Con el proyecto del catálogo razonado de los dibujos de Goya emprendido por el Prado y la Fundación Botín, es posible que otras instituciones se animen a editar el mismo tipo de estudio para artistas más desconocidos. En 2018 vio la luz una esperada publicación para las investigaciones de arte del siglo XIX español, el catálogo razonado de los dibujos de Rosario Weiss, dirigido por el historiador del arte Carlos Sánchez Díaz, editado por el Museo Lázaro Galdiano, la Biblioteca Nacional de España y el CEEH. Su autor trabaja en el departamento de conservación de la Fundación Lázaro Galdiano y a lo largo de su carrera ha publicado interesantes estudios sobre pintores decimonónicos españoles como Jenaro Pérez Villamil, Valentín Carderera o Eugenio Lucas Velázquez, cuyas obras se encuentran especialmente bien representadas en los fondos de la FLG. Este último trabajo Dibujos de Rosario Weiss (1814-1843) incluye un estudio biográfico sobre la pintora, el propio catálogo razonado de sus dibujos y varios anexos de dibujos no localizados, antiguas atribuciones, estampas, filigranas, sellos, marcas y un apéndice documental.
La publicación fue elaborada con motivo de la exposición celebrada en la BNE entre enero y abril del año pasado, que permitió revisar la figura de esta artista madrileña de orígenes alemanes, célebre por haber sido la discípula más directa de Francisco de Goya, a la que el maestro de Fuendetodos pedía que tratasen “como si fuese hija mía”. Bajo ese título queda englobado el extenso y riguroso capítulo que el libro dedica a la biografía artística de Rosario Weiss. En él se explica cómo la creadora partió de las enseñanzas del pintor aragonés, siguiéndole en su traslado a Burdeos, permaneciendo unos años en la capital girondina y posteriormente regresando a Madrid donde lograría insertarse magistralmente en los círculos académicos y comerciales, pero también colocándose a la vanguardia del movimiento romántico en España, abriendo el camino para mujeres artistas de las décadas posteriores, que, como Weiss, tendrían que luchar para conseguir la profesionalización de su práctica artística. Además, otro aspecto que pone de manifiesto esta publicación es la versatilidad de la pintora, dedicada a los géneros más variados, desde el retrato intimista, hasta la pintura de historia, pasando por el paisaje o la reproducción de detalles arquitectónicos.
Uno de los logros más importantes del catálogo es la cantidad de obras reunidas de Rosario Weiss: 166 dibujos, 42 estampas a partir de sus obras y varias pinturas. Para agruparlos, el autor ha colaborado, además de con las tres instituciones organizadoras, con otras como Bibliothèque Municipale de Bordeaux, la Real Academia Española, además de colecciones privadas como la de Cidón Madrigal o la de Jaime Esaín Escobar. También ha llevado a cabo una labor de rastreo en el mercado artístico, contactando con casas de subastas y recopilando imágenes e información de sus catálogos.
Gracias a estas tareas de recopilación y de investigación, la publicación se ha convertido en una referencia para el estudio del arte español de la primera mitad del XIX. Además, todo este trabajo ha permitido arrojar luz sobre algunas de las etapas de la vida de la pintora. De gran interés son sus dibujos de formación, realizados bajo la tutela de Goya, conservando en muchas ocasiones las anotaciones del artista. Tal y como revelan estos ejemplos, en ocasiones el maestro comenzaba un dibujo con el único fin de que Weiss lo concluyese, ejercitándose de este modo. En palabras de Rascón Navarro, Goya dibujaba “en cuartillas de papel figuritas, grupos y caricaturas de las cosas que más podían llamar su atención, y las imitaba ella con un gusto extraordinario valiéndose sólo de la pluma”.[1] Así se aprecia en obras como Hay ay q.e me canso [cat. 2] o Soldado francés [cat. 3].
También resultan útiles las comparaciones que el catálogo establece entre los dibujos de Weiss y litografías y cuadros de las escuelas francesas e italianas del renacimiento y del barroco, que conoció a través de Goya y de su maestro en Burdeos Pierre Lacour. Copió las composiciones de Andrea del Sarto, Poussin, Murillo, etc. El tercero de los anexos es el que se destina a las estampas, ofreciendo toda una nómina de creadores: Pierre Lacour, Anne-Louis Girodet, Jules Cogniet o Vicente López que grabaron obras de la artista.
Finalmente, queda patente cómo las investigaciones sobre la artista son todavía necesarias, ofreciendo el catálogo un listado de obras de Weiss de las que se tiene constancia documental, pero no han sido localizadas. Esperemos que estudios venideros contribuyan a reescribir esas lagunas.
[1]RASCÓN NAVARRO, Juan Antonio (1843), “Necrología. Doña Rosario Weiss”, Gaceta de Madrid. Madrid: pp. 3 y 4.