La Enciclopedia Ilustrada Europea Americana, del año 1958, da su versión sobre lo que es un coleccionista: “El coleccionista suele ser un aficionado a los objetos que colecciona y con frecuencia inteligente en la materia, pero corre el peligro de caer en la monomanía o extravagancia”. Decía el coleccionista Guiseppe Panza “lo que yo amo puede ser amado por otras muchas personas”. Coleccionar, es la acumulación de materiales y objetos, en un equilibrio tradicional, entre lo bello y lo armonioso. El coleccionista, tiene la puerta abierta a miles de posibilidades. Puede especializarse en un momento histórico, en un estilo concreto, o en la más rabiosa actualidad. El coleccionismo del arte contemporáneo del siglo XX, debe mucho a la iniciativa de mujeres, que se han comportado como excelentes mecenas. En España, hay dos claros ejemplos: Uno sería la propia Pilar Citoler, y el otro, Carmen Cervera, la esposa del barón Thyssen-Bornemisza.
La exposición Pilar Citoler: Coleccionar, una pasión en el tiempo, que hasta finales del año 2014, puede verse en el IAACC Pablo Serrano, muestra una selección de 169 obras, procedentes de la Colección Circa, adquirida por el Gobierno de Aragón a finales del año 2013. Centrándonos exclusivamente en el discurso expositivo, podemos afirmar que la colección recrea el arte contemporáneo actual, de las últimas cinco décadas, si bien no se ciñe solo a artistas españoles, sino que convergen con artistas del resto del mundo. Así mismo, de algunos artistas, la colección cuenta con varias obras de diversos momentos creativos. Conocemos mucho de lo expuesto, pues ya se pudo ver en el año 2002, en el Centro de Exposiciones y Congresos “Patio de la Infanta”, de la entidad bancaria Ibercaja.
Pintura, escultura y obra en papel, enriquecen una muestra que se complementa con nuevas expresiones artísticas de los últimos años, como la fotografía y el vídeo. En lo que a pintura se refiere, un impresionante óleo de Antonio Saura, recibe al visitante, acompañado de dos esculturas: una del “Equipo Crónica”, y otra, del propio Pablo Serrano. También destacan algunas obras del llamado “Grupo Gutai”, artistas japoneses, cuyas obras están muy cotizadas, en los últimos años. Probablemente, el plato fuerte, sea la obra en papel. Así, encontramos aguafuertes, aguatintas, litografías, serigrafías o xilografías, de los principales artistas: Le Corbusier, Francis Bacón, Picasso, Miró, Palazuelo, Lichtenstein, Dubuffet, Chillida o Andy Warhol. El problema, quizás estriba, en que a pesar de ser grandes nombres de la pintura, lo que se muestran son serigrafías, y no óleos, que hubieran dado un grado más de categoría a la propia colección. La última parte de la muestra, se dedica a la fotografía: que por la internacionalidad, y su calidad, bien merecerían un capítulo aparte, del que no disponemos. Se divide en dos grandes bloques: La clásica o en blanco y negro, y la analógica o digital. Del primero destacaremos la serie de personalidades famosas de Joseph Beuys, y de la fotografía digital, destacaremos a Pierre Gonnord, con su obra Kevin (2005).
Un conjunto coherente, que constituye un buen ejemplo de lo multidisciplinar que es el arte.