Siempre es una alegría volver a encontrar en Zaragoza una exposición de Pedro Tramullas, que permanece fiel a sí mismo y al repertorio simbólico que siempre le ha caracterizado. Bajar a la sala de exposiciones situada en la bodega de la tienda se antoja un viaje iniciático, un descenso a las profundidades de un universo personal en el que los dibujos y esculturas quedan muy bien expuestos con luces dramáticas en las paredes en bruto, combinando estupendamente con la cal y los ladrillos; aunque otras piezas también se muestran en la elegante planta calle, algunas incluso en el escaparate, como potente reclamo que llama la atención del viandante. El efectivo título de la muestra, Geometría y símbolo activo, nos recuerda que las cruces, círculos, u otras formas geométricas no son para este escultor trasfronterizo una expresión racionalista, sino más bien un conjuro cargado de poderes mágicos, de tradicionales sortilegios pirenáicos. Abundan en ellas las alusiones sexuales o los atributos de poder, que ambas cosas o quien sabe qué otras más pueden ser los báculos combinados con esferas, tan abundantes en la exposición. También llama la atención la variedad de materiales, aunque los muchos años, ay, ya no permitan a Tramullas abordar todo tipo de tamaños, así que dominan las piezas pequeñas, intimistas, quizá más apropiadas para el comercio –como prueban las no pocas obras marcadas con puntos rojos, testimonio de los admiradores que sigue teniendo el artista entre los coleccionistas zaragozanos–. Pero el texto introductorio de Manuel Pérez-Lizano y las fotos de la monumental puerta de Aspe con que se abre la muestra nos recuerdan, como un reenvío al ayer, la trayectoria histórica del protagonista, que marcó un hito en la historia de la escultura contemporánea aragonesa con los Simposios Internacionales de Hecho organizados por él de 1975 a 1984. Desde entonces su magisterio se ha prodigado generosamente en muchas otras iniciativas y, tras el fallecimiento de Ricardo Santamaría el año pasado, es uno de nuestros más veteranos escultores en activo junto a Manuel Arcón. Que sea por muchos años, y con mucho éxito.