Cosas de mi cabeza. Una exposición de Andar de Nones

El Centro de Historias ha vuelto a retomar su actividad habitual tras los meses de confinamiento e incluye como propuesta para el verano esta exposición del colectivo Andar de Nones, un proyecto desarrollado por TEAdir-Aragón (la asociación de asociación de padres, madres, familiares y amigos de personas con Trastorno del Espectro Autista). Desde hace años, Andar de Nones trabaja con jóvenes diversidad psíquica desarrollando talleres artísticos en los que logran aflorar todo su potencial artístico. Probablemente, alguno de vosotros recordéis la exposición que, bajo el título de No somos finos, el colectivo mostró en la Pantera Rossa entre mayo y junio de 2017.

Cosas de mi cabeza es un proyecto todavía más desarrollado, comisariado por el propio colectivo Andar de Nones y por la agente cultural María Tosat. Podríamos distinguir en la exposición dos partes muy bien diferenciadas —aunque en perfecta conexión y diálogo—. En primer lugar, al acceder a la planta baja del Centro de Historias, el público contempla obras individuales realizadas en las sesiones de taller, desarrolladas en Harinera ZGZ, guiadas por Gejo de Sinope y Cristina Laborda. En esta primera parte podemos contemplar las obras de Ana Moros de la Fuente, Borja Bolea Delgado, Carlos Gutiérrez Ibañes, Fernando del Val, Javier García Roco, Luis Arceiz Gonzalo, Manuel Cereza Turmo, María Pilar Rey Martín, Martín Giménez Laborda, Nuria Asenjo Larrosa, Sandra Buisán García, Silvia Roche Pastora y Yahdih Brahim Abdala. 

Acompañan a estas obras unas sencillas cartelas con los títulos y una breve explicación sobre el arte de cada creador. A nivel iconográfico, desde el comienzo de la muestra se aprecia el interés de los artistas del colectivo por los rostros, una constante en la mayor parte de sus producciones artísticas, compuestos con gran imaginación y, en la mayoría de los casos, con paletas cromáticas muy vivas y llamativas. Aunque algunos, como Luis Arceiz, parecen preferir el blanco y negro consiguiendo también unos trazos tremendamente expresivos.

Además de los rostros, también existen algunas temáticas que parecen repetirse en la obra de estos artistas, como es el caso del paisaje, en sus facetas urbanas y naturales, abordadas del mismo modo, con una imaginación y una riqueza creativa deslumbrante.

Al entrar al espacio Cripta, accedemos a la segunda parte de la exposición, la destinada a la intervención colectiva. Según rezan los textos que acompañan a las obras, en Andar de Nones no sólo se trabajan las obras de arte de manera individual, sino que también se potencia la creación colectiva a través, fundamentalmente del trabajo mural. Partiendo del motivo de la cara, los artistas del colectivo han desarrollado varias intervenciones en este espacio tan característico del Centro de Historias. La primera es un conjunto de retratos de gran expresividad y colorido, que llama rápidamente la atención del espectador. Los ojos grandes, desiguales, asimétricos y de enorme fuerza de los personajes retratados, inspiran muchas sensaciones, desde el temor hacia sus formas totémicas hasta la sonrisa que provocan algunos de sus gestos divertidos. Al contemplar este gran conjunto de rostros, el visitante es capaz de entrever lo animado de los talleres en los que fueron realizados.

Un poco más adelante, de nuevo partiendo de los rostros, se dispone clavado sobre la pared otro conjunto de retratos, ahora más sencillos, aunque no menos expresivos, ejecutados sobre papel blanco y predominando las líneas de dibujo negras. Estos son los dibujos que han servido como imagen principal para el cartel de la exposición. Además, a partir de ellos se ha elaborado un curioso vídeo proyectado en este espacio Cripta en el que van sucediéndose los dibujos.

Un poco más adelante en la sala, los integrantes del proyecto han realizado unas pinturas murales de enormes dimensiones en las que han introducido figuras humanas con su característico estilo de gran colorido y fuerte expresividad. Todos ellos llevan en la parte inferior el nombre de cada uno de los autores. Finalmente, para concluir las intervenciones colectivas, se incluye un cuadro pintado por estos creadores de manera conjunta, en el que predominan las formas abstractas, aunque deja entrever algunos elementos figurativos de carácter naif como peces, estrellas, labios, además de breves textos con potentes mensajes como “Art kills fascists” o “No somos finas”.

A la salida del espacio Cripta, continúan las obras individuales. A pesar de que en una primera mirada pudiera parecer que el estilo de los integrantes del grupo es similar, tras una contemplación más detenida en seguida se aprecian diferencias. Nada tiene que ver el lenguaje de Javier García Roco, cercano al neoimpresionismo, con el puntillismo de formas surrealistas de Ana Moros de la Fuente. Sus fantasiosas figuras recuerdan al arte de Miró. También son muy interesantes los retratos en cierta manera caricaturescos de músicos como Max Roach o El Niño de Elche ejecutados por Martín Giménez Laborda. 

Como colofón, desde TEAdir-Aragón se ofrecen visitas guiadas gratuitas a la exposición durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre, una oportunidad para terminar de acercarnos al universo creativo de los jóvenes de Andar de Nones.

Centro de Historias, 5 de junio – 27 de septiembre de 2020

Número 51

Junio 2020
Guillermo JUBERÍAS GRACIA
Personal investigador de la Universidad de Zaragoza. Miembro de AACA y AECA
Fecha de recepción: 29/6/20
Fecha de aceptación: 29/6/20
image_pdfimage_print