El IAACC Pablo Serrano. Un referente del arte y la cultura contemporánea

UN POCO DE HISTORIA:

Toda historia que se precie contar, debe tener un principio y un fin, como todo en esta vida. El sueño de esta Comunidad Autónoma de tener un museo de Arte Contemporáneo,  empezó a perfilarlo el propio Pablo Serrano, cuando El 21 de septiembre de 1984 el Gobierno de Aragón y la Diputación Provincial de Zaragoza acordaron la creación de una Fundación para acoger el legado de Pablo Serrano, que se constituyó el 29 de julio de 1985, con el objetivo de ser un instrumento y un cauce para la creatividad, donde tuvieran cabida las nuevas expresiones de la escultura y demás disciplinas artísticas. Dicha fundación estaba formada por el Gobierno de Aragón, Las Cortes de Aragón, las tres diputaciones provinciales, los ayuntamientos de Zaragoza y Crivillén, la Institución Fernando “El Católico”, la Universidad de Zaragoza y las tres grandes entidades bancarias de la ciudad, Ibercaja, Cai y el Banco Zaragozano, siendo director José Luís Lasala. Con más enfrentamiento que solidez de proyecto, empiezan a tambalearse los cimientos de lo que en principio iba a ser el museo, tanto es así, que la familia lanza un ultimátum de llevarse la colección, que entonces constaba de 147 esculturas y aproximadamente 200 dibujos, fuera de la comunidad sino se ponían las cosas en orden. La puesta en funcionamiento de todo el proceso comenzará con el fallecimiento del artista, repentinamente en Madrid en noviembre de ese mismo año. Esa primera entrega del legado del escultor, permitiría el montaje de una exposición aquel mismo año en la Lonja, con motivo de las fiestas del Pilar, e iniciar una itinerancia por las otras dos capitales aragonesas, para proseguir por otras capitales de provincia españolas e incluso Roma o Estrasburgo. En abril de 1987, la Diputación Provincial de Zaragoza, cedió, como sede de la Fundación Museo Pablo Serrano, las naves de los antiguos talleres del Hospicio Pignatelli, situados en el Paseo María Agustín de Zaragoza, lugar que el propio artista había señalado como posible lugar pues su abuelo había trabajado como maestro carpintero. Las obras de rehabilitación y acondicionamiento de estos talleres fueron realizadas por el arquitecto José Manuel Pérez Latorre por expreso deseo de la viuda del artista, Juana Francés. El motivo, fue la entrega de la medalla póstuma de Aragón al artista fallecido, en el Palacio de Moncada (Fraga), obra que el propio arquitecto había rehabilitado, a la viuda le gustó tanto, que pidió al arquitecto el encargo. Las obras empezaron en 1986, debiendo acabarse en 1991, pero la paralización de las obras, por diversos problemas, entre otras causas las permutas de parcelas entre instituciones y la reubicación del taller de la DPZ haría que el proyecto  sobrepasase de los 250 millones de las antiguas pesetas hasta llegar a los 455. La propuesta de Pérez Latorre consistió, básicamente en transformar un edificio proyectadoen 1916 por el arquitecto aragonés Julio Bravo para convertirlo en un centro museístico, conservando la esencia de la anterior construcción.

 

 

 

       Desde el primer momento se planteó destinar el primer espacio a sala de exposiciones temporales amén de servicios administrativos, así como colocar en las naves la colección de Pablo Serrano mediante un recorrido laberíntico en suave descenso, que permitiera al visitante interrelacionarse con las esculturas y contemplarlas desde varios puntos de vista. La seña de identidad del edificio ha sido siempre el hormigón armado, que recorre toda la fachada principal y que permanece con la actual remodelación. Por fin, el 27 de mayo de 1994, abre las puerta el Museo Pablo Serrano, acudiendo a la inauguración toda la familia Serrano. Pero nuevos nubarrones se ciernen sobre el museo. Diversas estrecheces presupuestarias hacen que en 1995, la fundación desaparezca, siendo el Ejecutivo aragonés quién se hará cargo de la deuda del centro y de su gestión, es entonces cuando en junio de ese mismo año, se decreta la creación del Instituto de Arte Contemporáneo Pablo Serrano.

 

EL NUEVO EDIFICIO:

El 2 de julio de 2007 se cierran las puertas del museo para convertirse en un espacio de cambio, adaptado a las nuevas tendencias. En definitiva para convertirse en el IAACC Pablo Serrano, cuyo más firme compromiso es hacer efectivas las mejores condiciones para el desarrollo de la creatividad contemporánea que atiende a tres líneas de trabajo. La protagonizada por el arte y la cultura contemporáneos en Aragón, con exposiciones monográficas y temáticas que, debidamente contextualizadas, permitirán profundizar en el conocimiento y difusión de las colecciones del centro. La presentación de proyectos nacionales e internacionales, con especial atención a la escultura, y la puesta en marcha de observatorios para abordar desde las más diversas disciplinas los temas de actualidad. Para la realización de tan magno proyecto, se vuelve a contar con Pérez Latorre como arquitecto, y la realización por la constructora OHL. La nueva construcción emerge de la preexistente, pasando de 2.500 m2 a más de 7.000 m2 actuales, de los que 3.000 m2 están destinados a espacios expositivos. El museo está catalogado como de Interés Arquitectónico, por lo que no se pueden modificar ni su fachada ni su cubierta, quedando visible en algunos puntos del interior, como el hall o la zona de escaleras mecánicas, mientras que en otras partes queda integrado formando parte del nuevo conjunto. Cuenta con sótano, planta calle, cuatro plantas en altura y terraza. En la planta calle se ubica la zona de información, consigna y taquilla, además de la cafetería. También se puede acceder desde esta planta al salón de actos, biblioteca, espacios pedagógicos y una sala de exposiciones temporales de 480 m2  Las salas de exposiciones de la tercera y cuarta plantas tienen unas dimensiones de 534 y 668 m2 respectivamente. Ambas son diáfanas y tienen una altura de 6,44 m. Además, la planta cuarta cuenta con una galería acristalada que en voladizo sobresale de la fachada

