VERBOS: José Antonio Córdoba

En la Sala de Exposiciones del Edificio de Bellas Artes de la Universidad de Zaragoza (Campus de Teruel) pudo verse, entre el 11 de febrero y el 5 de marzo, la exposición “VERBOS” del artista, afincado en Teruel, José Antonio Córdoba Llamazares (Vegaquemada, León, 1957). Esta interesante muestra estaba comisariada por la estudiante del grado en Bellas Artes Encarna Ferrer y es una propuesta desarrollada dentro de la asignatura (de tercero y cuarto curso): Diseño y Gestión del Espacio Expositivo.Ya que uno de los objetivos de la sala de exposiciones del edificio de Bellas Artes es dar a conocer a artistas noveles turolenses y las propuestas de nuestros jóvenes estudiantes/comisarios para contribuir a difundir y facilitar su introducción en los circuitos artísticos y en los ámbitos profesionales que les son afines. 

José Antonio Córdoba Llamazares, haciendo uso de prácticas artísticas muy consolidadas como la escultura en hierro forjado nos ofrece en VERBOS, su primera exposición de carácter individual, un conjunto de 16 piezas elaboradas, principalmente, en hierro forjado de temática figurativa inspirada en la naturaleza marina y en el cuerpo humano, aunque, también se aprecia en alguna de estas obras ununiverso de abstracción constructivista. Además, como en su trabajo es importantísimo el proceso de producción hay un video que muestra cómo trabaja el artista en su taller. Las piezas seleccionadas están datadas desde 2012 hasta 2020 y distribuidas por el espacio de la salacon una función estética, generando interesantes juegos de luz con las sombras que se proyectan sobre las paredes. Las esculturas ocupan toda la sala de exposiciones, son de pequeñas dimensiones y están colocadas sobre ligeros pedestales de hierro que favorecen su verticalidad y su visualización. Por lo que, en el espacio se genera una autentico bosque de hierro.

En 2012 Córdoba descubrió el hierro, material maleable que ha marcado su actividad escultórica. En su trabajo predominan las líneas curvas, estilizadas y simetrías. Con las curvas moldea y suelda las chapas metálicas o las barras de hierro (cuadradillo o redondo) sobrepasando la forma plana. Igualmente, se pueden apreciar las huellas del martillo, de las tenazas y del soplete sobre los lingotes de metal. Podemos decir que su escultura deriva de la tradición de la escultura en hierro forjado iniciada en los años 30 del pasado siglo por Julio González, “padre fundador de la escultura en hierro”, continuada por Pablo Picasso y Pablo Gargallo hasta llegar a Eduardo Chillida y Martin Chirino, todos ellos artistas españoles cuya obra unió la vieja tradición herrera española con el espíritu de la modernidad internacional. En todas las piezas de la exposición los acabados son de suma importancia y están realizadas con una técnica exquisita, debido a que Córdoba es heredero de esta tradición de forjadores que trasmiten a cada una de sus piezas todo su mimo y cariño. Si bien podemos considerarlo como autodidacta el propio artista manifiesta estar muy influido por el forjador italiano Gabriele Curtolo.

Las obras mostradas en la exposición las podemos dividir en tres bloques temáticos. El primero, inspirado en la naturaleza, consta de cinco esculturas. Dos piezas basadas en la naturaleza marina ocupan la parte central de la sala: Soñar, 2012 (170 x 25 x 34 cm.), que se apoya directamente en el suelo sobre una peana circular de hierro fundido (de 3 cm. de altura  y 34 cm. de diámetro), cortado con oxicorte, con cuatro varillas de hierro que emergen imitando a algas marinas que parecen flotar libremente en el mar; y, Concluir, 2015 (127 x 80 x 35 cm.), donde sobre una peana circular de 1 cm. de altura brotan dos elementos metálicos que evocan algas sobre las que se encuentran camuflados cuatro peces, esta obra se compone de cuadradillo y chapa en tonos negros característicos del hierro forjado. Y tres esculturas inspiradas en la naturaleza terrestre: Rebrotar, 2013 (68 x 23 x 20 cm.), es eminentemente vertical ya que se eleva como un tronco de árbol y en su copa se alzan seis brotes (pinchos) que no tienen ningún fruto además, desde el suelo trepa enroscándose en el tronco y llegando hasta su copa un nuevo brote, que consigue producir un fruto (tres pequeñas bayas esféricas); Llorar, 2016 (102 x 74 x 62,5 cm.) que fue realizada, en un principio, en colaboración con el ceramista Eloy Moreno y constaba de manzanas de cerámica, que en esta versión han sido sustituidas por lágrimas de vidrio de distintos colores. Representa un árbol en cuya mitad izquierda tiene hojas, y frutos, pero en la parte derecha han caído sus hojas al suelo; y, Emigrar, 2019 (30 x 42 x 27,5 cm.) con dos grullas que quieren alzar su vuelo, es una pieza a la que el autor da un valor especial, ya que la realizó en el curso de verano impartido por el maestro italiano Gabrielle Curtolo. 

