Desde finales del pasado mes de mayo, si nos acercamos al Instituto de Arquitectura de Euskadi, sito en la ciudad de San Sebastián, podemos disfrutar de la exposición dedicada a la arquitecta y diseñadora irlandesa Eileen Gray. Esta muestra se centra en su primera y más importante obra, la casa E.1027. De esta manera se ha conseguido rescatar la figura de una pionera del movimiento moderno, olvidada en parte por su condición de mujer, ya que la reivindicación de su obra no comenzó hasta los años 70, una vez fallecida Gray, y cuando un galerista se interesó por los derechos de sus muebles. Fue por ese motivo que tanto la Universidad de Harvard como la de Zurich comenzaron las investigaciones sobre su obra.
Wilfried Wang, arquitecto y profesor de la Universidad de Texas, y Carolina Leite, arquitecta investigadora y profesora de la Universidad de Oporto, son los comisarios de esta exposición. Ambos han planteado una reflexión sobre las múltiples facetas de Eileen Gray, desde su conocido trabajo como diseñadora de mobiliario a su recién recuperada obra arquitectónica, la villa E.1027.
Si bien es cierto que, la exposición recala por primera vez en España tras haber sido diseñada para el Mebanne Hall de Austin (Texas) y haber pasado por la Akademie der Kunste en Berlin y la Facultad de Arquitectura de Oporto. Todo ello ha sido posible tras una minuciosa investigación a cargo de la Cátedra en Arquitectura O’Neil Ford de la Universidad de Texas, a través de fotografías y documentos de la época, gracias a los cuales se han podido recuperar y reconstruir todos los acabados, apliques y mobiliario original del dormitorio principal. De esta forma, se brinda así al público la posibilidad de sumergirse en el ambiente exacto que Gray configuró para este espacio, y que cuenta con más de 25 piezas únicas, gentileza de las universidades de Austin y Oporto. Además, hay dos piezas producidas por el Instituto de Arquitectura de Euskadi que completan la instalación, y también se muestran los procesos y resultados de la investigación realizada, así como varias láminas originales de la revista L’Architecture Vivante y la reedición de su número monográfico, que publicó por primera vez este proyecto en 1929.
Como vemos, el eje principal de la muestra es la reconstrucción, a escala real de una habitación de la casa E.1027 de Roquebrune. Una villa de verano que se encuentra sobre un acantilado en la Costa Azul, y que Eileen Gray construyó en 1929 para su pareja entonces, el también arquitecto rumano y editor Jean Badovici. Con todo ello, se busca subrayar el papel de esta estancia como el espacio clave para entender la casa y la importancia de su concepción como una obra de arte total. Una construcción simple, funcional y racional abierta al Mediterráneo, y que fue todo un manifiesto para sus posteriores creaciones.
La exposición se completa con dos salas previas donde se ofrece un recorrido de lo global a lo concreto a través de la época y la figura de Eileen Gray, de la mano de colaboradores como el Museo Nacional de Irlanda: en una primera sala, se proyecta una colección de documentos audiovisuales sobre la época y la vida de Eileen Gray; la segunda sirve como antesala a la reproducción a escala 1:1, para explicar al público general quién era Eileen Gray a través de algunas de sus piezas más conocidas.
Gray nació en la localidad irlandesa de Enniscortthy en 1878. Se formó en la Slade School of Fine Art de Londres y en 1902 se mudó a París, principal residencia hasta su muerte en 1976. Allí se especializó en el arte del lacado japonés, y gracias a su maestría en esta técnica, actualmente sus piezas son consideradas objetos de coleccionismo. Asimismo, en la capital francesa, fue donde abrió su primera galería y donde realizó sus primeros trabajos, que van desde pinturas o diseños de interiores hasta sus conocidos muebles realizados con materiales industriales, piezas que siguen siendo un icono del siglo XX a día de hoy, y gracias a los cuales se fijó en la habitabilidad de la vivienda.
Por otro lado, no debemos olvidar que su proyecto arquitectónico la casa E.1027, fue vandalizado por Le Corbusier, quien pintó murales en sus paredes en contra de los deseos de Gray, siendo posteriormente saqueada durante la II Guerra Mundial, abandonada y olvidada. Sin embargo, en el año 2000 fue declarada Monumento Histórico en Francia y adquirida por la administración, quien comenzó su proceso de restauración.
Ahora gracias a esta exposición, podemos corroborar que Eileen Gray fue una artista en toda la extensión de la palabra, que se distinguió por su estilo elegante y sencillo marcado por las influencias del Art Dèco, símbolo de lujo y belleza, trabajando incansablemente con formas geométricas y materiales industriales.


