En el Espacio de Arte Nazca, desde el 25 de marzo, tenemos la exhibición Nómadas del viento, que consta de numerosos cuadros, tres esculturas y dos instalaciones.
Muy en síntesis cabe indicar que los cuadros son buenas abstracciones geométricas, potentes de color, alteradas por la incorporación de siluetas humanas que parecen vivir un mundo feliz. En cuanto a las tres esculturas, lo mejor de la exposición, se distinguen por su toque expresionista abstracto. Sobre las dos instalaciones cabe sugerir que la formada por cajas de cartón alude al título de la exposición y la otra es un árbol con formas esféricas pintadas sobre lecho de piedras blancas. En ambos casos poco afortunadas.
***
En el Espacio de Arte Nazca, desde el 4 de marzo, tenemos cuadros con muy diferentes criterios pues ambos artistas firman su obra por separado. Dos personas, dicho sea de paso, que son pareja desde siempre y que tienen una gran categoría humana reconocida por todos. Cuanta educación y decencia. El punto en común de los cuadros, años 2014 y 2015, corresponde a los títulos que aluden a composiciones de grandes músicos. Tenemos cuadros abstractos y figurativos. Un problema. Resulta que montaron la exposición con un cuadro figurativo y otro abstracto, en vez de colocar seguida la obra de cada pintor para tener un eficaz panorama. Otro punto en común es el llamativo color, salvo una muy tajante y poderosa abstracción en un cuadro rectangular que de izquierda a derecha es un plano negro, una franja roja y otro plano azul. A partir de aquí tenemos abstracciones geométricas, móviles o no, de muy variada índole y obras figurativas mediante la incorporación de sugerentes formas como en Fandango, cuadro de Salvador Dastis que tiene un rutilante ángel con toques ingenuos.
***
En el Espacio de Arte Nazca, desde el 4 de febrero, bajo el título Tras la Estela, tenemos los cuadros de un pintor ingenuo desbordante de imaginación y belleza. Nacido en 1953, Caspe (Zaragoza), su historial expositivo individual desde 1993, incluido premios, es tan dilatado que casi abruma. Prólogo de Eugenio Mateo.
Como todo pintor ingenuo la clave principal es el extraordinario sentido del color, siempre armónico, que en la exposición es un homenaje a la música ante su condición de gran melómano. Dispares tamaños de los cuadros, del pequeño al gran formato, y óleo sobre lienzo. Dicho homenaje se evidencia en los títulos que obedecen a una composición determinada, de ahí que algunas formas se relacionen con la melodía, como, entre otros, Cantando bajo la lluvia, Cantares o Mediterráneo, siempre mediante irisaciones geométricas nacidas de Kandisnky. Geometría multiplicada por la belleza del color estallante muy bien combinado y composiciones que provocan temas como el mar o el paisaje con dos planos. Obra atractiva que atrapa sin descanso.Sobre la extraordinaria cultura mexicana india todo el mundo sabe su marcado culto a los muertos. Si añadimos la española tras la conquista y colonización, cabe deducir que estamos ante un país con muy marcada personalidad, basada en grandes intelectuales, actores, científicos, artistas, músicos, novelistas, poetas y directores de cine, en el ámbito de un pueblo muy serio que mantiene el pasado pero con un refinado juego irónico cuando procede.
***
En el Espacio de Arte Nazca, desde el 13 de enero, se pudo admirar la exposición del grafitero Cayo, Zaragoza, 1982, también interesado por la ilustración. Exhibición influenciada tras un viaje a México en 2014, pues casi todo respira dicho país, hasta el punto que motivó un radical cambio pictórico. Obras de 2014 y alguna de 2015, siempre en la línea del culto a los muertos con México como gran protagonista.
Se puede comenzar con el atractivo montaje en el suelo que tiene la frase No mordaza. Ignoramos a que represión alude. Los velones encendidos animan la presencia de la gran Frida Kahlo, la Virgen María con rostro calavera, la Duquesa de Alba y calaveras, por supuesto con hojas verdes para dulcificar el inquietante tono general.
Sigamos con los cuadros, que tienen títulos tan afines a la obra como Escarabajo de fuego, Humanxs, El escarabajo lo cura, Floreciendo tu cerebro, Santa sangre, Friducha ( por Frida Kahlo), Seres vacíos, Mueran las industrias, Todos somos animales, Monstruos internos o El final-Turvina. Títulos acompañados por palabras y frases en algunos cuadros tipo Locura, Santa Sangre, Llora Eskupe Siente Bruto, Amour, Maldecido y en la obra sobre Frida Kahlo palabras y frases como Darte todo-Caos- Dolor- Bien- Mal- Soy sufrimiento- Pena- No volver- Daño- Cariño.
Al margen de que no haya fuertes texturas, a resaltar el impecable sentido del color, del fuerte al entonado, y los fondos neutros que en ocasiones tienen otros planos para enriquecer la composición general. Todo muy trabajado. Los temas son diáfanos, pues estamos ante la presencia de la muerte con calaveras, rostros gritando y el temblor tipo amenaza del rostro oculto. Todo cambia en el muy atractivo cuadro Escarabajos de fuego, con un escarabajo que camina y “lanza” ¿fuego?
Ignoramos la obra que hacía antes Cayo y valoramos tanta autenticidad al mostrar el positivo impacto tras su viaje a México. En su caso cabe sugerir un término medio dado que es de Zaragoza y aquí vive, lo cual significa que en España tiene infinidad de temas, muerte incluida desde hace siglos como rasgo muy nuestro. Que repose y que tome algún exquisito tequila para aliviar la nostalgia de México.