Las cajas de Amsterdam llegan a Huesca

Los milicianos que mataban el tiempo apurando un cigarrillo en el frente de Aragón en 1937, no podían imaginar que el objetivo de la Rolleiflex de Kati Horna permitiría que un instante de su vida se congelase en el tiempo e hiciese un largo trayecto. Lo mismo ocurrió con aquellos niños que, un año antes, acudían al mercado de abastos de Barcelona y miraron fijamente al objetivo de la Leica de Magaret Michaelis. Una y otra lamentaron toda su vida que el trabajo que les habían encargado desde el servicio de propaganda exterior de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y de la Federación Anarquista Ibérica (FAI), esto es, documentar la Guerra Civil en España, se hubiera perdido para siempre.

Sin embargo, los encargantes se preocuparon mucho de salvar todo este material que hoy forma el legado fotográfico de estas autoras y de otros compañeros de profesión que trabajaron para las oficinas anarquistas (5300 negativos en película fotográfica, 2300 fotografías en papel y 270 placas de cristal). Para ello, lo sacaron del país recorriendo un largo periplo que les llevó a Portbou (Girona), a París, a Harrogate y a Oxford, para llegar finalmente a Ámsterdam. Precisamente en el Instituto Internacional de Historia Social de la ciudad holandesa se encontraba investigando la historiadora del arte Almudena Rubio en el año 2016, cuando localizó algunas de las cajas con material fotográfico y encabezó el proyecto que ha permitido recuperar esta impresionante colección, centrándose en las aportaciones de estas mujeres.

El estudio de las imágenes y el análisis de la documentación le ha llevado a comisariar una exposición que, bajo el título Las cajas de Ámsterdam. Kati Horna y Margaret Michaelis en la Guerra Civil, se pudo ver en Madrid (PHotoESPAÑA). Ahora esta muestra, con más del doble de fotografías, se puede contemplar en la Diputación Provincial de Huesca hasta el 13 de noviembre de 2022, arropada por un potente programa de actividades didácticas para centros educativos y para el público general como viene siendo habitual en esta institución.

El discurso de la exposición arranca con el relato de las propias cajas, al que acompaña una serie de fotografías que establecen un paralelismo entre las milicianas que empuñaron el fusil y las fotógrafas que sujetaban con la misma firmeza la cámara, reivindicando así el importante papel que ejercieron las mujeres durante la guerra. El recorrido lleva al visitante a conocer no solo el trabajo de fotorreporteras de las protagonistas, sino la actuación de los anarquistas en aquel periodo.

Hay que reseñar la apuesta, tan decidida como coherente, de la DPH por mostrar a través de unas cautivadoras instantáneas dos puntos de vista opuestos del mismo hecho histórico para que la audiencia pueda tener una visión panorámica. Pues si ahora presenta esta exposición focalizada en el anarquismo, el verano de 2021 organizó la exposición Skogler: el visor falangista de la Guerra Civil y la posguerra (1936-1948), exhibiendo la colección del fotógrafo y militante falangista Ángel Cortés García.

Las imágenes de Michaelis dan cuenta de las colectivizaciones que surgieron en Barcelona en 1936, o de la visita de la anarquista Emma Goldman al frente del Aragón libertario, en donde la fotógrafa austriaca capturó a las gentes de las poblaciones de la provincia de Huesca. El camino de ambas autoras debió cruzarse en el tiempo y el espacio, quizás coincidiendo en la conocida como “Casa CNT”, sede de las Oficinas de Propaganda, como le gusta pensar a la comisaria de la muestra. Cuando Margaret Michaelis abandonaba Barcelona a principios de 1937, la húngara Kati Horna llegaba a la ciudad condal invitada por los anarquistas para trabajar registrando los extraordinarios acontecimientos. Su estancia en España le llevó a recorrer diversas localidades aragonesas, a inmortalizar a los miembros de la División Ascaso, a los campesinos de las colectividades agrícolas… Ambas participaron en la confección de álbumes de propaganda editados por CNT-FAI, contribuyendo así a la creación del discurso propagandístico que quiso proyectar la organización libertaria.

Las fotografías expuestas en la muestra constituyen un valioso conjunto documental y son además un deleite para la vista, pues se trata de imágenes que acusan la influencia del movimiento moderno, especialmente visible en los arriesgados y dinámicos encuadres de Michaelis o en la plasticidad de las instantáneas de Horna, quien también se adentró en el terreno del fotomontaje dejando que un cierto acento surrealista se filtrara en su producción.

La exposición no solo muestra fotografías, sino que se completa con otros elementos provenientes del archivo recuperado de las Oficinas de Propaganda, como una película documental de aquellos años, ejemplares o reproducciones de los álbumes de propaganda, y originales de las revistas y periódicos en los que durante la contienda bélica se publicaron las instantáneas de estas dos fotorreporteras anarquistas tan valientes como desconocidas. Dos mujeres extranjeras que vivieron la Guerra Civil española en primera línea y captaron unas imágenes que merecen toda nuestra atención. Vayan y vean.

Sala de exposiciones de la Diputación Provincial de Huesca

Número 60

Septiembre 2022
Natalia JUAN GARCÍA e Inés ESCUDERO GRUBER
PDI, Departamento de Historia del Arte, Universidad de Zaragoza
Fecha de recepción: 21/9/22
Fecha de aceptación: 22/9/22
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