Arte mayúsculo en pequeño formato: Vanguardia dibujada (1910-1945). Colecciones Fundación Mapfre.

 

Apuntes, bocetos, esbozos, estudios, croquis, tanteos, bosquejos, notas, borrones, garabatos…etc… Reciba el nombre que reciba, el dibujo es la máxima expresión de un artista. Es la técnica que conecta la imaginación con el sentimiento del artista, pues sale de las entrañas de su alma, y se crea en la atmósfera de la soledad de un estudio. En el pasado, el dibujo se  constituyó como un ejercicio común para pintores, escultores  y arquitectos en las academias,  que conectaba el estudio de la perspectiva y la proporción, considerando  al óleo, como la técnica magistral y perdurable. Pero será en la segunda mitad del siglo XIX, cuando se considere al dibujo como técnica primigenia. Ya en el siglo XX, los historiadores y especialistas en arte, se lanzaron a publicar catálogos de dibujos de grandes maestros, antiguos y modernos- el primer catálogo de dibujos de Picasso, debido a Waldemar George, se publicó en 1926, cuando el artista tenía cuarenta y cinco años y su carrera aún se extendería casi cincuenta más-. En estos primeros catálogos se pudo debatir si la originalidad del maestro residía en el dominio del dibujo o se basaba en la educación artística adquirida en la academia, que valoraba la calidad o no del alumno.  Con la llegada de las vanguardias, que proclamó la primacía de la libertad  frente al  antiacademicismo, los artistas se enfrentaban a retos desconocidos como la posibilidad de dibujar la abstracción. 

Toda esta breve introducción sobre la historia del dibujo no es sino la antesala para conectar con la riquísima selección de dibujos, que pueden verse en una nueva exposición temporal, en la Sala Noble del Museo Carmen Thyssen Málaga. Vanguardia dibujada (1910-1945). A través de veintiséis artistas, internacionales y españoles, podremos recorrer las primeras décadas del siglo XX a través del dibujo. La colección procede de la Fundación Cultural Mapfre, que nos acerca  a estudios acabados, porque surgen de un trabajo reflexivo por parte del artista. Pese a la fragilidad del material en el que están hechos estos dibujos, generalmente papel, asistimos a  una gran variedad de lenguajes y temáticas que adquieren el carácter de obras de arte definitivas. 

Pequeñas obras maestras.

En una supuesta “primera división” del arte contemporáneo, estarían a la cabeza los nombres de Rodin, Picasso, Matisse, Dalí o Miró. Entre los cinco artistas suman  miles de dibujos, sueltos o en centenares de cuadernos. Volviendo a la exposición que nos ocupa, de forma cronológica, se abre con dos dibujos de Picasso, un lápiz y tinta china titulado Mademoiselle Léoni 1910, y la obra Sin título, Arlequín y Polichinela 1924. La producción de artistas españoles es especialmente representativa en una serie de piezas vinculadas al surrealismo, Salvador Dalí, en la tinta sobre papel Solitude mentale (Soledad mental) 1932,  Remedios Varo, y su collage Catalogue des ombres (Catálogo de sombras) 1935, o Maruja Mallo con su Estampa 1928, realizado con una gama sombría y delicada de lápices de colores.  De la llamada Escuela de París destacamos El dibujo del escultor Julio González, Sin título 1940, o el bello paisaje entintado del pintor canario Óscar Domínguez.

En cuanto a los artistas internacionales se comprueba una coexistencia de estilos y técnicas diversas en autores como el escultor Alexander Archipenko en Collage, n.º 2 (1913), la pintora y diseñadora ucraniana Sonia Delaunay, con su obra Disque Portugal, realizado en la segunda mitad de 1915, el alemán nacionalizado norteamericano George Grosz con la obra Ein Abend in Berlin (Una tarde en Berlín) 1929,  la abstracción geométrica del miembro de la Bauhaus, Lázsló Moholy-Nagy, con una delicada obra, titulada Composición 1930, o  la línea ondulante y la voluptuosidad del mejor Henri Matisse.

Este alarde creativo, no  es solo  la constatación de los artistas, sino también la riqueza de este mal llamado “género menor” que llamamos dibujo. La belleza de las imágenes, la complejidad, en el caso de los collages y papiers decoupés; la simultaneidad de sus composiciones con lápices, tintas o acuarelas, componen un crisol de estilos y escuelas del pasado siglo, que son necesarios recuperar. 

Museo Carmen Thyssen Málaga

Número 53

diciembre 2020
José Antonio VAL LISA
Miembro de AACA y AECA, del consejo de redacción de AACADigital
Fecha de recepción: 22/12/20
Fecha de aceptación: 26/12/20
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