Este grupo artístico, creado a finales de 2001 en uno de los barrios al nordeste de Madrid, tomó el nombre portugués de Boa Mistura (buena mezcla) en homenaje a los grafiteros brasileños que, principalmente en los suburbios de São Paulo y Río de Janeiro, se subían a lo más alto de los edificios para acciones de escritura mural rotulada con pez u otros tintes negros (pichação). La orientación internacional estaba pues muy presente desde sus orígenes y, de hecho, cuando aún no eran muy conocidos en España consiguieron en Berlín incipiente reputación, consolidada con una estancia en un township de Ciudad del Cabo donde llevaron a cabo un estupendo proyecto participativo, a partir del cual se sucedieron otras intervenciones comunitarias en una favela de Sao Paulo y en edificios de Panamá, o La Habana, u otros lugares del mundo. Hoy día ya hay obras suyas en más de cuarenta países, habiendo expuesto en el Museo Reina Sofía de Madrid, el Museo MAXXI de Roma, el Hyundai Museum ALT1 de Seoul, el Palacio de Bellas Artes de Santo Domingo o el Centrequatre de París y además han participado en la Bienal Iberoamericana de Diseño, la Bienal de Dakar, la Trienal de Diseño de Milán o la Bienal de Arquitectura de Venecia.
También participaron en varias ediciones del Festival Asalto en Zaragoza, donde el más icónico de sus murales, Technología Omnipresents Regnat, va a quedar oculto por la ampliación del Museo Goya-Ibercaja; pero ha sido una decisión consensuada por ellos, que mantienen buena relación con la Fundación Ibercaja. Prueba de ello es esta exposición, en el marco de las celebraciones del 150 aniversario de la entidad, que les dedica en el Espacio Joven esta retrospectiva, comisariada nada menos que por Lola Durán. A través de vídeos y fotografías que documentan sus murales, pero también con algunos elementos artísticos traídos al espacio expositivo, se ha estructurado en tres partes esta excelente muestra, apropiadamente titulada “Fragmentos”. La fragmentación siempre ha estado muy presente en su trayectoria, que últimamente también ha estado marcada por polípticos pintados al acrílico, igualmente presentes en esta selecta antología, que culmina con su obra más reciente, Desfragmentación mural, formada por bloques de hormigón, es decir, por fragmentos de muro, en los que pueden contarse 42 piezas en diferentes colores.
El día de la inauguración vinieron a Zaragoza los actuales miembros del colectivo Boa Mistura: el licenciado en Bellas Artes, Pablo Ferreiro, el ilustrador Pablo Purón y el arquitecto Javier Serrano. Pablo volvió el 29 de mayo para presentar el documental Crossroads, donde se pasa revista a algunos de los proyectos de los que se sienten más orgullosos. Ojalá sigan viniendo a Zaragoza, a montar estupendas exposiciones como esta, pero sobre todo a realizar nuevos murales. Yo soy un devoto admirador del que ahora ha quedado oculto en una pared interior del Museo Goya-Ibercaja. Estoy convencido de que dentro de unos años habrá una renovación museográfica que lo volverá a dejar visible, como una de las obras maestras de su colección.


