Al mismo tiempo que se desarrollaba el informalismo en nuestro país, un grupo de artistas españoles de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid participaron decisivamente con una nueva visión de la realidad en la renovación y ampliación del horizonte artístico. Se les llamó “nuevos realistas”, a pesar de que sus obras en algunos casos iban más allá del realismo, evolucionando hacia formas y tendencias de la figuración. Desde la individualidad forjaron un grupo caracterizado por los lazos personales, tanto familiares como de amistad, enriquecidas con la presencia de Laffón, Toral y Hernández, que también confluyen, frecuentan y reflejan las luces de la capital. Les une además que todos nacieron antes de la Guerra Civil y fue en Madrid donde iniciaron el desarrollo de su carrea en los años cincuenta.
Esto es lo que diez artistas – cinco mujeres y cinco hombres-, representantes del mejor realismo, despliegan en la exposición que la Fundación Ibercaja acaba de presentar en el Museo Goya “Infinita realidad”, que reúne un total de 47 piezas entre pintura, escultura y dibujo de Antonio López, María Moreno, Cristóbal Toral, Carmen Laffón, Julio López, Esperanza Parada, Francisco López Isabel Quintanilla, José Hernández y Amalia Avia.
El corpus artístico ofrece un recorrido a lo largo de más de 60 años, con obras comprendidas entre 1959 y 2021. En su mayoría pertenecen a colecciones particulares, familiares y propiedad de los propios artistas, además de destacadas entidades como la propia Fundación Ibercaja, Fundación Orpheus, Fundación Sorigué y Fundación Azcona.
La exposición ofrece una perspectiva íntima y nítida de algo que podemos compartir, pues sus visiones forman parte esencial de la realidad española, tanto en la objetividad de su verismo y solvencia técnica como en las emociones que sin duda suscitan al contemplar bodegones, estampas íntimas de interiores domésticos, calles y edificios, rincones urbanos y rurales, y la figura humana. En la temática de la naturaleza muerta, destacamos la serie Rosas rosas 1 y 2, pintadas por Antonio López en el año 2021, dos piezas inéditas que se exhiben por primera vez al público; escenas urbanas como Estación Atocha, de Amalia Avia, y paisajes como El campo del Moro, del propio Antonio López. Otras obras que toman como protagonista a la figura humana son el óleo Retrato de Anabela, de Isabel Quintanilla, donde representa tiernamente a su hija en el taller de su marido, Francisco López. También la escultura está presente en esta muestra con obras de Francisco López, Antonio López y Julio López, por la gran importancia que tiene en el lenguaje realista.
El amplio abanico de autores y técnicas que se aprecia en esta exposición, permite al espectador poner en valor la evolución que ha experimentado la escuela figurativa en España. Son obras llenas objetos que nos acompañan en nuestro día a día, pero que alcanzan su seña de identidad y su reivindicación entre este conjunto de pintores.


