Lejos de ser una exótica rareza, el arte japonés aparece con cierta frecuencia en la agenda cultural de Zaragoza, ciudad que alberga algunas cajas de resonancia de este eco del lejano Oriente, como la sala de Arte Oriental “Federico Torralba” en el Museo de Zaragoza o la labor de la profesora Elena Barlés desde la Universidad de Zaragoza. El Centro de Historia es, también, una de estas cajas de resonancia, pues además de la exposición que nos ocupa, también exhibió en 2008 el proyecto Takashi Murakami: Superflat / Puni-Puni, en 2008, que tuvimos ocasión de reseñar en el número tres de nuestra revista AACA Digital. Aquella exposición guarda ciertas concomitancias con This is Japan! Miradas complementarias del arte actual japonés.
This is Japan!es un recorrido por algunas tendencias actuales del arte japonés, fuertemente marcadas por el Neo Pop, el Urban Art y la estética kawaii. El planteamiento es caleidoscópico, no solamente por tratarse de una exposición colectiva con más de un centenar de obras de catorce artistas japoneses muy diversos, sino también por el doble comisariado que nos ofrece un juego de espejos entre artistas japoneses que trabajan en Japón y artistas japoneses residentes en España. Uno de estos espejos, el de una selección de artistas representativos del panorama actual nipón –encabezados, a falta de Murakami, por Yoshitomo Nara, Chiho Aoshima y Aya Takano–ha sido colocado por Antonella Montinaro, curator y directora de exposiciones de la galería GACMA de Málaga. Por otro lado, el espejo que refleja la colonia de jóvenes artistas japoneses en España y sus últimas propuestas está sostenido por la otra comisaria de la muestra, la investigadora de la Universidad de Zaragoza Laura Clavería, exhaustiva y rigurosa analista de este tema al que dedica su tesis doctoral, que ya se encuentra en una fase muy avanzada.
La exposición es como un caleidoscopio que permite trazar atractivo recorrido por el arte de Japón hoy. Como es sabido, para obtener un caleidoscopio necesitamos al menos tres espejos. Éste tercer espejo no se encuentra dentro de la exposiciones sino en la calle: es el Neojaponismo, esto es, la influencia actual japonesa en nuestro arte y cultura visual, presente en la ropa y complementos del público, en los escaparates de las tiendas de moda del centro histórico, en los graffitis de Danjer, Chikita y otros que embellecen las paredes del zaragozano barrio de la Magdalena y que también encontramos en la televisión, Internet, el diseño gráfico y la publicidad. ¡Hasta las carteras escolares de Hello Kitty sirven de contexto para la exposición! En este sentido, una gran afluencia de jóvenes responde al interés que despierta el manga, el anime, el cosplay, y otras manifestaciones relacionadas con la cultura de masas.
La exposición presenta obras representativas de un variado grupo de artistas japoneses que han sido seleccionados para ofrecernos una amplia panorámica del arte actual japonés, sobre todo de aquellas tendencias que dialogan con la cultura de masas. Nos parece más heterogénea la selección de artistas residentes en España. Esta apreciación responde a que el primero de los espejos nos refleja a un grupo de creadores se han tomado como representativos de la etiqueta “This is Japan”. Con esto queremos decir que básicamente siguen la estela de Takashi Murakami, o si se prefiere, presentan variaciones o caminos paralelos sobre su discurso. Estos artistas son los citadosYoshitomo Nara, Chiho Aoshima y Aya Takano, así como Chinatsu Ban, Mahomi Kunikata, Mr. y Akane Koide. Por otra parte, el grupo de la diáspora en España más bien responde al título de “This is Japan, too”. Este último conjunto de artistas combinan su herencia común anterior con influencias occidentales y con un sello personal que busca la individualidad, lo que se refleja en el hecho de dejar Japón e instalarse en nuestro país, sobre todo en Barcelona, Madrid y Granada. Estos artistas son Tomomi Nozawa, Mika Murakami, Fumiko Negishi, Hanamaro Chaki, Hiroshi Shimamura, Yoshi Sislay y Sosaku Miyazaki. De este modo, artistas ya consagrados, como Yoshitomo Nara, Chiho Aoshima y Aya Takano, comparten cartel con otros artistas, algunos de sólida trayectoria y otros considerados como valores emergentes por los acertados ojos de las comisarias. Aunque hemos hablado repetidamente de grupos, conviene indicar que estos artistas trabajan individualmente y no constituyen un grupo. La mayoría de estos artistas nacieron a mediados de la década de los setenta, lo que significa que tienen la edad o son más jóvenes que Hello Kitty. El vertiginoso desarrollo económico de Japón en las últimas décadas y el éxito de la industria japonesa (en tecnología, diseño, cine, animación, manga, videojuegos, etc.) explican el contexto de una nueva etapa en la que la influencia japonesa se produce en un mundo más globalizado y en el que se han diluido las líneas que separaban la alta y la baja cultura. La publicidad, la televisión, los productos comerciales y, en definitiva, la cultura de masas presentan una intensa tendencia por lo japonés, especialmente en el consumista mercado juvenil. Esta influencia se define por dos elementos: la innovación tecnológica y la agradable estética de lo kawaii, cuyo peso es tan marcado que, en paralelo a algunas amables traducciones ya en uso, como «gustoso», creemos necesario la utilización del neologismo kawaiismo para condensar los aspectos estilísticos y sociológicos del fenómeno.
La exposición resulta agradable, entretenida y refrescante. El acento irreverente y trabajadamente ingenuo de algunas obras no nos debe hacer perder de vista que estamos ya ante un capítulo bien asentado del arte actual (y en su mercado), con una extraordinaria proyección en los museos de todo el mundo. En este sentido, nos viene a la memoria la exuberante exposición ©MURAKAMIhace un par de años, entre febrero y mayo de 2009, en el Museo Guggenheim de Bilbao. Las limitaciones presupuestarias en tiempos de crisis en el Centro de Historia, dependiente del Ayuntamiento de Zaragoza, no han afectado nada a la calidad de la propuesta ni al cuidado montaje, pero sí a la edición de un catálogo que la exposición bien merece, tanto por los artistas aquí reunidos como por el interés de los textos críticos que hubieran contribuido a analizar la huella de Japón en el panorama del arte actual.
A modo de epílogo, es obligado dejar constancia la exposición ha coincidido en el mismo Centro de Historia con diversas iniciativas de numerosas asociaciones culturales de apoyo al pueblo japonés tras la desgracia del tsunami y el accidente nuclear del 11 de marzo de 2011. El lema de esta campaña fue “Todos con Japón”. La reciente concesión del premio Príncipe de Asturias de la concordia a los héroes de Fukushima nos hace rememorar el gran impacto de la tragedia en la sociedad española y el aumento, si cabe, de la simpatía por Japón. Sin duda, la cultura es el mejor puente para el encuentro de dos culturas alejadas en el espacio, pero atraídas por su singularidad.
This is Japan! Miradas complementarias sobre el arte japonés actual
Centro de Historias, Zaragoza
Del 23 de Junio al 16 de Octubre de 2011