Tras la celebración en el año 2011 del XIII Congreso Nacional de Críticos de Arte, el Instituto de Estudios Altoaragoneses ha organizado un ciclo de dos conferencias que conmemoran 50 años de crítica de arte en Huesca, presentadas por su director Fernando Alvira Banzo.
La primera, Cincuenta años de crítica de arte: Ángel Azpeitia, impartida por Jesús Pedro Lorente, Profesor titular del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, Secretario de la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte y director de su revista, miembro de la Junta Directiva de la AECA y del Comité Ejecutivo de la AICA.
En ella se rinde homenajea la labor crítica de Ángel Azpeitia, profesor titular de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, catedrático en excedencia de la Escuela de Artes Aplicadas de Zaragoza, académico de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, crítico del diario Heraldo de Aragón, así como de otras publicaciones periódicas y revistas de arte, y fundador de la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte, precisamente en Huesca hace 25 años. Los asistentes contamos con su entrañable presencia y su participación apuntando cuestiones planteadas. No es éste el único reconocimiento a su ardua labor, que ha sido y es muy celebrada a lo largo de toda su trayectoria.
Lorente está recopilando una parte importante de las más que numerosas críticas realizadas por el profesor, obra voluminosa e imprescindible para el mundo del arte que será próximamente editada en Prensas Universitarias de Zaragoza.
Ángel Azpeitia es una figura esencial para hablar de Arte y Huesca, todos los acontecimientos artísticos que han tenido lugar han pasado por sus manos a través de sus artículos, comisariados, proyectos… Lorente destaca su influencia en los artistas y su importancia en la difusión y conocimiento de los mismos y de sus obras. Hace un recorrido por toda su labor ordenando sus críticas por tendencias artísticas y épocas.
Lorente en su exposición cita y comenta críticas de Azpeitia realizadas a artistas oscenses, empezando por Ramón J. Sender, insigne escritor pero también pintor –con un importante legado de obras plásticas en la propia sede del IEA–, cuya inspiración tenía según los textos de Azpeitia raíz surrealista con apuntes cubistas u otras referencias históricas. Luego pasó revista, combinando imágenes de algunos artistas con textos de las reseñas críticas de Azpeitia, a otros oscenses como José Beulas –que lo es por casamiento y residencia–, Leoncio Mairal, Ramón J. Sender, Antonio Saura, Pedro Tramullas, Ángel Orensanz, Javier Sauras, Pilar Moré, Teresa Ramón, María Jesús Bruna, Alberto Carrera Blecua, Santiago Arranz, Pepe Cerdá, Fernando Alvira, Javier Codesal, Miguel Ángel Alvira…
En la pantalla del salón de actos del IEA pudimos ver citas de críticas, titulares de prensa y revistas de arte, intercaladas con las fotografías de las obras pictóricas y escultóricas aludidas, con una extensa representación de los más destacados artistas aragoneses. Y disfrutar de esta bella selección de imágenes y de la amena y ágil exposición del profesor Lorente. Según él Azpeitia concibió siempre su labor de crítico como la de un notario del arte. Si bien, como crítico, no sólo ejerce de testigo sino que plasma su juicio, sus gustos, pudiendo, incluso, llegar a influir en los artistas, en su obra. Y en ese sentido resalta el influjo que tiene Azpeitia en artistas de gran personalidad y carácter, como es el caso de Antonio Saura, al que quizás encarriló cons sus consejos en Elegía, obra con la que decoró un techo de la Diputación de Huesca, de gran colorido, no habitual en su paleta. Apunta que este pintor no era del total agrado de Azpeitia en sus primeras críticas, dado el gusto del crítico por el color y la abstracción, pudiendo, tal vez, haber considerado a Saura el artista menos informalista del grupo El Paso.
En definitiva un paseo por 50 años de arte en Huesca y sus artistas, a través de la visión personalísima y aguda de Ángel Azpeitia, el profesor que siempre nos aconsejó a sus alumnos que conversáramos con las obras, que las escucháramos.
Luis Lles Yebra, técnico de Cultura del Ayuntamiento de Huesca y miembro de la Asociación Española de Críticos de Arte, en su conferencia Espacios para el arte en Huesca: una cartografía emocional, hace un exhaustivo recorrido por todos los emplazamientos dedicados al arte en Huesca capital y en todas sus comarcas, desde mediados del siglo XX hasta la actualidad.
En los años setenta Huesca cuenta con galerías de entidades financieras como la sala CAMPZAR, que posteriormente pasó a llamarse Genaro Poza, galerías privadas como S’Art, museos como el Arqueológico y el Diocesano, así como salas de exposiciones en el Colegio de Arquitectos y el Aeroclub.
La galería S’Art, con más de 40 años de vida, fue inaugurada y dirigida en esta época por el crítico Félix Ferrer, con una programación valiente, apostando por jóvenes valores. Ferrer fue también creador del Museo de Arte Contemporáneo del Alto Aragón, que cerrará sus puertas en los años ochenta, pasando sus fondos a la Diputación Provincial de Huesca.
