Orografías. Un compendio de absurdas adoraciones pictóricas de Juan Madrigueras

Juan Madrigueras es artista urbano y arquitecto, su nombre es un pseudónimo, el mismo que utilizó Elvis Presley, John Burrows, según la leyenda que afirmaba que el cantante vivía. En su dibujo, seguro y de buen trazo, vemos la estética del grafiti, las plantillas y los murales.  Su obra podemos tacharla de surrealista, barroca, pop… El título de la exposición, Orografías, hace referencia a los grafismos  y al pan de oro que introduce en la mayoría de sus composiciones,  el oro como símbolo de lo sagrado, porque la obra de Madrigueras va de ídolos y adoraciones, de sus ídolos, muy personales, incluso infantiles, y de falsos ídolos adorados por mayorías.

 

En una de las salas, podemos contemplar la proyección continua de los dibujos de sus cuadernos. En otro espacio vemos más de cuarenta impresiones de bocetos realizados en sus agendas a lo largo de nueve años y que continúa efectuando en la actualidad. Especie de diarios que le acompañan siempre a todos los lados, en sus viajes, en los largos ratos pasados en cafés rodeado de personas, no le importa, es una manera de trabajar y de relacionarse, de no estar solo en momentos en que se encontraba alejado de su gente, de su mundo.   Son breves reflexiones críticas, satíricas, a modo de greguerías gráficas, son observaciones acerca de todo, sin acidez, es un cierto humor lo que le guía. Unas veces le basta  con el dibujo, en otras ocasiones siente la necesidad de acompañarlo de frases, de meditaciones, de consejos.  

 

En la sala principal vemos la realización de algunos de sus bocetos en acrílico y pan de oro sobre tableros OSB, aglomerados de madera empleados en construcción, jugando con el contraste de un material rústico realizado con virutas y un elemento noble como el pan de oro.  Orografía I, Orografía II y Orografía III, muestran los poderes político, económico, el balón, la moda, el ladrillo, el lujo…  representados con dorado halo de santidad.  Son muy diferentes de los representados en su anterior exposición #Idols, entonces se trataba de personajes sencillos, de andar por casa.  Encontramos también,  en Urbanalización I y Urbanalización II, la imagen de lo que podría ser el mundo urbanizado con casitas doradas de monopoly, con unas manos que desean atesorarlo, poseerlo.  En esta ocasión ha trabajado con la misma imagen en positivo y negativo, lo mismo que en La adoración de la caldera mística I y La adoración de la caldera mística II, en clara alusión al políptico de Gante.  En El genio de lo viral alude al Genio de la pintura, obra en la que Mehus se autorretrataba tras el genio, Madrigueras se retrata pintando un monigote con caca y rodeado de monstruos.

 

Impío Pío, con una paloma en el trono de San Pedro y dos mazorcas gigantes de maíz a los lados, inspirada en el retablo de San Pedro de Paniza, en cuya restauración se comprobó que la imagen de San Pedro estaba pintada sobre la del Papa Luna.  Tanto en esta obra como en Revelación, la crítica al poder de la Iglesia, si bien está presente, es menor de lo que las imágenes parecen sugerir.  Revelación procede del boceto titulado Redemption, en ambos un primate coge la cabeza del Papa Francisco con gesto de besarle, inspirada en la reflexión del Papa sobre la teoría de la evolución de las especies, en una cierta reconciliación con la ciencia: “La evolución en la naturaleza no es incompatible con la noción de la creación, porque la evolución requiere la creación de seres que evolucionan”

 

 

 

Palacio de Montemuzo

Número 53

diciembre 2020
María Pilar SANCET BUENO 

Doctora en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza. Miembro de AACA, AECA y AICA
Fecha de recepción: 28/12/20
Fecha de aceptación: 29/12/20
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