El sueño americano. Del pop a la actualidad

La larga historia de la imprenta como medio de crítica política y social atrajo a los artistas estadounidenses de la época. A partir de hechos históricos como el asesinato de Kennedy y la guerra de Vietnam, los artistas americanos han utilizado el arte gráfico para difundir mensajes políticos y sociales relacionados con las guerras, la epidemia del sida, el terrorismo y las crisis económicas. La revolución que protagonizaron los artistas de los años sesenta, significó un cambio sin precedentes en la producción, promoción y consumo de arte gráfico. Acostumbrados a trabajar con la iconografía popular, de colores llamativos, aproximaron el grabado al lienzo y al cartel. Gracias a los bloques de color planos y sin matices y a la facilidad con la que también se podían hacer plantillas de estarcido a partir de las fotografías, la serigrafía se convirtió en la técnica por excelencia con la que los artistas pop trasladaron su visión del mundo a la obra gráfica. Con este texto no pretendemos hacer una clase magistral del arte gráfico americano; sino más bien poner en antecedentes al lector de lo que se va a encontrar en la nueva exposición del CaixaForum Zaragoza.

La exposición  El Sueño americano. Del pop a la actualidad  reivindica el grabado, que en los años sesenta pasó de ocupar una posición marginal a situarse en el centro de atención de las bellas artes. La exposición examina la aportación de la abstracción, del gestualismo, del minimalismo de los años sesenta, el fotorrealismo, el retorno a la figura en la obra de Robert Longo y temas como el conflicto racial, el sida y el feminismo hasta el día de hoy.

Nombres como Andy Warhol, Roy Lichtenstein, Sol LeWitt, Robert Rauschenberg, Guerrilla Girls, Donald Judd, Ed Ruscha, Louise Bourgeois, Robert Longo, James Rosenquist, Chris Burden y Richard Estes son algunos de los 59 artistas representados en esta exposición. De entre las 185 obras que se exhiben procedentes del Brithish Museum,junto con una pieza del Whitney Museum of American Art de Nueva York, podremos tener la oportunidad de contemplar algunas de las emblemáticas obras como las populares serigrafías de Liz Taylor y Marilyn Monroe, y la de Jackie Kennedy en el funeral de su marido, de Andy Warhol. También, la serie de las banderas de 1973 de Jasper Johns; las obras punteadas de Roy Lichtenstein, influenciadas por las viñetas de cómic; grabados de gran formato de Robert Rauschenberg: Booster (1967), que representa su propio esqueleto y mide 1,8 metros de altura, y Sky Garden (1969), que refleja el momento del lanzamiento del cohete Saturno V y que, con su altura de 2,2 metros, superó el récord de la litografía más grande estampada a mano, que el propio artista había alcanzado, dos años antes, con Booster.

La exposición arranca su recorrido con el surgimiento del arte pop en Nueva York y la Costa Oeste americana. Numerosos artistas del pop —el más famoso de ellos es Warhol, pero también James Rosenquist, que había trabajado pintando vallas publicitarias en Times Square—. En el siguiente espacio se explica cómo los talleres de impresión fueron cruciales para la gran eclosión del grabado en los Estados Unidos. El espíritu innovador y de complicidad con los creadores de talleres, como Universal Limited Art Editions, en Nueva York, y Gemini G.E.L., en Los Ángeles, permitió a los artistas realizar obras pioneras y muy experimentales. Pero no solo los artistas pop abrazaron con entusiasmo la técnica del grabado.

Los pintores expresionistas abstractos, que seguían siendo muy influyentes en los años sesenta, utilizaron el grabado con profusión, especialmente la litografía, que se ajustaba muy bien a la gestualidad de su estilo. Willem de Kooning realizó arte gráfico de gran formato, por ejemplo, y dedicó una serie a la aproximación libre de Minnie Mouse, el célebre personaje creado por Disney. En los años setenta, los artistas minimalistas y conceptuales también recurrieron a la obra gráfica como reacción al arte pop. Artistas como el minimalista Donald Judd y el conceptualista Sol LeWitt dedicaron gran atención a la estructura y las propiedades de los materiales.La figuración sin intención realista también resurgió a finales de la década de los setenta. Philip Guston, uno de los principales defensores del expresionismo abstracto, provocó una considerable polémica con su retorno a la figuración. En la exposición también pueden verse grabados figurativos de artistas como Richard Diebenkorn —que recupera géneros clásicos como la figura humana, la naturaleza muerta y el paisaje—, Philip Pearlstein, Robert Longo y Susan Rothenberg. El feminismo también está representado en la exposición con obras de mujeres artistas que denunciaban las estructuras tradicionales del poder masculino. Louise Bourgeois habla de cómo le afecta la maternidad en la obra de punta seca Ste Sebastienne [Santa Sebastiana] (1992), y Kiki Smith eleva a obra de arte elementos presentes en los cuerpos de las mujeres, como un óvulo y vellosidad.

CaixaForum Zaragoza. Del 13 de julio al 14 de noviembre del 2021

Número 56

Septiembre 2021
José Antonio VAL LISA
Miembro de AACA, AECA y AICA
Fecha de recepción: 28/9/21
Fecha de aceptación: 29/9/21
image_pdfimage_print