Arnold Schönberg, espiritualidad y vanguardia

Resumen:

 

Palabras clave: Schönberg, arte
Abstract:

 

Keywords: Schönberg, art

Una vez, mientras hacía el servicio militar, me preguntaron si era realmente el compositor Arnold Schönberg. “Alguien tiene que serlo”, dije, “como nadie quiere serlo, me he ofrecido”. Estas son las palabras que el propio Schönberg escribió en Los Ángeles en el septiembre de 1949. Y no son simple chanza, juego de palabras o momento lúdico sino que son mucho más y esconden una realidad difuminada hoy por el paso del tiempo pero recuperada en gran parte por esta exposición.

Y es que Schönberg no sólo fue un extraordinario músico, exacto teórico y docente innovador, sino que fue un hombre preocupado por la comunicación entre las personas, a través del arte bien fuera musical, plástico, literario o lúdico. Un artista de múltiples dimensiones al que le tocó vivir un siglo cruel e injusto, en el que profesar una religión como la judía era suficiente excusa para la persecución, la tortura y la muerte. Pero sin duda fue un hombre luchador, que viajó y vivió en diferentes países, que aprendió de otros, y así lo admitió, al igual que otros aprendieron de él, y que siempre luchó para que llegara el mensaje, el contenido, nunca la forma.

Su música y el conjunto de sus creaciones, bien musicales bien plásticas, son todo expresionismo: comunicación, expresión de sentimientos y emociones en caudales de creatividad íntima y desbordante. Sin duda Schönberg necesitaba sacar de sí todo lo que llevaba dentro y expresarlo de una forma abierta, sincera y expresionista coincidiendo con fórmulas surrealistas (dejar fluir libremente al subconsciente) y adelantándose a propuestas posteriores como el Expresionismo Abstracto norteamericano.

En esta exposición podemos ver algunos de los muchos retratos que Schönberg realizó y que recuerdan a la mirada cambiante del artista frente a un espejo en un intento de leerse. También podemos ver algunos paisajes de colores limitados. En la misma sala se enfrentan a estas obras algunas xilografías de Kandinsky con quien tuvo una importante amistad y mutua influencia.

Pero Schönberg no agota su camino en la intensa creación musical (promotor de la nueva música, director de orquesta) o teórica, ni siquiera en la plástica (pintando o haciendo caricaturas), sino que también trabajó en el ámbito del diseño y los inventos (como la máquina eléctrica de escribir notas, o el ajedrez para cuatro jugadores en el que dejó claramente reflejado su oposición a las injurias y la guerra del siglo XX) Así mismo escribió poemas, ensayos y otros textos y tuvo una intensa labor pedagógica en su inagotable interés por la comunicación entre las diferentes generaciones.

Pero el interés de esta exposición tiene un importante aliado y es el montaje en sí mismo. En una primera sala tenemos paneles explicativos de la vida y actividad de Schönberg, algunos de los retratos, obras de otros artistas y libros. Bien explicado y bien ambientado. En una segunda sala un vídeo de una hora y media proyecta una serie de entrevistas de personas que conocieron o están influidas por el músico y que aportan detalles extraordinarios de la persona y del creador.

La siguiente sala es un antiguo vídeo restaurado en el que se ve una partida de tenis, una de las aficiones de Schönberg. Pero, sin duda, la última sala es toda una sorpresa, llegamos a una pequeñísima muestra de algunos de los inventos y diseños del músico y a una salita con tres cómodos sofás, una lamparilla y un sistema de audio y vídeo donde podemos escuchar algunas piezas del músico. Sentados al lado de la tenue luz podemos hacer un repaso de la vida y obra de Schönberg que acabamos de recorrer, su propia música ilustra nuestros recientes recuerdos, fotografías y textos, vídeos, partituras y fotocopias y es en ese momento cuando nos damos cuenta de que Schönberg no fue sólo un gran músico, ni siquiera un creador universal, fue mucho más: fue Schönberg porque alguien tenía que serlo.

Exposición en el Centro de Historia de Zaragoza

Número 1

Diciembre 2007
Pilar Irala Hortal
Secretaria AACA (miembro de AECA y AICA), codirectora de anima musicae
Fecha de recepción: 12/1/08
Fecha de aceptación: 12/1/08
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