En defensa del neo-contemplativismo

Como viene siendo común, Il Mulino acaba de editar la última obra -casi manifiesto estético personal- del afamado profesor boloñés Raffaele Milani. Tras los magníficos, L´arte del paesaggio (2001), I volti della grazia. Filosofia, arte, natura (2009) y L´arte della città (2015), el célebre paisajista italiano diserta, en esta nueva entrega, sobre la llamada experiencia estética de la condición neocontemplativa. Bien ¿Qué es esto? Decía Román Gubern en su espléndido libro, Del bisonte a la realidad virtual: la escena y el laberinto (1996), que, actualmente, “el exceso de imágenes las hace invisibles. En la época de Lautrec un peatón concedía 20 segundos al examen de un cartel, en 1960 esta atención no superaba los dos segundos” (123). Admitámoslo, hoy 2 segundos nos parecería muchísimo. La sobreinformación implica desinformación debido a la devaluación del mensaje y la incapacidad perceptiva de aprehenderlo. Gubern advertía sobre esta problemática, hace ya más de dos décadas, del mismo modo que, echando el freno al vertiginoso ritmo de la sociedad contemporánea, lo hace ahora Milani. Ahora bien, esta crítica antimoderna no se produce desde el ámbito de los estudios visuales como en el caso de Gubern, sino desde la perspectiva de la filosofía del arte y de la estética. El “neo-contemplativismo” que propugna Milani repugna de la modernidad de las nuevas tecnologías, de la infinita reproductibilidad imaginística que se descuelga de la iconosfera y, de la pasividad receptora ante el incesante bombardeo de los medios de comunicación de masas, para acercarnos a una experiencia estética activa, pero también pacificante y reflexiva; visual pero también háptica, olorosa y cercana, en definitiva, real. Por consiguiente, nos encontramos ante un verdadero manifiesto contra la asepsia de lo virtual y la atrofia sensorial que produce lo digital. Para Milani, ambas alejan a las personas de la naturaleza y el arte. Se trata, pues, de recuperar nuestra prístina esencia contemplativa, de restaurar nuestro maltrecho goce estético. La contemporaneidad ha subvertido los cánones, así como suprimido los asideros valorativos del arte. Esa “atrofia mental del mundo humano actual” (9), produce monstruos que la razón no entiende, sumiendo a la sociedad en “un caos lingüístico y antropológico en el que el arte parece haber perdido todo sentido” (160). La civilización se encuentra indigestada de estímulos estéticos, códigos, signos y mensajes, que nadie acierta a discernir. Y ya sabemos que toda crisis epocal produce revisionismos. Puesto que el futuro no existe, el rechazo del presente solo puede ser sustituido por el pasado, -a menudo idealizado, remasterizado y revisitado-. Proponer una pausa en el camino -incluso un desandar el camino-, aunque solo sea para divisar el ocaso desde lejos, parece ser una apostura convincente y contemplativa frente a un mundo perdido. Dado su sentir común y actual, Albe di un nuovo sentire. La condizione neocontemplativa, ha tenido una excelente acogida en suelo italiano. Gabriele Romagnoli, Simone Palama, Marco Filoni, Federico Vercellone, Pier Luigi Panza, Laura Ricca, Massimo Venturi Ferriolo o Elio Franzini, entre otros, han aclamado este libro como uno de los mejores del pasado, triste y pandémico año 2020. Esperamos, con suerte, una buena traducción en suelo español de este ensayo tan certero como actual; un ensayo que es a un tiempo el lamento de los intelectuales descontentos, pero también el brillo optimista de las estéticas luminosas.

MILANI, Raffaele: Albe di un nuovo sentire. La condizione neocontemplativa. Bologna: Il Mulino, 2020

Número 56

Septiembre 2021
Iván MOURE PAZOS
Profesor Universidad de Santiago de Compostela
Fecha de recepción: 16/7/21
Fecha de aceptación: 19/7/21
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