto de Viceconsejero, por el Gobierno Aragonés surgido de las pasadas elecciones. ¿Básicamente vais a continuar y culminar los proyectos planteados en la anterior legislatura o puedes adelantarnos para AACA Digital nuevos proyectos e ideas en relación con el arte contemporáneo para estos próximos cuatro años?
JJV. Los resultados de las recientes elecciones autonómicas mostraron el apoyo mayoritario de la sociedad aragonesa a las actuaciones del Gobierno de Aragón en la anterior legislatura; también hacia los proyectos emprendidos en los ámbitos de la educación, la cultura y el deporte. Después de veinticinco años de autonomía la sociedad aragonesa ha cambiado profundamente: se han recibido importantes transferencias, se ha reformado por dos veces el Estatuto de Autonomía, se han traspasado a las comarcas numerosas competencias… Sin embargo, el proyecto cultural de nuestra Comunidad Autónoma sólo había experimentado ligeros retoques desde su primer Gobierno, en el que fue consejero de Cultura José Bada. Además, a lo largo de algunas de las legislaturas, las principales instituciones culturales aragonesas, como el Museo de Zaragoza o la Biblioteca de Aragón, habían sufrido las consecuencias de una evidente falta de atención. La pasada legislatura supuso el momento de reorientar el proyecto cultural del Gobierno de Aragón y adaptarlo a las nuevas realidades de nuestra sociedad: era necesario reconocer la necesidad de modernizar, incluso físicamente, el funcionamiento de nuestros museos, archivos y bibliotecas, satisfacer la importante aportación que las entidades locales han realizado a lo largo de estos años para la democratización cultural del conjunto del territorio e iniciar el asentamiento y la proyección exterior de nuestras industrias culturales y de los creadores aragoneses. En los pasados cuatro años se pusieron en marcha algunos de los mecanismo correctores que creíamos imprescindibles para adecuar a la realidad social el funcionamiento de nuestra administración cultural; algunos pudieron culminarse, como la nueva orientación del CDAN o la creación del Centro del Libro; otros iniciaron su nuevo camino, como es el caso de la ampliación del Museo Pablo Serrano, cuyas obras se iniciaron al final de las legislatura; otros son todavía proyectos, como las ampliaciones del Museo de Zaragoza, del Museo de Teruel y del CDAN, suficientemente definidos como para que a lo largo de estos próximos años se conviertan en una realidad.
Es, por tanto, evidente que por respaldo electoral, por voluntad programática y por lógica política desde el Departamento de Cultura se van a continuar y culminar los proyectos planteados en la anterior legislatura, lo que no significa una voluntad continuista, sino claramente modernizadora de nuestro proyecto cultural para Aragón: sólo desde instituciones suficientemente sólidas en todos sus mecanismos será posible cumplir nuestros objetivos, también en el campo del arte contemporáneo: cooperar con las entidades locales, que tienen los instrumentos para trabajar en la difusión cultural a través de iniciativas que incluyan proyectos de formación, producción, exhibición y apoyo al asociacionismo; favorecer el asentamiento de las industrias culturales, mediante la colaboración con las galerías de arte y los sectores profesionales de las artes plásticas y visuales; proyección exterior de la creación artística de nuestra Comunidad, con el propósito de ampliar mercados y llegar a mayores audiencias. La puesta en marcha del nuevo Museo Pablo Serrano permitirá coordinar estas iniciativas a través del Instituto del Arte y la Cultura Contemporáneos, ya creado pero sin desarrollar hasta ahora por falta de los instrumentos necesarios para ello.
AACA. (…) A propósito; podrías por favor avanzarnos los criterios con que se ha planteado la ampliación del Museo Pablo Serrano de Zaragoza.
JJV. El Museo Pablo Serrano nació como un museo monográfico, promovido por una iniciativa de carácter privado; a esa iniciativa y a la generosidad de Pablo Serrano debemos agradecer la oportunidad de que hoy podamos hacer de aquella decisión el eje sobre el que puede desarrollarse un amplio proyecto público que integre a todos los sectores de las artes plásticas y visuales de nuestra Comunidad.
