La mujer en Japón. Cuatro siglos de ukiyo-e y shin-hanga

En esta ocasión nos acercamos hasta el Palacio de Sástago para visitar la exposición de la Diputación de Zaragoza “La mujer en Japón. Cuatro siglos de ukiyo-e y shin-hanga”. En ella se exponen parte de los fondos del coleccionista Víctor Pasamar, el cual está especializado en el coleccionismo de grabado japonés. La pasión con la que ha sido realizada dicha muestra esta patente en cada rincón, ya que tras el atesoramiento de los grabados subyace una declaración de amor, conmemorándose la memoria de Onila y dando así lugar a la actual denominación de Pasamar-Onila. Dicha exposición está dispuesta a lo largo del patio central del antiguo palacio de los condes de Sástago y las diferentes salas que lo conforman, albergando la exhibición en su totalidad ciento cuarenta y seis piezas correspondientes a grabados y libros, todos ellos realizados en mokuhanga o técnica japonesa de grabado en madera, siendo este un número elevado y más que considerable.

En este caso, destacaremos que para el visitante es una experiencia totalmente abrumadora que permite apreciar un amplio espectro de la técnica y estética del ukiyo-e o “pintura del mundo flotante” gracias a la temática de la mujer, de esa bijin o “belleza femenina” que fue tan recurrente para los artistas nipones. Por lo tanto, podemos encontrar aquí piezas elaboradas por grandes maestros de la estampa japonesa como fueron Moronobu (1618-1694), Harunobu (1724-1770), Utamaro (h. 1753-1806), Kunishada (1786-1865) o Kuniyoshi (1798-1861), entre otros de los muchos expuestos. A través de los bienes mostrados se pueden observar obras que abarcan dese el siglo XVII hasta el siglo XX, dando todo ello una buena panorámica de conjunto que permite al curioso tener una gran visión. No obstante, hay que advertir que para el visitante inexperto puede resultar un poco excesiva, donde quizás hubiese sido conveniente reducir el número de obras expuestas y centrar el foco en algunas de las piezas, pudiendo así conseguir captar de mejor manera la atención del espectador.

Por otro lado, ya hemos citado que algunos de los grabados se presentan en el patio del edificio, lo que podría hacer que la exposición lumínica los deteriorase en exceso, ya que el papel japonés es extremadamente fotosensible. Sin embargo, en las salas interiores las piezas se encuentran perfectamente iluminadas. En este sentido, y acompañando a las mismas se nos presentan las cartelas, cuyo diseño es muy limpio gracias una línea gráfica sencilla pero elegante, estando así estas en consonancia estética con las obras.

Nos gustaría destacar, desde una perspectiva más personal, la última estancia visitable en el recorrido planteado. En ella da lugar un espacio particular, ya que entre sus muros se salvaguardan los shunga o grabados eróticos japoneses. Literalmente shunga se refiere a imágenes de primavera, siendo la palabra primavera una metáfora que hace referencia al acto sexual. En dicho espacio encontramos tanto piezas exentas como libros, siendo muchas de ellas rabiosamente explicitas, buscando así la excitación y el morbo en el voyeur que contemplaba dicha escena. La explicación de este tipo de representaciones viene dada por el mercado, ya que estos shunga eran los auténticos best seller durante el periodo Edo (1603/1615-1868) y, por tanto, lo que más dinero daba a los editores de aquel momento, siendo una temática común en los artistas. Creemos que esta iniciativa de mostrar este tipo de piezas consideradas como “poco decorosas” en ocasiones es uno de los frentes a destacar de la exhibición. Por ello, es prácticamente un acierto pleno por parte del propio coleccionista y el comisariado de la muestra, siendo esto una apuesta que probablemente de sus frutos a corto plazo, quizás actuando como el germen de futuras exposiciones centradas en el arte erótico japones.

En conclusión, podemos decir que este tipo de exhibiciones enriquecen gratamente el panorama artístico y cultural de la ciudad de Zaragoza. Haciendo de la misma un pequeño Japón, no teniendo así nada que envidiar a otras ciudades españolas en cuanto a las muestras de arte nipón.

Palacio de Sástago, Zaragoza. Del 3 de octubre de 2024 al 2 de febrero de 2025

Número 69

Diciembre 2024
Pablo C. ANÍA RUIZ-FLORES
Doctor en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza
Fecha de recepción: 23/12/24
Fecha de aceptación: 29/12/24
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