Apoyos institucionales al arte contemporáneo en Francia, Estados Unidos y Alemania entre 1945 y 1980.

Basado en una premiada tesis doctoral defendida en 2022 en la Université Paris 8 Vincennes-Saint-Denis, este libro considerablemente grueso (más de 650 páginas), está repleto de interesantísimas informaciones e interpretaciones sobre las políticas culturales en tres países que, durante las décadas en torno a 1968, fueron referente vertebral del mundo occidental y marcaron el paso de la consagración del “arte contemporáneo”. Esa designación en francés se identifica con el periodo posterior a la II Guerra Mundial, tras las vanguardias modernas de principios de siglo; pero en inglés la diferenciación terminológica reivindica, frente a las obras autotélicas del Modernism, un arte más contextual y procesual, que ya no podía ser valorado desde presupuestos formalistas. De ahí la importancia de estudiar sus vías de reconocimiento, por parte de los iniciados y de la sociedad en general, en una relación dialéctica que, irónicamente, iría consagrando la influencia de una élite de curators  en plena efervescencia de las reivindicaciones democráticas sesentayochistas. Ejemplos paradigmáticos serían Henry Geldzahler como director del National Endowment for the Arts y, sobre todo, Brian O’Doherty al frente del Visual Arts Program, durante la “edad de oro” de la inversión estadounidense en arte contemporáneo, bajo la administración de Nixon. Pero también en Francia descollaron poderosos mandarines culturales tanto en el engranaje del Ministerio de Cultura creado por Malraux como en museos de arte contemporáneo dependientes de las administraciones locales (prefiero no dar un listado que sería excesivamente largo, por ser tantos los nombres a los que se dedican bastantes párrafos); e incluso en la República Federal de Alemania (donde el apoyo al arte estaba descentralizado en instancias territoriales en colaboración con los respectivos Kunstveriene) hubo figuras influyentes como Hilman Hoffmann, cuya autoridad iba más allá de sus competencias institucionales en Francfort.  Ahora bien, más que los datos y nombres que he aprendido, lo más interesante es en mi opinión el brillante relato histórico: ante todo porque está muy bien escrito, combinando en algunos capítulos referencias a los tres países investigados mientras que en otros se desarrollan sus respectivas narrativas en paralelo; pero además porque el autor se atreve a expresar sus puntos de vista, tanto sobre la actuación de algunas personalidades prominentes como sobre la historiografía precedente (e.g. en la página 207 tacha de exagerada la abundante bibliografía sobre el apoyo de la CIA al arte abstracto en los museos y en la página 430 reprueba la mitificación histórica de los espacios alternativos anti-establishment).  Es una señal de madurez y un valor añadido para esta publicación, que probablemente ha ganado mucho con los años que ha tardado en materializarse, tras una destilación reposada. Por eso mismo merece despaciosa lectura, para asimilar y disfrutar mejor la magistral aportación de Nicolas Heimendinger.

reseña del libro Nicolas Heimendinger: L’État contre la norme. Institutions publiques et art d’avant-garde: France, États-Unis, Allemagne. París, CNRS, 2025.

Número 73

Diciembre 2025
Jesús Pedro LORENTE
Presidente de AACA
Fecha de recepción: 30/12/2025
Fecha de aceptación: 31/12/2025
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