El proyecto de ampliación surge de una responsabilidad pública, que hasta ahora no había sido asumida: el Museo Pablo Serrano estaba inacabado, no contaba con los servicios suficientes para atender las necesidades de un museo monográfico con la pretensión de investigar, documentar y difundir la obra de Pablo Serrano y su época, de crear nuevos públicos y proponer un espacio público de difusión y conocimiento. A esa necesidad de acabar un museo inacabado se unía otra, formulada de muy diversas maneras, desde sectores muy diferentes y no siempre con rigor: en nuestra Comunidad no existe un espacio, ni público ni privado, con las condiciones suficientes para cumplir las funciones de lo que algunos llaman “museo aragonés de arte contemporáneo” y otros “centro de arte contemporáneo”. Sin entrar en este momento en la discusión sobre la pertinencia de dar satisfacción a uno u otro concepto, lo cierto es que en veinticinco años sólo el programa que desarrolló la Diputación de Teruel en torno al surrealismo y el programa Arte y Naturaleza que llevó a cabo la Diputación de Huesca, ahora asumido por el CDAN, han tenido la envergadura y el rigor que permitiesen servir de ejemplos del trabajo sobre el arte contemporáneo que debería realizarse desde un museo/centro de arte en Aragón; habría que remontarse a los primeros años 80 para encontrar un antecedente en las programaciones genéricamente conocidas como En la frontera, que se llevaron a cabo en la ciudad de Zaragoza. En estos momentos, en toda la Comunidad no hay una sola institución que cuente con el espacio físico, la organización, los recursos económicos, técnicos y humanos, ni el programa que permita ser sede de:
a) una colección monográfica, como es el caso de Pablo Serrano,
b) una lectura intencionada de las obras que existen en las colecciones públicas aragonesas, tejiendo un discurso en el que podamos reconocer los momentos en los que la creación aragonesa ha significado innovación y referencia para el arte más allá de nuestras fronteras locales,
c) los recursos de documentación, conservación, investigación, etc. asociados a las anteriores iniciativas,
d) espacios suficientemente dotados para el desarrollo de programas públicos que permitan profundizar tanto en Pablo Serrano y su contexto, en el más amplio sentido, como en cada uno de los momentos recogidos en la exposición permanente de arte aragonés, o en el conocimiento de lo que se está desarrollando en la creación plástica y visual contemporánea a través de exposiciones temporales
e) y sin olvidar un espacio destinado al desarrollo de proyectos creativos, al servicio de los artistas actuales
Desde el Gobierno de Aragón pretendemos que estos cinco ámbitos de actuación, trabajando en colaboración con otras entidades tanto del interior como del exterior de la Comunidad, sean los criterios sobre los que se desarrolle el programa de trabajo del nuevo museo Pablo Serrano y supongan el desarrollo del Instituto del Arte y la Cultura Contemporáneas de Aragón y, en definitiva, la base sobre la que afianzar cada uno de los sectores profesionales que conforman el arte contemporáneo en nuestra Comunidad.
AACA. (…) De la misma manera, tengo que pedirte si podrías avanzarnos también los criterios y usos de la ampliación del CDAN
JJV. Como ya conoce suficientemente la AACA, el CDAN está gestionado por una Fundación en la que están presentes, además del Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento y la Diputación de Huesca, así como empresas privadas. Por ello, he de ser prudente a la hora de exponer intenciones y referirme sólo a lo que ya ha sido debatido y aprobado por la Fundación. Se ha encargado el proyecto de ampliación a Rafael Moneo, quien ya ha propuesto una primera idea que permite visualizar cómo puede ser esa ampliación, y que ha sido muy bien acogida por el Patronato de la Fundación. La ampliación permitirá diferenciar los espacios destinados a mostrar las colecciones permanentes de la Fundación y los destinados a exposiciones temporales y otras actividades, con dimensiones y servicios suficientes para cumplir esos fines. El método que está siguiendo el CDAN garantiza que cada paso que se da hacia adelante proviene tanto del impulso político como de que el paso anterior está bien asentado asentado: en dos años este centro se ha convertido ya en una referencia insoslayable en el arte europeo y ha demostrado que su programa de trabajo precisa los nuevos espacios y servicios que he apuntado.
