¿Cómo desarrollar muestras en plena pandemia? ¿Es posible sortear el encierro y llegar al público? ¿Revisten interés las exposiciones digitales? Tras los acercamientos que realizamos en AACA Digital a las exhibiciones virtuales de Tebeosfera, el Salón del Cómic de Barcelona y Humoristán, no podía faltar la sala web desarrollada por el Instituto Quevedo de las Artes del Humor (IQH), perteneciente a la Fundación General de la Universidad de Alcalá de Henares. El instituto cuenta con un espacio físico (La Fábrica del Humor, situada en Alcalá) y su ámbito en la red responde tanto a la nueva situación configurada por la crisis del coronavirus COVID-19, como a la posibilidad de explorar nuevas opciones de llegar a los espectadores potenciales.
La exposición que inaugura la idea está compuesta por obras desarrolladas por setenta y cinco autores de catorce países, con una mayoritaria representación española. Desde el IQH resumen que en la exposición:
Se da un repaso a los distintos momentos vividos en estas semanas, desde el sobreabastecimiento de productos como el papel higiénico [… hasta] la otra epidemia: los bulos y la desinformación […] y por supuesto, el reconocimiento a todas las personas que han estado trabajando durante este tiempo por ser de los servicios esenciales, con especial atención a nuestros sanitarios.
El profesional de la salud que doma a un coronavirus como si se encontrase en un rodeo americano fue realizado para La voz del sur por Miguel Parra y sirve de imagen para Balcones. Viñetas de la pandemia. Entre las obras que siguen este hilo epidémico se encuentran humoristas gráficos como Bernardo Vergara, Javirroyo, Kap, Manel Fontdevila o Mel. Firmas internacionales como la francesa afincada en España Adene (Anne Derenne), Mauro Biani, EDO (Eduardo Sanabria) o Milo Manara, se dan cita también en la reunión de creativos. Encontramos propuestas irónicas y referenciales: el siempre ácido LPO (Luis Pérez Ortiz) presenta al muñeco que sirve como imagen gráfica de Michelin, compuesto por rollos de papel higiénico en lugar de por neumáticos. Su estética recuerda a los retratos desarrollados en la Movida Madrileña por Ouka Leele. El humor nos ha acompañado en todos los momentos de actualidad. Las redes sociales han acogido al propio virus, reconvertido en persona física que habla sobre sus viajes a través del mundo, las ciudades que visita y los días que se encuentra peor en base al avance científico o el cerco sanitario. La risa ayuda a la evasión. Balcones. Viñetas de la pandemia recoge un poco de esa necesidad que seguimos sintiendo por hacer que nuestra convivencia con la catástrofe sea algo menos dura.
La exposición recoge trabajos de numerosos medios que van desde el ámbito internacional hasta el regional. The Washington Post, The Guardian, El País, Diario de Jaén o El Norte de Castilla se reúnen para trazar un mensaje común. Como hemos comentado en otros textos, la propuesta virtual posee varias ventajas, entre ellas la posibilidad de leer cada texto desde la comodidad que proporciona encontrarse frente al ordenador. Este hecho ofrece al lector la posibilidad automática de explorar más sobre lo que está viendo, gracias a internet. El viaje diario a través del ciberespacio permite contemplar las conexiones que ha permitido el encierro, temáticas y de orientación. Un tipo de humor que apela al vínculo emocional y que resulta crítico con aspectos como el teletrabajo o la forma en la que han tenido que trabajar los sanitarios. Al mismo tiempo, evita caer en la frivolidad al reflejar unos meses dolorosos. Su retrato de la vida cotidiana continúa día a día, a través del papel y de internet. La idea a mantener es clara: reírse es el mejor medicamento contra el desánimo.


