En el año 2006 la Obra Social de CAJA MADRID comenzó en la ciudad de Zaragoza su proyecto Corner, un programa de apoyo al arte emergente local, que no sólo ayuda a la producción y difusión artística de los jóvenes creadores de la ciudad sino que, también, impulsa la actividad de un/a joven comisario/a local. En su quinta edición, Corner 2011 nos presenta Nice to meet you, propuesta de la comisaria independiente Carlota Santabárbara, quien en esta ocasión ha reunido a seis artistas que aportan diferentes miradas acerca del arte actual: Luis Díez (7.1.2011 – 27.2.2011), OPNstudio (4.3.2011 – 1.5.2011), Christian Losada (5.5.2011 – 3.7.2011), Federico Contín (7.7.2011 – 4.9.2011), Sandra Montero (8.9.2011 – 30.10.2011) y Begoña Toledo (4.11.2011 – 31.12.2011).
Carlota Santabárbara (Zaragoza, 1978) es Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza (2000) y Diplomada en Conservación de Bienes Culturales por la Escuela de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Barcelona (2004). Ha estudiado el Postgrado en dirección y Gestión de Plataformas e Instituciones Culturales en la Universidad Pompeu Fabra (2008). El trabajo de investigación “La conservación del Arte Contemporáneo, Historia y Crítica” le hizo merecedora del Diploma de Estudios Avanzados (2009). Gestora cultural freelance y comisaria independiente, ha trabajado en el ámbito de la producción, la gestión y la coordinación de actividades culturales.
Bajo el título de Nice to meet you, Carlota Santabárbara propone a la selección de artistas anteriormente mencionados y al público, que “descubre” el Corner intencionada o fortuitamente, una reflexión en torno a cómo nuestra identidad se conforma a partir de la relación con los seres humanos con los que convivimos, en un momento histórico en el que el individualismo en el que nos hayamos inmersos camina de la mano de la nutrida y variada colección de amistades que atesoramos gracias a las redes sociales. Los medios de comunicación masiva e Internet han desarrollado nuestra sociabilidad pero han gestado, de igual modo, relaciones superficiales que huyen -quisiera pensar que no siempre de manera deliberada- del componente sentimental, emocional.
Estamos, por lo tanto, ante un proyecto de “identidad relacional” que plantea cómo nuestra identidad personal es fruto de nuestras relaciones con el “otro”, con los “otros”. Como un crisol de identidades, los seres humanos asumimos un rol específico en función de la identidad o actitud de la persona con la que interactuamos. Identidades mutables, performativas como apuntaría Judith Butler, nacidas en contextos sociales cercanos y emocionales, o bien en el frío marco de una red social que invita a una seducción fácil, inmediata y sin compromisos.
Luis Díez (Zaragoza, 1978) fue el encargado de inaugurar el Corner 2011 Nice to meet you el pasado 7 de enero. Pintor e ilustrador, concibe la figura humana como eje fundamental de su obra, en la que el empleo de perspectivas exageradas y la mezcla de diversas técnicas artísticas son las responsables de su gran fuerza expresiva. Su trabajo ha sido seleccionado en concursos como la Muestra de Arte Joven del Instituto Aragonés de la Juventud del Gobierno de Aragón o el Premio de Pintura Isabel de Portugal, reina de Aragón. Enamorado de la belleza, confiesa que es ésta es una auténtica religión para él. Pero, lejos de tratarse de una belleza amable, Luis Díez plasma en sus obras la inquietante e incluso perturbadora belleza de la incertidumbre que en nosotros causa la experiencia de la soledad, una soledad que, en ocasiones, alimentamos a pesar de estar rodeados de gente. 7 inviernos de soledad afrontó la eterna lucha entre la conformación de nuestra identidad como seres únicos e individuales y la condición de seres sociales. Separados del grupo social, el individuo queda a merced de sus fantasmas, sus miedos y sus dudas más íntimas: ¿soy lo que soy como ser individual que define su propia identidad, enriquecida ésta por la opinión que de mí tienen los individuos que me rodean?, o ¿soy lo que soy en tanto que ser social que toma conciencia de quien es en realidad gracias a las relaciones que establece con su entorno? La instalación de Luis Díez, como si de una escenografía se tratase, ofrecía un lienzo central en el que un “yo” solitario, cabe pensar que autorretrato del artista, defiende su individualidad frente a una sociedad de iguales. El expresivo rostro de ese hombre, sobre el lecho, luchando contra unas serpientes oscuras que le acechan, sin duda sus obsesiones y desvelos, contrasta con la monótona presencia del conjunto de maneki-nekos -los populares gatos japoneses que son un amuleto de buena suerte y fortuna-, sin duda inquietante visión de la sociedad actual: los gatos fueron pintados de negro y dispuestos en el suelo, bajo la figura que centraliza la instalación, vigilantes, acechantes, pugnando por imponer al individuo su fría y peligrosa homogeneización.
