La editorial Grjalbo, después de llevar mucho tiempo con su colección de las 1001.. (películas, libros, …etc..), acaba de sacar a la venta una especie de “milagro editorial”, milagro, pues no es fácil realizar un libro de 960 páginas completamente en color, pero no es sólo por el continente porque lo que este libro es interesante, sino también por el contenido.
No suele resultar fácil contemplar y sobretodo entender un cuadro, cuando nos hallamos plantados de repente delante de un cuadro de pie, en absoluto silencio, en soledad, paladeamos el placer que nos proporciona, recogidos y concentrados ante ella.
Y como suele decirse que: “sobre gustos no hay nada escrito”, pues es lo que nos encontraremos en este libro, lo que su propio autor Stephen Farthing ha diseñado su propio “museo” de obras de arte a lo largo de todos, o por lo menos el mayor número de museos posibles, recabando las obras que para él, le han supuesto algo, no habrá sido una tarea fácil, él mismo lo dice en la introducción del libro, pero sin duda será un placer abrir sus páginas y poder contemplar en algunos casos cuadros que nunca habíamos visto, en otros rememoraremos ese cuadro que tanto nos gustó y lo que sentimos cuando lo vimos por primera vez.
El libro se divide por periodos artísticos, comenzando con el arte egipcio, con un "Jardín del estanque", de un anónimo del año 1420 a.C. y que lo podemos visitar en el British Museum de Londres, y se cierra en el siglo XXI, con "El desfile", de John Alexander, del año 2006, perteneciente a una colección particular. Todo ello se complementa con esclarecedores ensayos a cargo de especialistas, que analizan el valor de cada obra en el contexto del mundo del arte y en la trayectoria de su autor.
REPRESENTACIÓN ARAGONESA:
A lo largo del libro veremos distintos cuadros en unos casos de procedencia aragonesa, en otros de autores aragoneses. En el caso primero, y aunque su origen no estuvo inicialmente en Aragón, si que está en la actualidad, me refiero a la tabla titulada "Descenso a los infiernos" de Jaume Serra, fechado entre 1381-82, y, aunque la tabla fue realizada originariamente para el convento del Santo Sepulcro de Barcelona, en la actualidad se encuentra en el Museo de Zaragoza, personalmente no habría elegido esta tabla como única representación de nuestro museo, pero por otro lado es una “pequeña alegría” que en este libro tan importante se coloque una representación “aragonesa”.
En lo que se refiere a artistas aragoneses, la única representación es la de nuestro querido Goya, con varias obras, entre otras: "La maja desnuda", "La familia de Carlos IV", "la maja vestida", "Los fusilamientos del 3 de mayo de 1808" y "Saturno devorando a sus hijos", todos procedentes del Museo del Prado en Madrid. Personalmente habría añadido alguna otra obra de artista aragonés, tipo Pradilla, Bayeu…etc…
En definitiva, un libro imprescindible tanto para los historiadores como para los amantes del arte, ya que el libro nos da la oportunidad de que cada vez que queramos abrir las páginas del libro sentir y amar el arte.