En la Sala de Exposiciones Enrique Cook, Taller-Escuela Cerámica de Muel, desde el 22 de septiembre, se inauguró la exposición Miguel Molet. Retrospectiva 2005-2017. Por fin se reanudan las exposiciones en tan magnífico espacio tras la última en marzo de 2015, con el ceramista Juan Jiménez Farga como Director de dicho Taller-Escuela. Texto de Juan Antonio Sánchez Quero, Presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza, e intachables prólogos de Carmen Molet y Manuel Velázquez. Muy buen diseño gráfico de Oscar Colás Trapote e impecables fotografías de Oscar Colás Trapote, Paul Henry Pastechi y Rafa Molina, basta ver la fotografía del ceramista visto de perfil trabajando en una obra.
Miguel Ángel Molet Chicot nació en Albelde (Huesca) el año 1966 y su primera exposición individual fue en 1996, con 30 años.
Veamos sus cerámicas que puede definirse como magníficas, capaces de aturdir por tanta emoción. En el catálogo se indican los temas, como Piel, Cuerpo, Aire y Corte, de modo que cada uno tiene una o varias series para definir su evolución creativa, como diáfano rasgo de su gran complejidad. Todas las cerámicas son de “Terra Sigilata y Gres”, sin obviar, por lógica, que cuando tocas cualquier cerámica la superficie es de una delicadeza extremada, seda en estado puro, como si fuera el más refinado mármol.
La serie Contenedores de Sueños, de 2005-2007, marca la diferencia por forma y color, aunque éste se mantiene en las Series Geométricas indebidas, de 2010, y en Batientes, de 2013. Ya en Contenedores de Sueños emerge un énfasis geométrico nunca abandonado, para mostrar siempre la geometría pura con derivaciones expresivas ondulantes. Series como Bipolares, de 2008, evidencian, ya antes, su extraordinario sentido de volumen, muy propio de un auténtico ceramista escultor, sin olvidar la compleja variedad formal mostrada, por tanto, en series tipo Rotativos, de 2009, Huellas, de 2010, Geometrías indebidas, de 2010, con énfasis en el color, Batientes, de 2013, con el airoso juego del color y la forma, como en Anatomía de la forma, de 2015, Decubstrucción, de 2015, con tan exquisito juego del hueco y la potencia formal según se detecta en Geometrías de 2016 y 2017. Hemos dejado para el final dos series fuera de la norma. La serie Esos extraños que habitan en mí, de 2011-2012, se basa en rectángulos con las esquinas onduladas y tonos pálidos, así como extrañas formas móviles, con vida propia, que muestran un toque misterioso e inaprensible cual azar sin control hacia anómalos destinos. La última serie se titula Tubulares, de 2016, y consiste en tubos que se cruzan y retuercen para generar un sutil movimiento, de modo que tiene un enfoque basado en unir ambas partes o dejar los costados flotando como si la imaginación del espectador continuara la cerámica hacia la infinitud. Extraordinaria exhibición que se merece, de sobras, un viaje a Muel.
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En la Galería Piler Ginés, desde el 21 de septiembre, se inaugura una exposición de Esperanza Romero con cerámicas dentro de CERCO y cuadros. Nace en Melilla el año 1956, aunque la familia se traslada muy pronto a Andalucía. Reside en Granada. Los cuadros son dos paisajes con toque suelto y cuatro con la figura humana como protagonista mediante dos rostros y dos desnudos. Lo mejor, con diferencia, son las cerámicas dentro de una intachable nivel. Cerámicas abstractas con dosis expresivas. Obras rotundas mediante redondeces y tonos integrantes, así como las filiformes de tanta elegancia. Otra variante son las basadas en bandas que trazan sutiles ondulaciones dentro de caminos sorprendentes hacia destinos impredecibles.


