El Museo del Prado en Zaragoza

 
 
    Con motivo del programa “Prado itinerante”, Zaragoza, a través de su sede central de la CAI, tendrá la oportunidad  por primera vez la exposición El bodegón español en el Prado. Una exposición formada por sesenta obras de artistas que cultivaron el género de la naturaleza muerta que será itinerante por gran parte de la geografía española. La exposición, comisariada por Juan Luna, Jefe del Departamento de Pintura del siglo XVIII, del Museo del Prado,  constituye una oportunidad excepcional para disfrutar de un recorrido por el sugestivo mundo de los bodegones y floreros de la escuela española de los siglos XVII, XVIII y parte del XIX, apreciando la maestría con la que los pintores españoles representaron los elementos configuradores del mundo doméstico tradicional.
    La pintura de bodegones contribuye a establecer una de las múltiples facetas de la imagen histórica que se tiene en España, merced al punto de vista que ofrecen sus temas día, a día, en este caso los alimentos, los objetos de cocina y los utensilios caseros habituales, así como ciertas formas de las relaciones sociales, la gastronomía, las cocinas e incluso el ámbito de la decoración, además goza de una especial significación en razón de la carga simbólica que gran parte de sus obras poseen, debido a las alegorías que encarnan y a los mensajes que difunden, que van desde el espíritu religioso hasta la expresión material de la prosperidad.
    El recorrido de la muestra comenzará en el siglo de oro, entre finales del siglo XVII y XVIII, primeros años del Barroco, y de los reinados de Felipe III, Felipe IV y Carlos II. De esta época, encontraremos obras de autores como Juan Fernández “el labrador”, misterioso pintor de origen rústico, cuya especialización en frutas y verduras fue muy alabada , y de quien existe peculiares referencias históricas debidas a la pluma de españoles contemporáneos, e incluso del representante de los intereses del monarca británico en la corte madrileña. Uno de los genios en esta especialidad, es sin duda Francisco Zurbarán, de quien se decía que: “ lo más atractivo de su composiciones, dejando a parte la maestría del autor, para llevarla a cabo, y la singularidad de los propios objetos que la acompañan, la luz que la baña, o el efecto de la tercera dimensión alcanzado, es la consideración de que el célebre artistas extremeño, consigue en ella, pintar el silencio, o cuando menos establecer la idea de que el lienzo dimana una austera sensación de vitalidad silenciosa extremadamente bien lograda” . Otro artista que estaba a su altura en estos menesteres era Velázquez, de quien por desgracia no se ha traído ninguna obra a la muestra. Con la extinción de la dinastía de los Austrias con Carlos II, y la llegada de los Borbones al poder, los principios estéticos del barroquismo continuaron, pero la llegada de autores extranjeros, determinaron la evolución artística.                           
     Con la llegada al poder del Carlos III, se debió estimular el interés por la pintura de bodegones que se intensificaría gracias a los contactos con ambiente artístico napolitano, en especial con la figura de Luís Meléndez, creador de series de bodegones, de los cuales podremos contemplar seis ejemplos en esta exposición, todos ellos dotados de una perfección, belleza y equilibrio, que convierten a sus creaciones en autenticas obras maestras. Sólo llegando a su altura, y no precisamente demasiado experto en esta temática, la colosal figura del aragonés, Goya. Innovador en el lenguaje, desgarrador, gran sobriedad, caracterizados por una gruesa capa de rico colorido en el que predominan los negros profundos, el castaño dorado con amplias manchas blancas, amarillas y rojas. Todo ello puesto al servicio de un expresionismo muy personal, cerrando con él la centuria, y profundizando en las ideas y el realismo del siglo XIX.
     En esta época, el abrupto reinado de Carlos IV, la invasión francesa por parte de Napoleón Bonaparte, y la correlativa Guerra de la Independencia, hizo que sólo los artistas cuyo aprendizaje  realizasen en las academias como la de San Fernando, en Madrid, o la Escuela de Flores y Ornamentos en Valencia, tuvieran alguna oportunidad de poder mostrar y porqué no decirlo, vender su arte. De entre todos estos artistas, destaca la figura de Eugenio Lucas Velázquez, cuya vida creativa transcurre paralelamente a la fase histórica. Su producción es muy diversa, pero está incluso al bodegón, buena muestra de ello son la pareja de bodegones uno, en manos privadas, que por primera vez se expone, y el otro, procedente de la pinacoteca nacional.  
 Como hemos podido apreciar, fueron muchos los pintores que cultivaron el género. Sus estilos varían de acuerdo con cada época inscribiéndose todos en las fases evolutivas de la escuela española y que hoy podemos apreciar en nuestra comunidad autónoma, gracias a la itinerancia de la Pinacoteca Nacional y a la entidad bancaria.
 
 
 

 
 
 
 
DATOS ÚTILES:  
El bodegón español en el Prado
25/09-30/11/08
Sala CAI Luzán. Pª de la Independencia, 10. Zaragoza