Actividades expositivas de la Asociación de Artistas Plásticos Goya-Aragón

Dos exposiciones muy distintas evidencian las últimas actividades de la Asociación, como diáfanos ejemplos de una presidente, Mariela García Vives, y una junta directiva con impecables enfoques artísticos.

El 24 de junio se inauguró en el Hotel Reina Petronila, de Zaragoza, la exhibición Aniversario Cepyme-Aragón y Cepyme Zaragoza, con la asistencia del presidente Marcelino Iglesias, que antes de la inauguración pronunció una conferencia en el salón de actos, y muy diferentes cargos de ambas Cepyme. Como aquí se trata de reflejar una exposición sin crítica, dejamos constancia de los siguientes artistas participantes: Miguel Ángel Arrudi, Jesús Buisán, en el pasado presidentes de la Asociación, Silvia Cored Orús, Edrix Cruzado, Fernando Cortés, en el pasado presidente de la Asociación, Jorge de los Ríos, Isabel Falcón, Mariela García Vives, actual presidente de la Asociación, Nacho Rodríguez, Francisco Rallo Lahoz, en el pasado presidente de la Asociación, Paco Rallo, Iñaki Rodríguez, Martín Ruiz Anglada, Miguel Ángel Ruiz Cortés, el equipo de escultores formado por Arturo Gómez y Velásquez, Juan José Vera y Manuel Viola. Exposición con muy dispares tendencias artísticas y combinación de pintores y de escultores que, vistos en conjunto, ofrecieron una excelente imagen.

En julio, como última exposición de la temporada, se inauguró la exhibición Pintura Contemporánea. Colectiva de 4 pintores franceses y, al mismo tiempo, la individual del escultor Víctor Manuel Delgado.

Sobre la colectiva tenemos, en síntesis, a Arnaud Pestel que combina la geometría con figuras femeninas y masculinas. Resaltan los cuadros 8 colonnes, mediante bandas verticales a la base cual columnas que generan un punto de fuga central en el ámbito de un espacio infinito, y Original, obra expresionista abstracta en blanco y negro capaz de generar intrigantes y cambiantes espacios llenos de vitalidad. Agnès Lacombe incorpora dominantes figuras muy abstraídas, hasta el punto que son campos abstractos con detalles humanos, siempre con hermoso impulso poético. Basta citar, al respecto, Ombre personelle, con esa lírica presencia de ojos sueltos y dulces pestañas en medio de una estructura geométrica.

Si Yolli Mousin se centra en un expresionismo de fuerte color, Flenn se interesa por una abstracción geométrica de fuerte color y elementos figurativos como peces o un dragón, siempre con predominio del ritmo general.

En cuanto a Víctor Manuel Delgado, nacido en Burgos el año 1970 y afincado en Castellón, cabe considerar que es un escultor autodidacta con el metal, deducimos que acero cortén, como primordial soporte de unas esculturas abstractas geométricas hechas con más que impecable factura y poderoso sentido del volumen. Todo en el sitio exacto. El problema, tal como hablamos con el artista, es la marcada influencia, con 40 años, de lo que se entiende por escultura vasca, la que nunca ha existido, si nos atenemos, por supuesto, al influjo de esas maravillas vía Jorge de Oteiza y Eduardo Chillida. Además de sus acertados títulos, lo importante es que estamos ante un auténtico escultor, que tiene la obligación de captar otros conductos escultóricos mediante el olvido de aquellas formas tan evocadoras de lo supuestamente vasco basado en un predominio de lo poderoso, lo férreo o el famoso y suculento par móvil de Jorge de Oteiza. En la exposición había una escultura, la última realizada, lejos de dichas indicaciones. Estamos, tal como nos indicó el escultor, ante una hermosa manifestación de amor hacia la hija por nacer, de modo que la escultura es un airoso juego formal detenido en el lugar exacto. En dicho toque airoso, sin pérdida de fuerza, tiene un camino personal con positivas e insospechadas consecuencias.