La diseñadora industrial, gráfica y escultora Susana Ballesteros Boullosa (1982) y el escultor y técnico en mecánica y electricidad Jano Montañés Garrido (1981) son los integrantes de OPNstudio. Su trabajo se centra en la investigación del dinamismo, el movimiento y la sincronización, estudiando formas inorgánicas que mutan en entes animados gracias a ilusiones ópticas, cinetismo mecánico y robótica. Sus trabajos más recientes han podido verse en el Festival Periferias 2010 y en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Desde el viernes 4 de marzo su trabajo Culto al vacío se exhibe en el Espacio para el Arte de Zaragoza de la Obra Social CAJA MADRID, dentro de la Edición 2011 de Corner. Esta instalación robótica recurre al mito de Narciso, para presentar a la ciudad una reflexión crítica acerca del narcisismo individual de la sociedad actual. Un espejo de grandes dimensiones, único elemento expuesto por OPNstudio, se fragmenta en setenta partes accionadas por servomotores programados, sugerente alegoría de la preocupación del individuo de nuestros días por la realización personal, la aprobación de la sociedad, el culto al cuerpo. La búsqueda constante del “yo” nos confronta con otras realidades sociales diferentes, con otros individuos y sus particularidades, lo que produce una fragmentación del individuo en los diferentes roles que ha de asumir en compañía de diferentes seres humanos y en situaciones muy diversas. Ocupados en la definición o redefinición del “yo” en función de modas e ideologías impuestas, somos reflejo del pulso social, pretendemos ser imagen y semejanza de la tendencia más generalizada, pasando por alto que la tensión entre lo que quiero ser y aquello que esperan de mí produce una traumática ruptura en nuestra particular definición de nosotros mismos. ¿Y si dicha fragmentación interna no fuera un obstáculo para encontrarnos con nosotros mismos sino la posibilidad de empezar de cero definiéndose a uno mismo en libertad y disfrutando de los que nos rodean, insertos en el baile de lo social?
Probablemente, el mayor acierto del Corner sea que, de manera sencilla y directa, hace al viandante partícipe de una creación artística que reflexiona acerca de cuestiones actuales. El arte se convierte en un escaparate de la actualidad que invita al espectador, independientemente de cuál sea su relación previa con la cultura, a conocer nuevos canales de comunicación y nuevas realidades -a veces tan cotidianas que naturalizamos y asumimos sin someterlas a un juicio crítico-.
Nuestra siguiente cita con Corner 2011 Nice to meet you será a principios de mayo de la mano de Christian Losada, quien analizará cómo la íntima interrelación entre sexo y género dificulta la construcción de la identidad en un momento histórico marcado por el pensamiento, la cultura, la religión y los modelos educativos imperantes.
Que nuestro vertiginoso ritmo diario no nos impida “tomarnos un respiro”, levantar la vista de la acera y encontrarnos con las propuestas de los participantes en Nice to meet you para iniciar un diálogo -aunque sea breve- con el arte, con la actualidad, con el “otro”.