Andrés Jarabo: Cosiendo materia (2000-2025)

La sala 94 del Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos (IAAC Pablo Serrano) de Zaragoza acogió, del 27 de marzo al 14 de junio de 2026, la primera exposición monográfica dedicada al diseñador zaragozano Andrés Jarabo. Formado en Bellas Artes, se introdujo en el mundo de la moda de manera autodidacta y desde 2004 dirige su propia marca: HUMO, un proyecto independiente desde el que ha desarrollado un lenguaje creativo propio, reconocido en certámenes como el Premio Santa Isabel de Aragón Reina de Portugal, Tenerife Moda, el Instituto Aragonés de la Juventud (IAJ) o el Bilbao International Art & Fashion (BIAAF). Igualmente, ha participado en todo tipo de eventos artísticos e iniciativas multiculturales y ha colaborado con varias compañías de teatro, danza y cine.

Bajo el comisariado de Carolina Naya, Cosiendo materia reunió una amplia selección de trabajos realizados a lo largo de los últimos veinticinco años de trayectoria del creador aragonés. El conjunto de piezas, que arrancaba en el año 2000, permitió transitar desde sus primeros ensayos y dibujos cosidos hasta bordados, colecciones de moda, elementos audiovisuales y sus últimas indagaciones en torno a biomateriales sostenibles. Parte de estos proyectos pueden consultarse en la web Humo: https://www.humo.it/.

La muestra logró trasladar al espacio expositivo la manera en la que el propio diseñador concibe su trabajo: “como un territorio híbrido donde diseño, investigación material y creación artística se cruzan constantemente”. Para reflejar esta concepción, este modo de entender la moda, la exposición se alejaba de una organización estrictamente cronológica, optando por vincular las obras mediante nexos conceptuales, formales y técnicos. Esta decisión museográfica dotó al conjunto de una sólida coherencia pese a la heterogeneidad de lo expuesto, permitiendo que el visitante identificara los ejes vertebradores que atraviesan la producción de Jarabo, como la experimentación formal y material, la búsqueda de las posibilidades expresivas del textil, así como el constante cuestionamiento de los límites tradicionales entre diseño de moda y arte.

El recorrido expositivo comenzaba con una gran instalación, Figurines (2019-2023), compuesta por más de doscientos cincuenta dibujos de moda realizados con bolígrafo negro sobre papel reciclado. Este imponente mural introducía al espectador en el imaginario visual de Jarabo, dejando ver los múltiples referentes que nutren su universo y que van desde creadores internacionales como Rick Owens, Helmut Lang, Alexander McQueen o Yoshiki Hishinuma hasta la contracultura de las corrientes drag contemporáneas. No obstante, más allá de esto, los figurines presentados de forma conjunta permitían al visitante aproximarse a uno de los aspectos fundamentales de su práctica: la creación entendida como un proceso sostenido en el tiempo. Realizados de manera continuada durante varios años, los figurines revelaban una metodología basada en la observación, la repetición y la exploración constante de formas, volúmenes y siluetas.

Como antesala de su madurez, la exhibición rescató, entre otras obras, sus Dibujos cosidos (2006), unos ejercicios tempranos donde el creador sustituye el lápiz por el hilo y la máquina para trazar anatomías sobre inusuales superficies como radiografías, espuma de embalaje o mallas metálicas. No obstante, el espacio central de la exposición estaba dominado por dos de las principales líneas de trabajo de Andrés Jarabo: las colecciones de moda y los fragmentos textiles bordados.

En cuanto a las colecciones, un total de seis, aunque diversas en sus referencias -desde imaginarios futuristas y tecnológicos presentes en Epilogue (2010) o Future is now (2013), el interés por la anatomía humana en White on white (2012), o el simbolismo cromático de Reudth (2016)-, comparten una serie de denominadores comunes, como el predominio de líneas sobrias y los cortes estructurados, un enfoque minimalista, una inclinación hacia la experimentación mediante la combinación de tejidos y texturas y la construcción del volumen mediante un cuidado patronaje. Así, lejos de entender la indumentaria como una sucesión de tendencias efímeras, Jarabo dota a sus colecciones de una gran coherencia morfológica y narrativa que ha sabido defender en pasarelas desde el año 2005. La selección de la sala 94 sintetizó de manera impecable el desarrollo de su lenguaje: un trayecto donde las propuestas de espíritu urbano se consolidan y sofistican hasta alcanzar el refinamiento técnico de piezas que rozan la Alta Costura en Kokuen (2018). Otro de los grandes aciertos de la muestra residió en la disposición museográfica de estos diseños, ya que, situados en el centro de la sala, podían observarse desde múltiples perspectivas, lo que facilitaba apreciar la complejidad de sus estructuras.

Especialmente significativos dentro del conjunto fueron también, como señalábamos con anterioridad, los bordados. Obras como Paisaje en blanco (2018), Paisaje en negro (2022), Oracle (2019), Trilogía (2020) o Busto (2021) demostraron hasta qué punto el hilo puede convertirse en un medio artístico. En estas piezas, el bordado abandonaba su tradicional función decorativa u ornamental para adquirir un papel puramente plástico, situándose en un territorio ambiguo entre artesanía, diseño y práctica artística. Los relieves, las texturas y las acumulaciones de puntadas generaban imágenes que oscilaban entre la figuración y la abstracción, muchas de ellas con la naturaleza como referente creativo. Era aquí donde se condensaba especialmente bien esa idea del proceso, del diseño textil como una práctica lenta, paciente y meditativa en la que cada puntada participa de la construcción material de la obra.

Hacia el final del recorrido destacaba Coalffee (2023-2025), propuesta que conectaba con una de las grandes preocupaciones actuales de la industria de la moda: la sostenibilidad. En sintonía con las búsquedas ecológicas de diseñadores como Stella McCartney, Jarabo proponía una alternativa al cuero animal a través de un biomaterial elaborado con residuos orgánicos, como posos de café y carbón vegetal, materializando el proyecto con tres accesorios creados a partir de este compuesto. Además, la inclusión de una muestra táctil ofrecía la posibilidad al visitante de entender sus propiedades físicas.

Andrés Jarabo: Cosiendo materia (2000-2025) no solo supuso la revisión de la interesante carrera de este diseñador aragonés, sino también una invitación a reconsiderar el potencial del textil como lenguaje artístico y a comprender la moda como un territorio de experimentación, donde ambas disciplinas se confunden de una forma completamente armónica.

Sala 94 del Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos (IAAC Pablo Serrano) de Zaragoza, del 27 de marzo al 14 de junio de 2026

Número 75

Junio 2026
Inés VIAÑA MORATO
Contratada predoctoral DGA Departamento de Historia del Arte (Universidad de Zaragoza)
Fecha de recepción: 27/06/2026
Fecha de aceptación: 28/06/2026
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