AACA. (…) En relación con el arte contemporáneo, es inevitable preguntarte también si pensais seguir adelante con el Espacio Goya y cómo: su planteamiento, proyecto de intervención arquitectónica y elementos de fricción.
JJV. Sí, inequívocamente, sigue adelante el planteamiento que ya ha sido suficientemente expuesto y debatido: Herzog y De Meuron, autores sin duda de algunos de los mejores espacios arquitectónicos contemporáneos y, entre ellos, de prestigiosos proyectos de ampliación de museos, han entregado ya su proyecto de ejecución que sigue las directrices autorizadas por la Comisión Provincial de Patrimonio; el Gobierno de Aragón, por vez primera, está desarrollando una sólida política de compras para que el nuevo proyecto sea algo más que un espléndido contenedor; se ha puesto en marcha una Fundación que pretende articular el proyecto del Gobierno con el proyecto de la sociedad aragonesa en torno a Goya; las actividades que está desarrollando el Museo de Zaragoza están contando con una espléndida acogida y van a culminar con las dos grandes exposiciones sobre Goya en el entorno temporal de la Expo. No hay dudas; el proyecto sigue adelante y son cada vez más los apoyos que recibe.
La colisión con los intereses de un sector del profesorado y de los estudiantes de la Escuela de Arte era comprensible y se ha diluido en cuanto se ha comprobado que no se trataba de desalojar la Escuela ni tampoco de dejar paso a una invención sin contenido. Por un lado, la mayor parte de la comunidad educativa ha verificado que el origen del proyecto era dotar a las escuelas de un edificio que diera respuesta a las exigencias de las enseñanzas artísticas del siglo XXI y para las que el actual edificio se demuestra incapaz; el ejemplo del Conservatorio Superior de Música admite pocas dudas; en cuanto el nuevo edificio se ha empezado a construir, y la comunidad educativa es consciente de que ocuparán las nuevas aulas y talleres antes de que se toque un ladrillo del antiguo edificio, se ha reducido el nivel de contestación. Por otro lado, todos los debates democráticos que se han producido en los niveles autonómicos, municipales o en el interior de las propias escuelas, han demostrado que los opositores al proyecto del nuevo edificio eran clara minoría. En muchas ocasiones el exceso de ruido no es más que un intento de que no se puedan escuchar los argumentos.
Un caso aparte es el de APUDEPA, en una clara función de oposición a todas y cada una de las iniciativas públicas de los actuales gobiernos. En los muchos años que llevo dedicado a la función pública, y siempre en áreas que han tenido que ver con el patrimonio, nunca he recibido una sola propuesta de actuación ni un proyecto por parte de APUDEPA. Estoy convencido de que la función pedagógica sobre el patrimonio que hay que realizar requiere tanto de críticas como de apoyo a los ejemplos positivos: ni una sola de las actuaciones que ha realizado el Gobierno de Aragón en estos últimos años, que han supuesto multiplicar considerablemente las actuaciones en recuperación de patrimonio, han recibido una palabra de apoyo por parte de esta Asociación.
Quiero dejar claro que el diálogo institucional en este proyecto se mantiene con todos los sectores democráticamente representativos de los intereses que han de mover un programa de trabajo tan ambicioso como el que se está desarrollando; por citar sólo algunos de los colectivos, entidades e instituciones implicadas en el mismo, he de subrayar que el diálogo es constante con los equipos directivos de las dos escuelas, de Arte y Superior de Diseño, elegidos por las respectivas comunidades educativas, el Ayuntamiento de Zaragoza, el Ministerio de Cultura y los máximos expertos en la figura y la obra de Goya.
AACA. (…) Muchas gracias, Juanjo. Al final, nos ha quedado una entrevista un tanto monográficamente centrada en temas museísticos; pero esperamos que haya otras oportunidades de entrevistar al Viceconsejero o a otras personas de su equipo para tratar de otros aspectos de la política cultural aragonesa en relación con el arte contemporáneo que también interesen a los lectores de AACADigital: premios, becas, coleccionismo, educación, etc…


