Desde el 5 de noviembre, bajo el título 404 ERROR, se pudieron ver diez cuadros, de mediano y mayor formato, en el Espacio de Arte Nazca, correspondientes a la pintora y diseñadora gráfica Cristina Sánchez Viñuales.
Se puede comenzar con Durity I, bella figura infantil como símbolo de pureza según la pintora e inmersa en una atmósfera abstracta, y Durity II, dos figuras, adulta con niña, que entran desnudas en el mar o en un lago.
A partir de aquí todo cambia en los cuadros titulados, por ejemplo, Not found, Después del último día, Broken y Caim, que son atractivos paisajes expresionistas con aves y helicópteros que según la pintora son símbolo de rescate. También a resaltar la suelta técnica, clave para el tono expresivo que fusiona mediante ágiles trazos y planos irregulares.
***
En el Espacio de Arte Nazca, desde el 10 de diciembre, tenemos la exposición titulada Meler, obra gráfica, lo cual parece una contradicción si consideramos que hay diez cuadros desde 1965 hasta 2014, como una exhibición micro antológica. No es el momento de resaltar la muy gran técnica que posee Castillo Meler, eso es para una auténtica antológica, siempre al servicio de cuadros con muy diferentes temas abordados desde su indiscutible creatividad. El caso es, en plan sano chismoso hacia el lector, que pidió varios marcos a una tienda de Madrid para los grabados, de ahí el título de la exposición, y se equivocaron en las medidas, razón para que los cuadros sustituyeran a numerosos grabados. Una pregunta, respetado Castillo Meler. ¿Nos podrás explicar algún día qué diablos hacías encargando marcos para los grabados desde Zaragoza, donde vives, a una tienda de Madrid? Cualquier día te pasamos la listita de tiendas en Zaragoza que enmarcan de maravilla con sobresaliente y compleja variedad.
Ante tal involuntario desastre la exposición de grabados se queda muy corta, pues estamos ante diez obras entre 1993 y 2014. De su radical técnica ni se duda, basta ver lo exhibido. Grabados en color, en blanco como notable dificultad que salva con los relieves que afrontan el tema o en blanco y negro. A destacar todo. Por ejemplo, de 1999 el sillón con cojín, siempre color, atmósfera de fondo y hecho con cuatro planchas. A sumar muy dispares temas, como el jarrón con limones en dos obras, la estación de Canfranc, un paisaje, dos obras mediante una cuchara en cada una vertical a la base y, de 2005, una mesa con periódico, vaso y botellas, que se acompañan por dos grandes planos, uno amarillo y otro negro. Obra, esta última, que vemos magnífica por el juego de los planos y que suponemos habrá desarrollado con variantes. Otra pregunta. Hay muchos temas pero no una línea creativa que identifique al artista emanando del interior, lo cual deducimos que se debe a una exposición con escasa obra por motivo del enmarcado.