Terra Mai, colectivo Ellas

La propuesta de la Sala Juana Francés para este inicio del otoño de 2020 es una muestra que forma parte de la programación de CERCO 2020, el Festival Internacional de Cerámica de Zaragoza, promovido por la Asociación profesional de Artesanos de Aragón, además de por agentes públicos y privados. Este año el festival celebra su vigésimo aniversario, organizando varias exposiciones que tienen su sede en el Centro de Artesanía de Aragón, además de en la Galería A del Arte y la Sala Juana Francés. Así, pueden contemplarse la muestra individual de Fernando Malo (Galería A del Arte) titulada Mudéjar S.XXI. Un sello indeleble, la de Yanka Mikhailova (Museo Pablo Gargallo) El sueño del Antropoceno, la exposición colectiva del Premio CERCO 2020, la muestra de la artista Camilla Gurgone Carnes y charcutería by Cam Supermercados, así como las exposiciones colectivas Sentimiento de insecto y Estado de Bienestar, del alumnado de la Escuela de Artes de Zaragoza (todas ellas en el Centro de Artesanía de Aragón). No olvidemos que la Sala Juana Francés ya se abrió en anteriores ediciones de CERCO a acoger exposiciones de cerámica, véase el caso de The Doll en 2018. 

Terra Mai es una muestra colectiva que presenta una selección de obras creadas por seis artistas Lourdes Riera, Lola Royo, Ana Felipe, Sara Biassu, Yanka Mikhailova y Ángeles Casas. Forman parte del colectivo Ellas, mujeres ceramistas que tienen como nexo de unión el territorio en el que desarrollan su trabajo, además del propósito de difundir y promover la cerámica como arte, desde la praxis artística y el ejercicio docente. 

A pesar de que la muestra posee este sentido de colectividad, que se ve reforzado gracias a la presencia del audiovisual Arcilla en seis ritmos, cada una de las ceramistas participantes merecen nuestra atención individual. Nada más acceder a la sala, apreciamos las creaciones de Lourdes Riera (Lleida, 1953), autora de piezas evocadoras de periodos geológicos en los que la huella humana no había perturbado la faz del planeta. Domina con maestría las formas primigenias y trabaja con especial fortuna la grieta, brusca, a modo de cicatriz sobre las hermosas superficies coloreadas que caracterizan sus obras. Fuentes de inspiración muy distintas tienen las cerámicas de Ángeles Casas (Barcelona, 1959), en las que el gres es aprovechado para crear superficies de cortes limpios, emulando formas industriales o carcelarias con gran austeridad y economía de medios. Sus creaciones generan un contraste interesante con las figuras oníricas, creadoras de relatos ilusorios de Ana Felipe (1965). Su figuración bebe de fuentes mucho más sensoriales, siendo perfectamente reconocibles las figuras humanas y naturales. Resulta muy poético el contraste entre los detalles en porcelana blanca y la superficie oscura del hierro, matizado por la adhesión de elementos orgánicos como ramas o cortezas de árbol, dando una nueva vida a estos objetos. Cargadas de un gran poder evocador se encuentran las cerámicas de Yanka Mikhailova (Minsk, 1967). Las formas vegetales, corpóreas y el trabajo sutil con los tonos ocres y blancos caracterizan la obra de esta artista de origen bielorruso, asentada en Zaragoza, en la que los límites entre abstracción y figuración parecen disolverse. Completan la muestra las creaciones de la consolidada ceramista zaragozana Sara Biassu (1980), merecedora el año pasado de una muestra individual en el Museo Pablo Gargallo de Zaragoza. En sus producciones apreciamos la maestría con el trabajo en diferentes disciplinas artísticas. Domina magistralmente la porcelana, trabajándola desde las formas corporales más académicas, hasta las novedosas serigrafías sobre porcelana, como apreciamos en su obra Pupila (2010). Por último, cabe destacar la obra de la polifacética Lola Royo (Zaragoza, 1964), cuyos originales collages cierran la muestra demostrando las posibilidades que la cerámica presenta en este arte, aportando carácter matérico y tridimensionalidad. Su poema No surrender acompaña los collages aquí expuestos.

Además de la obra de las seis ceramistas, la exposición incluye un documental titulado Arcilla en seis ritmos, proyectado sobre una de las paredes de la Sala Juana Francés. Esta producción audiovisual ha sido dirigida por Ismael López y Rafaela Pareja y en ella se recogen la obra y el proceso creativo de estas artistas de la cerámica. La productora del vídeo, VaProd, se encuentra especializada en la creación de material audiovisual sobre cerámica y en este caso recoge de manera muy sintética los diferentes ritmos en que trabajan las seis autoras de la exposición temporal.

Terra Mai y el colectivo Ellas demuestran el carácter plenamente artístico de la cerámica, imposibilitando las distinciones jerárquicas que tradicionalmente el arte occidental ha hecho entre artes mayores y menores. La arcilla y sus derivados albergan una versatilidad y un poder expresivo que nos obligan a abandonar las antiguas clasificaciones de las artes por escalafones. En esta muestra contemplamos cerámicas que generan instalaciones, cerámica aplicada al collage y cerámicas poseedoras de un valor plenamente escultórico. Tan sólo cabe esperar que la Sala Juana Francés continúe con esta interesante política expositiva, dando cabida a artistas de la talla de las presentes en esta exposición temporal.

Sala Juana Francés, del 25 de septiembre al 6 de noviembre de 2020

Número 52

Septiembre 2020
Guillermo JUBERIAS GRACIA
Personal investigador FPU en el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, miembro de AACA y AECA
Fecha de recepción: 28/9/20
Fecha de aceptación: 29/9/20
image_pdfimage_print