Tanto en los años previos como posteriores a la muerte de Franco la canción de autor constituyó un lenguaje artístico en el terreno de la música popular hasta entonces inexistente. Una manifestación también poética, puesto que durante los años sesenta y setenta los cantautores representaron la corriente crítica y popular de la poesía española. Una manera de entender la música que procedía de artistas extranjeros como Bob Dylan, Georges Brassens o Jacques Brel, quienes se convirtieron en todo un referente para estos artistas. A todos ellos el pintor Joaquín Ferrer les ha dado además color, regalándoles un nuevo soporte artístico: la pintura.
Creaciones que ha recogido la Fundación Caja Rural de Aragón en su sala de exposiciones de la calle Cuatro de Agosto bajo el título Desde dentro. Una muestra nacida del pincel del artista caspolino Joaquín Ferrer Guallar (“Feguars”), quien tras pasar por la Escuela Municipal de Arte de su localidad natal comenzó un aprendizaje completamente autodidacta que le ha llevado a exponer tanto dentro como fuera de España (60 individuales, alrededor de 170 colectivas). Una fusión de expresiones artísticas heredera del arte abstracto y musical de Kandinsky, aunque en esta ocasión con un lenguaje mucho más comprensible, un juego con las formas geométricas y los tonos chillones que se acerca más a la estética naif de Miró. El propio autor dice que sus cuadros “traducen al lenguaje pictórico las canciones que me han acompañado durante mi vida”,[1] un ejercicio que da como resultado un auténtico deleite para los sentidos.
La exposición está compuesta por casi 60 obras que bailan al son del propio espacio en el que se insertan: tanto las tres salas principales como el pasillo que discurre entre las mismas y se articula como punto de unión. A lo largo del recorrido el espectador tiene la oportunidad de disfrutar de un abanico de formas y color que se materializa utilizando canciones tan populares como Mediterráneo (Joan Manuel Serrat), Al alba (Luis Eduardo Aute), Bienvenidos (Miguel Ríos) o Somos (José Antonio Labordeta), aunque también fragmentos de canciones, como la torre de Babel de Peces de ciudad o incluso películas –Nazaríncon sus tambores de Calanda-. Además, acompañando a cada uno de los lienzos se ha dispuesto en código QR que enlaza directamente con el tema representado, invitando al usuario a escucharlo mientras disfruta de las obras.
En el tríptico que acompaña a la muestra José Luis Melero habla de que, cuando conoció los cuadros de Joaquín Ferrer, no estaba seguro de aprehender intelectualmente el discurso de su pintura, pero que a su vez era imposible resistirse a la conmoción visual que causaban. No es el único que experimentó esa musicalidad que trasciende lo racional, y seguro que, quienes no conozcan este lirismo narrativo tan particular, serán los siguientes en descubrir una de las voces artísticas con mayor personalidad del panorama artístico aragonés actual.
[1]¿Es posible combinar la pintura del Renacimiento con la música de John Lennon o Labordeta? Así es la nueva exposición de Caja Rural de Aragón (Enjoy Zaragoza):
https://www.enjoyzaragoza.es/exposicion-caja-rural-de-aragon/(10 de diciembre de 2024).
[1]¿Es posible combinar la pintura del Renacimiento con la música de John Lennon o Labordeta? Así es la nueva exposición de Caja Rural de Aragón (Enjoy Zaragoza):
https://www.enjoyzaragoza.es/exposicion-caja-rural-de-aragon/(10 de diciembre de 2024).


