Dame una pantalla y haré que naveguen todos los edificios

A finales de octubre de este año, se inauguró en Etopia. Centro de Arte y Tecnología el proyecto de la artista zaragozana Cecilia de Val quien explora en sus obras la identidad y la relación del individuo con su entorno. Si bien es cierto que, en esta ocasión, reflexiona sobre el papel de la tecnología en la llamada “sociedad de la transparencia total” a través de la mítica casa Farnsworth (1946-1951) de Mies Van der Rohe, emblemático edificio arquitectónico del siglo XX.

La muestra comisariada por el consagrado crítico de arte y comisario independiente Sema D'Acosta Balbín, se compone de una serie fotográfica y audiovisual, en donde la artista aragonesa plantea la última fase de un largo trabajo de investigación que explora las consecuencias materiales y sociales del rápido crecimiento hacia lo digital que ha vivido la sociedad en la última década del siglo XXI. Un cambio paradigmático hacia un nuevo modelo de humanidad condicionado por el gran protagonismo, según ha constatado la propia artista, que han adquirido Internet, las redes sociales y los smartphones en nuestro día a día. Pero, además no sólo reflexiona sobre el trascendental papel de la tecnología en estas transformaciones culturales, sino también sobre la hibridación y reconsideración de categorías hasta ahora antagónicas como intimidad-extimidad, interior-exterior, trabajo-ocio, producción-consumo, emancipación-dominación o sólido-líquido.

Es por ello que, la exposición invita al público a repensar sobre el modelo de casa o arquitectura “transparente y líquida” en la que navegamos día y noche, estamos inmersos en la “sociedad de la transparencia total”, un periodo histórico que de algún modo ya anticipó Mies Van der Rohe en la casa Farnsworth, un pabellón de vidrio que flota en el entorno cuyo concepto arquitectónico permite tanto ver sin impedimentos hacia fuera como desde el exterior contemplar con nitidez lo que ocurre dentro.

Por todo ello, podemos repensar que las particulares características de este emblemático edificio, no como un referente de vanguardia e icono arquitectónico de una época sino como un sistema vivo que ha perdido su función original y que ha pasado a ser una abstracción, una forma viva en la que la prevalencia de la transparencia, la fluidez y del cambio se convierten en un claro antecedente y metáfora de la sociedad tecnológica del siglo XXI, y sirve de analogía inicial para que la autora de la muestra desarrolle a partir de aquí este completo ensayo visual.