De Objetos encontrados. Alejandro Azón

El programa de becas A3RTE, convocado por Bodegas Enate e Impact Hub Zaragoza, tiene por objeto fomentar la profesionalización de jóvenes artistas y comisarios aragoneses.  En su primera convocatoria, en 2020, ha concedido una beca de comisariado a Lorena Domingo (Zaragoza, 1984) por su proyecto Open This End, con el que propone un acercamiento al problema de la naturaleza en la actualidad, plan que se lleva a cabo con los cuatro artistas becados: Jorge Isla (Huesca,1992), Natalia Escudero (Zaragoza, 1991), Leticia Martinez (Zaragoza, 1984) y Alejandro Azón (Zaragoza, 1984).  Cada uno de ellos ha realizado su proyecto expositivo con el que ha conseguido la beca, comisariado por Domingo, y expuesto en Impact Hub Zaragoza.

 

Es importante indicar que A3rte ha recibido el premio de la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte 2020 a la mejor labor de difusión de arte aragonés contemporáneo, que Alejandro Azón y Lorena Domingo obtuvieron en 2019 ex aequo el premio de la AACA al artista menor de 35 años destacado por su proyección artística, que Natalia Escudero recibió este mismo galardón en el año 2018, y Jorge Isla en 2017.

 

Alejandro Azón, artista multidisciplinar, licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Castilla La Mancha, con diploma de estudios avanzados en la especialidad de Nuevas Prácticas Culturales y Artísticas, amplía su formación en la Scuola del Libro di Urbino y en la Accademia i Belle Arti di Bolonia.  Ha obtenido diversas becas, residencias y premios.  Muy interesado por la historia, la antropología y la arqueología, su trabajo de fin de carrera se centra en el caminar y el objeto encontrado.  Su línea de investigación sigue tres premisas, la primera es caminar, que para Azón es una forma interrogativa de estar en el mundo y de llegar al conocimiento del mismo.  Esto le lleva al segundo supuesto, que es el objeto encontrado, la función de su caminar.  Para el autor el valor del objeto no está en sí mismo, sino en la información que nos transmite.  El tercer foco de atención es el lugar donde ha sido encontrado el objeto, la cartografía del mismo, la importancia de establecer, por medio de coordenadas en el plano, el lugar exacto del hallazgo.

 

En principio, los objetos encontrados en su caminar eran fotografiados y recogidos para su ordenación y catalogación, su interés se centra en paisajes urbanos, puertas deterioradas por el tiempo, señales de tráfico abolladas y perforadas, utensilios herrumbrados a los que el tiempo y la intemperie han dejado inservibles.  El siguiente paso lleva a los miradores de la ciudad de Cuenca, donde encuentra objetos tirados y mezclados, convertidos en basura, que él ordena y clasifica para darles sentido, son elementos con memoria, con el carácter que les imprime el uso y el deterioro.

 

El artista da mucha importancia en su obra al equilibrio entre el aspecto conceptual y el plástico.  Su elaboración es minuciosa.  Ahora no siempre emplea el objeto encontrado fisicamente, sino que lo representa por medio de un procedimiento pictoescultórico y de grandes dimensiones.  El fondo de la obra está pintado en acuarela, en ocasiones cuando realiza obra de menor tamaño usa el grabado, sobre los que va colocando una trama de puntos blancos sobre clavos muy finos, que le confiere a la obra luz, brillo y volumen, y a los que da carácter topográfico estableciéndolos a distintos niveles.

 

Se trata, como dice Azón, de una arqueología contemporánea.  En esta exposición, abierta del 6 al 28 de mayo de 2021, encontramos sus cartografías de calles, caminos, senderos y atajos; tubos con recortes de esas filigranas de mapas, grabados escultóricos de latas, oxidadas y abolladas, de cerveza y refrescos, y el último de los objetos encontrados realizado a gran tamaño, un carrete de pesca, perfectamente catalogado con indicación de las coordenadas del lugar exacto del descubrimiento.

 

El hombre va conformando el paisaje a su medida y va dejando su huella, a la vez abandona y convierte en basura todo lo que un día tuvo una función y le fue útil, lo que es reflejo de una época y su evolución.  Ahora el artista en su caminar prospectivo, con su atenta mirada de antropólogo, rescata todos estos signos enriquecidos por el temperamento que el discurrir de los días le ha otorgado, reflexiona sobre los mismos y nos los muestra como auténticos hallazgos arqueológicos.