En la galería Antonia Puyó, el 23 de enero, se inaugura la exposición de Marcos Vidal, nacido en Vitoria-Gasteiz el año 1967, con collages y un libro de artista, titulado “How to manage in the dark”, bajo la colaboración de otros artistas. Prólogo de Javier Peñafiel. Collages con frases en inglés, para no variar, y en español, algunas muy acertadas. Resumimos pues la exposición no da para casi nada. En los collages vibra un predominio radical de la idea.
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En el bar A flama, el 14 de febrero, se inaugura la exposición de la pintora Lucía Martín Aliaga. Estudia en la Escuela de Arte y nace en Zaragoza el 14 de diciembre de 1999. Siempre, como en otras ocasiones, es un placer apostar por una joven artista, que en este caso vemos con gran futuro por imaginación y sentido del color, a veces explosivo, al servicio de diversos temas. Tenemos, por tanto, formas abstractas con un rostro humano, una oreja enmarcada por bellos azules y verdes, lo mismo con un ojo como único protagonista, sin olvidar un rostro de mujer de medio perfil o el desnudo femenino que respira el asombro de un gigantesco pié bajando del techo. A sumar un delicado rostro masculino con suave color o el cuadro basado en un rostro masculino en azules, negros y amarillentos que tienen sobre su cabeza formas geométricas de vivos colores, como si fueran tres amenazantes rayos que cruzan el espacio circundante. La pintora tiene por delante un infinito recorrido. Esperamos que en la próxima exposición apueste por cuadros de mayor formato, clave para desarrollar su hermosa y fecunda imaginación.
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En la galería Finestra, el 8 de marzo, se inaugura la exposición de Pablo Pérez Palacio, nacido en Zaragoza el año 1983 e hijo del conocido arquitecto José Manuel Pérez Latorre, de ahí que los cuadros, por su geometría y el ámbito formal, tengan una evidente relación con la arquitectura. Aquí acaba todo vínculo.
Estamos ante 9 dibujos de mediano tamaño, 12 muy pequeños con la línea dominante cual plano para proyecto arquitectónico y cuatro cuadros de mediano tamaño y uno vertical de gran formato. Magnífico juego de grises y negros que permite incorporar, si procede, colores muy contrastados pero siempre con máxima discreción. El conjunto, sin duda, respira un impecable equilibrio formal y cromático. A sumar el énfasis geométrico y el juego espacial, de manera que todo se une desde la imaginación para mostrar futuros edificios todavía por definir. Muy buena e intachable exposición. Artista.