En la Lonja el 2 de octubre se inaugura la exposición de Julia Dorado titulada “El vigor de la duda”. Comisario Ignacio Fortún y textos de Eva Puyó, Carlota Santabárbara y Julia Puyó. Estamos ante 73 cuadros y un diario visual. Nacida en Zaragoza el año 1941, es uno de nuestros primeros pintores abstractos de Aragón con más de 60 años como profesional.
Sin olvidar que expone numerosos acrílicos sobre papel de periódico, titulados “Variaciones sobre imágenes y textos de prensa (1989-1991)”, nos centramos en los numerosos cuadros que pinta entre 2017 y 2019. Estamos ante fascinantes cuadros con excepcional sentido del color, tan variado como sutil, capaz de generar nubosidades móviles y cambiantes espacios, que en ocasiones se enriquecen por una casi estructura geométrica regulando el conjunto de la composición. Estructura que, a veces, marca una especie de puerta vertical a la base con fondo abstracto hacia un hipotético espacio atrapado por su infinitud. Geometría que cambia cuando configura cuadrados y rectángulos seducidos por expresivos planos viviendo su movimiento, tan sutil como armónico, hacia destinos impredecibles Un buen ejemplo de la mencionada geometría es el cuadro Los pliegues del mantel, de 2018, mediante un casi cuadrado con bandas verticales y horizontales, sin olvidar otras geometrías inmersas en el ámbito expresivo. Y un buen ejemplo del expresionismo abstracto en estado puro es el cuadro Sección áurea, de 2019, que con el negro atempera, en parte, la fascinante explosión de formas y colores móviles como si fueran sinónimo de máxima libertad. Exposición, en definitiva, que casi aturde ante la explosión de belleza sin barreras. Hipnotiza.
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En otra sala municipal, la gestionada por la Asociación de Artistas Plásticos Goya, el 13 de noviembre se inaugura la exposición del pintor Mascaray titulada “Fecit”. Vicente Sánchez Mascaray nace en Zaragoza el año 1953. Exposición con obra de 2019. En concreto dos telas y el resto sobre papel.
Gran variedad de color entonado evitando estridencias. Pinta figuras humanas distorsionadas muy sugestivas y con mucha diversidad de planteamientos formales, con el aliciente de que en sus cuerpos ondean estupendas abstracciones geométricas. En ocasiones, por cierto, combina la figura con fondos abstractos geométricos. Como si tuviera la urgente necesidad de eliminar la figura humana tenemos dos cuadros que son abstracciones geométricas con toques expresivos. En uno el rojo domina, en otro son tres planos verticales a la base alterados por cambiantes texturas y formas curvas que rompen el ámbito geométrico. Dos muy buenos cuadros. Produce la impresión de que su camino lógico, por categoría, se debería encauzar hacia la abstracción, que como tal tiene un recorrido sin límites.