En esta década y en la siguiente se celebra la Bienal de Pintura Ciudad de Huesca, en el Museo de Huesca, S’Art y el Colegio de Arquitectos.
En los años ochenta se van incrementando el número de galerías, abren las Salas del Banco de Bilbao, CAI… La Galería Ligeti, dirigida por Ricardo Ramón Jarne, va más allá de la mera exposición, desarrollando una labor de educación en el conocimiento del arte, y realizando conferencias, presentaciones de libros, lecturas de poemas…
Se realizan exposiciones, también, en el Círculo Oscense, la Peña Zoiti, Muebles La Fabrica…
Hay que destacar las salas de organismos públicos: Archivo Histórico Provincial de Huesca, Biblioteca Pública, y en especial Las salas de la Diputación Provincial de Huesca: la sala Saura inaugurada en 1987, y la sala Valentín Carderera, en el Palacio de Santiago, sede del Ayuntamiento de Huesca, inaugurada en 1988 con una exposición de Marc Chagall.
Es muy importante la labor de la Diputación Provincial con exposiciones de artistas como Antonio Saura, Joan Brossa, Broto, Mira, Arroyo, Teresa Salcedo, Viola, Cerdá… Lleva a cabo desde hace una década el Festival Internacional de fotografía Huesca Imagen. Creación de la Fototeca Provincial en el Centro de Archivo Documental y de la Imagen, sobre la base de la adquisición realizada en el año 1989 del fondo fotográfico de Ricardo Compairé Escartín. Organiza desde 1995 el proyecto Arte y Naturaleza convirtiendo el medio natural en una espectacular sala de exposiciones, aunando land art y arte público.
Lles continúa con los espacios expositivos de Huesca en los años noventa, entre ellos las salas de la Escuela de Arte de Huesca, la sala de exposiciones de la DGA, La Casa del Pintor, Taller de Grabado La Ilustradora, la Sala Pelayo dirigida por Ricardo Ramón y posteriormente por Antonio Latorre, sala Artotal, que más tarde se convierte en Afoto.
También se presentan exposiciones, ocasionalmente, en espacios privilegiados como son el claustro de San Pedro, donde se han realizado las Muestras de Arte del Casco Antiguo, y el claustro del convento de Santa Teresa con exposiciones de belenes.
Okuparte muestra anualmente y durante un mes la última producción de arte contemporáneo en diferentes enclaves de la ciudad de Huesca: antiguo seminario, edificio de la tabacalera, plaza de San Pedro, asociaciones de vecinos, antigua estación de autobuses de Huesca, Taller La Maravilla…
Sigue Lles con un minucioso recuento de los espacios que continúan o inician su andadura expositiva en el siglo XXI, como El Centro Cultural Ibercaja en el Palacio de Villahermosa, la sala de exposiciones de Multicaja, ahora Bantierra, en sus inicios coordinada por Fernando Alvira. El Centro Cultural del Matadero, inaugurado en el año 2000, acoge cada año Periferias, y Micro, heredera de iniciativas anteriores como Okuparte.
El Museo Pedagógico de Aragón, el Centro Raíces, sede del Museo de los Danzantes, y que también acoge la propuesta artística Micro.
Del CDAN, Centro de Arte y Naturaleza, destaca el gran hito que ha supuesto y el daño que los recortes presupuestarios han hecho a su excelente trayectoria.
El Instituto de Estudios Altoaragoneses contiene un pequeño museo con la obra plástica de Ramón J. Sender.
La Carbonería con una impecable programación, Librería Anónima, Almacén de Ideas, Taller la Maravilla…
En el Palacio de Congresos se celebró la I Muestra de Arte Ciudad de Huesca, donde también se realizan exposiciones didácticas y relacionadas con actuaciones y congresos.
Otros espacios oscenses en los que también podemos ver exposiciones son institutos, Centro de Profesores y Recursos, el hall del Hospital San Jorge, Facultades universitarias, asociaciones de vecinos, colegios, bares y restaurantes.
Continúa citando lugares que no son habituales o que podemos considerar insólitos para estas actividades, como son los espacios donde se realizan instalaciones, performances o muestras al aire libre: Plaza de Zaragoza, Paseo de la Estación, los sitios ocupados por Okuparte, los porches de Galicia, grafitti… El reciente proyecto Re-Gen de intervención en los solares vacíos del Casco Histórico de Huesca tiene como objetivo revitalizar la zona.
Lles termina conduciéndonos a los diferentes espacios expositivos que existen en cada comarca oscense.
Con estas dos conferencias nos hemos podido introducir en la riqueza de la vida cultural de Huesca en estos 50 años por medio de las críticas y demás actuaciones llevadas a cabo por Ángel Azpeitia a artistas oscenses, aragoneses, nacionales e internacionales y a través de los espacios en que hemos podido contemplar y estudiar sus obras y todo el movimiento cultural de la provincia.