Cuadros de Fabio Camarotta: Espacio con humo

<<Espacio con Humo>>, justo así, es el título de la exposición en la galería Carolina Rojo inaugurada el 15 de septiembre y hasta el 25 de octubre. El argentino Fabio Camarotta, con residencia en Madrid, ofrece un tema afín con nuestra feliz vocación como fumador, ni digamos tras la prohibición perfil ejemplo de censura puritana laica venida de Estados Unidos, país muy especializado en cosas así: Ley Seca, Ley Humo, etcétera.

Con tema tan simple en apariencia, rostros de figuras femeninas fumando, estamos ante una muy buena exposición que ofrece cambiantes perspectivas. Sonará a obviedad total al afirmar que en todo cuadro el campo formal y el color son imprescindibles. En los cuadros de Camarotta el hermoso y sugestivo campo formal es punto imprescindible para valorar cada cuadro y obtener el perfecto final de cada rostro, ni digamos el color y el conjunto de cada composición pictórica que rodea al tema figurativo.  El campo formal se basa en pequeñas formas irregulares cercanas al cuadrado y al círculo, así como muy cambiantes planos irregulares de dispares tamaños, en general de escasa dimensión, de modo que se obtiene una espectacular visión móvil, incluso quieta, que inunda la composición de cada obra y cualquier rostro. Dicha riqueza formal resalta, para bien, con la voluntaria restricción de los colores basados en blancos, grises y negros, capaces de provocar un temblor generalizado que caza nuestra mirada. Todos las obras en dichos colores salvo el retrato de la galerista Carolina Rojo, con toques rojos, y otro con gorra. En ambos casos, como es lógico y decente, fumando con elegancia desde su absoluto placer.

Con dicho panorama tenemos los rostros femeninos con un cigarrillo en los sensuales labios. Tema que sirve para registrar una auténtica antología de la belleza femenina a través de sugestivos gestos, visiones parciales o enteras del rostro y miradas muy cambiantes que ahondan en situaciones como problemas a especificar, ensimismadas y potentes ojos negros lanzando su inquietante pensamiento a cada espectador. Rostros, en definitiva, con poderoso magnetismo vía sensualidad y erotismo a imaginar.