Cuadros de José Manuel Merello











 

El pintor José Manuel Merello, Madrid, 1960, exhibe sus cuadros en la galería Zeus, de Zaragoza, desde junio. Obras con títulos que definen sin dudas los temas desarrollados, pues basta citar, entre otros, Mujer con pajarito azul, Desnudo en rojos, Bodegón y tauromaquia, Florero con frutas y ventanas, Ibiza en mayo, Mujer canaria y Nocturno balear en Palma.

Técnica, color y figura se fusionan con precisión para desarrollar los temas indicados en cada título. La técnica, de suelta pincelada, precisa y con impecables texturas y veladuras, determina el desarrollo de cada obra para que lo representado adquiera total riqueza formal, tan sugerente e insinuada en mayor o menor medida, así como dispares planos sueltos que proliferan para enfatizar en un cambiante movimiento multiplicado por trazos sueltos en el lugar exacto. Tal riqueza, clave en sus cuadros, se acompaña por un radical e intachable sentido del color, en el sentido de un cromatismo fuerte, exclamativo, en ocasiones atemperado por algún negro y azules oscuros, según ocurre con Danza del caballo a la luna de Toledo, uno de las mejores obras de la exposición. El ámbito figurativo, por tanto, queda definido por la técnica y el color, siempre determinantes, de modo que cada tema, sea bodegón, paisaje o figuras femeninas, respira a través de las bellas sugerencias, de las insinuaciones, con la ruptura de las formas en paisajes y bodegones pues todo lo ubica desplazado, en aparente desorden, para que la mirada los una dentro del personal criterio artístico del pintor. Cuadros, desde luego, muy evocadores. La figura femenina adquiere un insinuante tono erótico sin excesos y sus expresiones faciales obedecen a dispares sentimientos como serenidad, lejanía o insinuación, pero como norma con la belleza como premisa.

El conjunto de los cuadros tiene un aire de clasicismo dentro del arte contemporáneo, como si fuera la pintura de siempre dentro de lo indicado pero, tal como se ha dicho, con entidad propia. Basta recordar algunos cuadros de Ismael de la Serna y de Juan Antonio Aguirre. Insistimos: se alude a un aire de clasicismo, jamás que José Manuel Merello copie a nadie, dentro de las múltiples trayectorias lanzadas por los pintores españoles durante el siglo XX.