Adrien Karbowsky, decorador del palacete parisino de Jacques Doucet

El año pasado vio la luz una breve —aunque no desdeñable— publicación de la historiadora del arte Juliette Trey sobre las decoraciones ejecutadas por Adrien Karbowsky (París, 1855-1945) para la residencia particular del modisto y mecenas Jacques Doucet. Juliette Trey es conservadora funcionaria del patrimonio francés, especialista en arte del siglo XVIII y ha estado al frente de las colecciones de pintura y pastel del château de Versailles, además de haber trabajado en el seno del departamento de Artes Gráficas del Louvre, siendo responsable de la colección de dibujos del siglo XVIII. En la actualidad trabaja como directora adjunta del departamento de estudios e investigación del Institut National d’Histoire de l’Art, en París. Es en el contexto de esta institución en el que ha desarrollado el trabajo que aquí reseño, que no solamente se compone de una publicación gratuita en acceso abierto, sino también de todo un ambicioso software de recreación de la residencia particular de Doucet, ejecutado a partir de los dibujos estudiados por Trey, ofreciendo abundante información sobre las diferentes obras de arte que componían la colección Doucet.

Trey reescribe la historia de este conjunto de dibujos. Jacques Doucet, importante modisto de la alta costura francesa de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, fue también un gran coleccionista y mecenas de las artes, poseedor de una verdadera vocación filantrópica y científica. Además de componer una brillante colección particular, basada fundamentalmente en las artes del siglo XVIII, Doucet comenzó a adquirir numerosos grabados, en muchas ocasiones pruebas de artista, estados o ediciones particulares sobre las obras de los grabadores más importantes de la estampa moderna. Su objetivo fue crear una Bibliothèque d’art et archéologie, compuesta por libros y estampas que sirviesen como objeto de estudio a futuros estudiantes e investigadores. Su propia residencia, situada en un palacete que mandó construir en el número 19 de la calle Spontini, en París, fue ideada con el propósito de albergar su colección personal. Se trataba de una lujosa mansión construida en 1906 siguiendo como modelo la arquitectura y las artes decorativas de los tiempos de Luis XVI. El arquitecto encargado de diseñar el edificio fue Louis Parent y el promotor fue el cuñado de Doucet, Léon Dubrujeaud.

Cuando Karbowsky comenzó a trabajar para Doucet, ya era un decorador reputado que había trabajado en proyectos previos de gran relevancia como la magnífica Villa Kerylos, en Beaulieu-sur-Mer, cerca de Niza, en la Costa Azul. Ahora, a partir de 1906, colabora con el ebanista Georges Hoentschel para la elaboración de toda la decoración del hôtel Doucet. A la hora de concebir la configuración de las diferentes salas, Karbowsky evoca la idea de las period rooms, recreando dependencias de estilo Luis XVI para una colección de obras de arte de ese periodo. Tal y como apunta Juliette Trey, volverá a hacer lo mismo años más tarde, entre 1923 y 1928 a la hora de acondicionar el hôtel Kahn para acoger la colección de Calouste Gulbenkian.

El INHA conserva 31 dibujos ejecutados por Karbowsky en los que representa las salas, en sus diferentes secciones, de la residencia particular de Doucet. La mayor parte fueron ejecutados a la acuarela, respetando minuciosamente las dimensiones de las salas originales, trasladadas a este formato utilizando escalas matemáticas. La presente publicación explica cómo Karbowsky debió de jugar un rol importante en la elección de la museografía de estas salas y, al respecto, se ofrece aquí a los lectores materiales como fotografías o acuarelas ejecutadas por otros autores que nos permiten apreciar mejor los diferentes espacios que componían esta residencia.

Desgraciadamente, al contrario de lo que sucedió con otras colecciones como la de Édouard André y Nélie Jacquemart —que fue donada al Institut de France y en la actualidad puede contemplarse en el Musée Jacquemart-André de París— o las donaciones estatales de la familia Camondo, la colección de Jacques Doucet fue subastada en el Hôtel Drouot en 1912 y el modisto abandonó esta residencia para instalarse en un moderno apartamento situado en la avenida del Bois de Boulogne.

La publicación viene acompañada de una página web en la que se ofrecen valiosas informaciones para todos aquellos historiadores interesados por el coleccionismo de pintura en París a comienzos del siglo XX. El equipo del INHA ha creado una recreación muy didáctica de las diferentes salas de esta residencia, ofreciendo además una base de datos en la que se ofrecen abundantes coordenadas tanto bibliográficas como documentales de las obras de arte que estuvieron expuestas en este palacete de la calle Spontini. Entre ellas, podemos destacar dos retratos de los duques de Alba que Doucet adquirió como originales de Goya y que ocupaban un espacio privilegiado —entre obras de Fragonard, Chardin o Manet— en el salón de honor de esta residencia privada.

Tan solo me queda desear que este tipo de proyectos inspiren a los historiadores del arte españoles y a los conservadores de colecciones públicas, pues sería muy interesante recomponer la historia de algunos acervos artísticos de relevancia, ofreciendo al público interesado estas bases de datos.