El 19 de septiembre, galería Finestra, se inauguró la exhibición del pintor y escultor Raúl Egido Val, que ya expusiera en la galería Itxaso hace escaso tiempo. La exhibición se dinamiza con un gran mural expresionista pintado con ágiles trazos en la pared, al entrar lado derecho, que para el artista representa, en palabras suyas, el traslado de la calle a la galería.
Destacaríamos las dos esculturas, que son las primeras que conocemos del artista. Una cabeza femenina en color blanco ahuecada en la zona superior y en un lado del rostro expresivos trazos de intensos colores, con lo cual parece sugerir un toque destructivo de la sublime belleza femenina. La otra escultura, de mayor tamaño, es un desnudo masculino decapitado y sin una pierna, de modo que guarda relación con la cabeza femenina, en el sentido de la destrucción corporal. El dominante color grisáceo permite añadir trazos gestuales, dispares formas y alguna palabra. Obra que no vemos bien resuelta, pues hay algo que chirría por exceso del conjunto. Figura masculina acompañada por una botella de whisky que tiene un sugerente autorretrato del artista y otro de una figura femenina. En ambos casos diminutos y trabajando el cristal. Obra bien resulta.
Los cuadros y dibujos, siempre de pequeño formato, mantienen las directrices de su anterior exposición, en el sentido de obras expresionistas abstractas y otras con la incorporación de rostros masculinos y, sobre todo, femeninos. Tiene obras muy buenas y otras que desmerecen por el exceso sin resolver. Artista en el que confiamos, por eso sugerimos control espontáneo sin pérdida de expresividad.