Conexiones 05. Por Jesús Zurita. Ida y trasiego.

Invierno en el bosque

 Adentrarse entre los árboles. Eso es lo que nos propone la última apuesta incluida en el proyecto Conexiones del Museo ABC y la Fundación Banco Santander. Y ya van cinco. El programa funciona de la siguiente forma: se toman como punto de partida obras de la colección Santander y del museo para invitar a artistas que están dejando atrás su -indefinida y siempre controvertida, por no decir, adscripción absurda- condición de “emergentes” para convertirse en -otra palabra difícil- “consolidados”. En este caso, el elegido ha sido Jesús Zurita, conocido pintor-instalador, dibujante magnífico que ha conseguido plasmar un proyecto muy sólido que consigue transformar la sala de exposiciones en un terreno boscoso con cierto aire oscuro. De oscura -y tenebrosa- belleza, quiero decir.

 Representaciones que recuerdan por su trazo a lo mejor y más característico de la tradición gráfica centroeuropea. Al detallismo atroz de Durero, que aplicado a la plasmación de la vida vegetal consigue un buen efecto, complementado por fuertes sombreados. Forman un conjunto que serviría como hogar a un elfo, pero por el que podrían verse también los hijos de Bram Stoker o Mary Shelley. Personajes desorientados, en procesión goyesca dentro de un bosque florido, indómito y agresivo, invernal en espíritu, tenebroso y fantástico como el de los cuentos clásicos, desbordado desde el papel para ocupar los muros de la muestra. Una apuesta interesante que absorbe al espectador nada más entrar. El blanco y negro crea un terreno ficcional delimitado -el del propio arte- solo roto -o complementado- por golpes de un rojo que es ya característico de la obra de Zurita. Mantos evanescentes que provocan flashes intermitentes, los ropajes de una pléyade o un hada. El manto tenebroso de un vampiro. La sangre de la propia savia del bosque.