El segundo bloque tiene como fuente de inspiración el cuerpo humano y consta de cuatro esculturas, dos son homenajes a personajes destacados en el mundo de la música y el deporte: la primera, Interpretar, 2016 (79 x 37 x 33,5 cm.), obra muy estilizada en la que representa al músico estadounidense Charles Mingus, fusionado con su contrabajo; y la segunda, Amar, 2020 (38 x 24,5 21,5 cm.) en la que materializa a la gimnasta rumana Nadia Elena Comaneci, trazando serpenteos y espirales con una cinta; de la misma manera conforma a una gimnasta realizando rodamientos sobre el cuerpo con una pelota en su obra Perseverar, 2012 (57 x 28 x 7 cm.); y, para cerrar este bloque en la pieza Pelear, 2013 (46 x 29 x 21 cm.) personifica a dos ángeles luchando.

Y, el tercer bloque insertoen el universo de la abstracción constructivista, aunque sin perder de vista la inspiración en la naturaleza, en el que podemos ver algún paralelismo con obras en hierro de Chillida y de Chirino, que consta de siete esculturas: Orear, 2016 (41 x 21 x 12,5 cm.)  recuerda visualmente a la pieza de Martín Chirino “El viento” de 1963, se trata de una espiral realizada en cuadradillo enrollado, parte de una esfera central y deja libre el último extremo de la espiral generando una especie de nota musical o pernil; Pasar, 2016 (24 x 45 x 15,3 cm.), consta de tres esferas de distintos tamaños, y tres barras de cuadradillo que han sido moldeadas generando una especie de puerta; Rezar, 2017 (45,5 x 23 x 22,5 cm.), realizada con chapa de hierro cortada con soplete y enrollada en espiral intentando imitar la silueta de la Sagrada Familia de Gaudí, con ligeros toques de óxido que acentúan la textura del metal; Provocar, 2017 (69 x 54 x 2,5 cm. / 51 x 40 x 11 cm.) constituida por dos elementos uno sobre pedestal y el otro colocado sobre la pared. La pieza colocada sobre el pedestal ha sido pavonada, mientras que la que se encuentra sobre la pared está ligeramente oxidada; Secuencias, 2017 (105 x 25 x 5,5 cm.) una pieza colgada en la pared, compuesta por formas recortadas sobre una chapa de hierro con tonos marrones, rodea de varias esferas; Ilustrar-se, 2018 (17,5 x 50 x 30,5 cm.) dos cuadradillos de hierro sujetan una esfera; y, Levitar, 2020 (76 x 75 x 39,5 cm.) más experimental y constructivista, donde el autor ha investigado con nuevos materiales como son la madera y las gomas elásticas.

El espectro de las obras seleccionadas para esta exposición de Córdoba va desde las barras lineales al movimiento gestual frenético de las soldaduras de hierro forjado y su inspiración parte generalmente de la propia naturaleza. A grandes rasgos, su escultura es una esquematización compuesta por piezas de hierro forjadas y soldadas. Que dan lugar a troncos de árboles, gimnastas, animales o formas marinas. Estamos ante una exposición muy pensada con intachables resultados. Podemos ver vinculación con la tradición de forja de la escultura contemporánea española, Julio Gonzales, pero también con obras de Gargallo, Serrano, Chirino y Chillida. Esta interesante muestra nos permite ver como el hierro sigue siendo un elemento fundamental de la escultura en el siglo XXI. Y ha permitido a los/as estudiantes del grado en bellas artes ver una muestra de escultura en estado puro.

Sala de Exposiciones del Edificio de Bellas Artes de la Universidad de Zaragoza , Teruel

Número 54

Marzo 2021
José PRIETO MARTÍN
Profesor Titular de escultura UZ. Director de la Unidad Predepartamental de Bellas Artes. Artista plástico y miembro del OAAEP y del IPH.
Fecha de recepción: 29/3/21
Fecha de aceptación: 29/3/21
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