Abstracción Lírica. Cristina Alabau

Cristina Alabau (Valencia, 1963) presenta su segunda exposición en la galería Carmen Terreros, Abstracción Lírica, obras en lienzo y cartón, que incorpora sus últimas producciones. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Desde los años 80 viene realizado exposiciones nacionales e internacionales. En 2022 expuso por primera vez en Zaragoza, Espacios interiores, en está misma galería.

De esa exposición a la actual, su pintura no ha cambiado de forma radical, sino que ha evolucionado, creando obras tan poéticas como aquellas, con una mayor complejidad en el uso de los materiales. Su lenguaje sigue siendo abstracto y continúa su interés por el ser humano en su relación con la naturaleza y el tiempo. Representa la naturaleza en esencia y el hombre integrado en la misma.

En su obra encontramos personajes simbólicos representados por diferentes estructuras, casi siempre tres, el hombre, su entorno natural y el devenir del tiempo, su transcurso. Sin cambiar el mensaje, su obra se muestra más profunda.

La artista experimenta continuamente, su pintura no es fácil técnicamente. Los fondos están cuidadosamente trabajados, hasta lograr esa apariencia sencilla de atmósfera ingrávida, de suaves colores opalescentes, donde parecen flotar, levitar armónicamente, sus figuras. Los elementos de sus obras sugieren formas orgánicas y rugosidades, logradas mediante collages y papeles incorporados al lienzo, aportándole riqueza expresiva. Los colores, siempre tonalidades empolvadas, suaves, elegantes, evocan la naturaleza y el hombre: sienas, rojizos, verdes, amarillos, azules, conseguidos mediante la interposición de distintas capas de pintura que la artista añade o rasca según su intención.

Las siluetas se superponen parcialmente, manteniendo una sutil relación entre sí, como si compartieran un mismo espacio emocional. Están conectadas por finísimas líneas a modo de hilo, casi imperceptibles, que actúan como vínculos invisibles y representan sentimientos, relaciones o estados de conexión entre el ser humano, su entorno y el tiempo. Estas líneas no solo unen las formas, sino que sugieren un tránsito, un fluir continuo que recorre la composición y la dota de ritmo interno.

Una constante en su obra es la presencia de una transparencia blanca, que emerge como una veladura de luz suspendida sobre la superficie pictórica. Esta huella etérea puede interpretarse como rastro, memoria o presencia del hombre a través del tiempo, un indicio de lo vivido que perdura. Esta transparencia introduce una dimensión espiritual, aportando profundidad y reforzando esa sensación de levedad e ingravidez que caracteriza el conjunto de su pintura.

La pintura de Alabau es profundamente personal, como lo es su rica y evocadora iconografía. Contemplar sus obras transmite silencio y propicia la reflexión. El espacio interior de la artista se refleja en su trabajo, ayudando al espectador a descubrir el propio. Esta exposición invita a detenerse y mirar sin prisa, a dejar que las formas y los colores actúen de manera casi silenciosa sobre quien observa. Un oasis de calma y armonía frente al ritmo vertiginoso del día a día.

Galería Carmen Terreros, Zaragoza. Del 11 de febrero al 28 de marzo 2026

Número 74

Marzo 2026
María Pilar SANCET BUENO
Doctora en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza. Miembro de AACA, AECA y AICA
Fecha de recepción: 26/03/2026
Fecha de aceptación: 28/03/2026
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