En la galería Cristina Marín el 4 de abril se inaugura la exposición del pintor Juan Carlos Callejas, con 15 cuadros y 12 dibujos en la misma línea temática. Estamos ante obras muy bien encajadas, sin fisuras, dentro de la línea habitual vista en otras exposiciones. Dos y tres planos paralelos a la base, que evocan a un paisaje, vibran con gran variedad de colores, desde azules y rojos a ocres, amarillos, grisáceos y verdes pálidos o fuertes. A sumar las suaves texturas e incluso agrietadas como si naciera un cataclismo de imparables consecuencias. Obra, en conjunto, con máxima capacidad evocadora.
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En la galería Cristina Marín el 23 de mayo se inauguraba la exposición con esculturas de Aarón Pérez y cuadros de José Ramón Magallón Sicilia.
Aarón Pérez, nacido el año 1992 en Sort (Lérida), titula su exposición “Los niños de Aarón”. Madera muy bien trabajada. Estamos ante nueve esculturas de las que cuatro son cabezas infantiles con indiscutible fascinación. El resto de la exposición son niños con dispares vestimentas, como esquiando, incluso uno con pañal, otra niña con la cuerda para saltar. Los rostros, repletos de seriedad, tienen un matiz intrigante, como si cualquier enigma perforara nuestra mirada. Joven escultor con gran futuro.
En cuanto a José Ramón Magallón Sicilia, nacido en Zaragoza el año 1969, presenta una magnífica exposición basada en abstracciones de mediano y muy notable tamaño. Intachable prólogo de Alejandro Ratia que desbroza con su habitual precisión la obra del pintor, como cuando escribe sobre las "secuencias de segmentos, que forman una línea que podemos imaginar infinita, de los que el cuadro, como una ventana, solo nos muestra un segmento".
Vaya por delante el maravilloso color, ni digamos, por ejemplo, los cuadros basados en el negro dominante o en el azul. El caso es que estamos ante bandas paralelas a la base de cambiantes colores como ámbito geométrico vía racionalidad, que se trastoca con absoluta delicadeza mediante áreas temblorosas para anunciar posibles mundos dominantes que, a su vez, serán atrapados por la geometría en una suerte de voy pero vuelvo.