 

LAS COLECCIONES:

El museo cuenta con 3.170 obras en sus colecciones, divididas en varios apartados. Por un lado se encuentra el legado de Pablo Serrano, fundamentalmente obra escultórica, posteriormente incrementada mediante adquisiciones y donaciones. Actualmente cuenta con 481 esculturas, 589 dibujos, 396 estampas, 19 collages y 10 cuadernos de dibujo, en total 1.503 obras. Además, el Museo conserva un fondo documental formado por 1.422 registros documentales del archivo personal del artista y una fototeca con 2.000 imágenes, le sigue el de su esposa Juana Francés (Alicante, 1926- Madrid, 1990), cuyo fondo está constituido por 157 obras, entre las que se encuentran cuadros, dibujos y obra gráfica, además de su archivo personal con 503 documentos.

  
 

    Las Colecciones de Arte Contemporáneo del Gobierno de Aragón, formado por los fondos de Santiago Lagunas, la colección de grabado de Román Escolano, formada por 708 obras gráficas que abarcan desde 1954 a 1994, e incluye a 408 autores, tanto españoles como extranjeros, o la cesión de la colección Félix Adelantado, formada casi por unas 1.800 piezas, con artistas como Saura, Miró, Tápies o Viola por poner algunos ejemplos. Finalmente la biblioteca, que reúne más de 9.000 volúmenes estando especializada en arte contemporáneo y en temas de museología, didáctica, legislación aplicada a museos y a patrimonio. Cabe destacar la biblioteca personal de Pablo Serrano y Juana Francés las publicaciones periódicas y toda la bibliografía referida al escultor hasta el año 1985.

Para su reapertura, el museo ha programado tres exposiciones La primera, Historia de un proyecto, podrá visitarse en la sala 00 hasta el 31 de julio. Se trata de un recorrido a través de materiales de muy diversa procedencia (documentos, fotografías, planos, dibujos y maquetas) que pretende mostrar la evolución de este centro, como institución y como edificio, desde los antiguos talleres del Hospicio Pignatelli, de 1916, hasta el moderno edificio que se inaugura. Unas escaleras automáticas y ascensores subirán a las tres plantas expositivas. En la primera, con mucha personalidad y abierta a la calle a través de enormes cristaleras, el Premio Aragón-Goya 2010, el escultor Fernando Sinaga, será el comisario de O con la estrella o en la cueva, que se podrá visitar  a lo largo de un año, hasta el 12 de febrero de 2012. La exposición muestra la obra de Pablo Serrano desde una mirada antropológica y toma el nombre de uno de los collages del artista. Las obras seleccionadas para la muestra atienden, según explica el comisario, a las soluciones que Pablo Serrano aportó a los interrogantes que el espacio le planteó durante un período especialmente fértil en su trayectoria, por la singularidad de sus propuestas a nivel nacional e internacional, que transcurre entre 1956 y 1963. Por último, la segunda y tercera planta,  acogerán la exposición Noreste, que reúne los proyectos actuales de algunos de los artistas aragoneses cuya trayectoria goza de mayor reconocimiento nacional e internacional, como Almalé/Bondía, Lara Almarcegui, Pedro Bericat, Javier Codesal, Enrique Larroy, Begoña Morea, José Noguero, Javier Peñafiel, Enrique Radigales, Fernando Sinaga y Gonzalo Tena. Noreste no pretende ser una exposición colectiva, sino un lugar de encuentro que permita construir, desde la reflexión y el debate, la cartografía de un territorio abierto al exterior. Esta exposición permanecerá abierta hasta el 31 de julio de 2011. 

  

 

A través de los distintos medios de comunicación nos hemos hecho eco, a escasas semanas de la puesta en largo del centro, del enfrentamiento entre la familia del artista con el Gobierno de Aragón por los derechos morales y de explotación. Tenga razón quién la tenga, lo cierto es que, abogar por un encuentro cordial entre ambas partes a la vista de lo que impera en la realidad será el único recurso posible. La ciudad está cambiando, la cultura zaragozana, antes oscura y en algunos casos mezquina, está evolucionando. Con la Exposición Zaragoza 2008, volvimos a creer en nosotros mismos. Edificios como La Torre del Agua, o el Pabellón Puente, volvieron a poner el nombre de esta ciudad y esta región en su sitio a nivel nacional e internacional. La ampliación de este museo, o el Diocesano de Zaragoza, o los que están por venir, abogan por buscar un atractivo cultural de la nueva modernidad de la ciudad para la cual la candidatura a la Capitalidad Cultural Europea del 2016 no será pura utopía.

 

 

INFORMACIÓN PRÁCTICA:

            – Horarios:

Martes a sábado de 10 a 14 y de 18 a 21 h.

Lunes cerrado.

 

– Tarifas:

Entrada general gratuita.

 

  

– Información:

Teléfonos: 976 280659

                  976 280660

www.iaacc.es

www.museopabloserrano.es