La exposición “más allá de la pintura” constituye una muestra cargada de innovación y revolución artística, conceptos que siempre han ido de la mano pero que ahora se materializan de un modo inusual y actual. Sin duda el impulso por romper las reglas establecidas, utilizando nuevas técnicas y soportes, ha sido una constante a lo largo de la historia del arte.
El fin de la realidad virtual es producir una apariencia de realidad que permita al usuario tener la sensación de estar presente en ella. Los métodos inmersivos de realidad virtual se ligan a un ambiente tridimensional creado por ordenador, el cual se manipula a través de visores, guantes u otros dispositivos que capturan los movimientos y permiten interactuar con dicho ambiente. la realidad virtual trabaja en un ambiente tridimensional completamente sintético.
Esta exposición está comisariada por Ana Revilla y coordinada por Myriam Monterde. Cuenta con la colaboración de IberCaja, el Ministerio de Cultura y Google Tilt Brush (propietario del software utilizado para la creación de estas obras de arte).
Por ello, en su compromiso con la creación artística contemporánea, Fundación Ibercaja nos propone la exposición “Más allá de la pintura. Realidad virtual para la creación contemporánea”, una extraordinaria experiencia inmersiva basada en la aplicación de las nuevas tecnologías al mundo del arte. Una muestra compuesta de tres obras diseñadas en exclusiva por los artistas Lalo Cruces, Magallón Sicilia y Sylvia Pennings, que han sido elaboradas íntegramente utilizando uno de los softwares de realidad virtual más interesantes de la actualidad.
La contemplación de estas obras, por parte de los visitantes de la exposición, a través de unas gafas de realidad virtual, se pueden adentrar en cada una de las obras, caminar por ellas, atravesarlas, disfrutando de sus trazos, formas, texturas y colores, e incluso, escucharlas, ya que las piezas han sido acompañadas de música con el objetivo de ser potenciadas sensorialmente.
Sin duda, “Más allá de la pintura” es una nueva forma de apreciar el arte, capaz de envolvernos en un mundo tridimensional, en el que los espectadores somos por primera vez los auténticos protagonistas de las obras, habitándolas, formando parte de ellas; una experiencia única, dinámica y rompedora.
En cuanto a los artistas cabe mencionar la participación de Lalo Cruces, Magallón Sicilia y Sylvia Pennings.
Lalo Cruces (Zaragoza, 1980), se formó en la Escuela de Arte de Zaragoza, compagina el diseño y el arte en sus trabajos. Ha desarrollado proyectos de intervención urbana y fue galardonado con el Premio Ibercaja de Pintura Joven en 2015. Además es el primer artista europeo representado por la Fish Gallery con su serie “Containerland” en la Young Art Taipei y en la Kaohsiung International Art Fair.
Magallón Sicilia (Zaragoza, 1969), se formó también en la Escuela de Arte de Zaragoza, actualmente desarrolla su actividad creativa de un modo multidisciplinar (escultura, instalaciones, diseño escenográfico, grabado y pintura). Ha realizado numerosas muestras individuales (Zaragoza, Madrid o Bruselas) y sus piezas han sido seleccionadas para diversos premios (Santa Isabel de Portugal, Delegación de Gobierno en Aragón o el Pradilla de Villanueva de Gállego). Su obra, que se encuentra en diversas colecciones (Ibercaja, Museo del Vino de Cariñena o Heraldo de Aragón), se nutre de elementos donde la forma y el color confirman su naturaleza plástica, su concepción abstracta y su dominio técnico.
Y finalmente la tercera artista es Sylvia Pennings (Ámsterdam, 1961), titulada en las disciplinas de Textiles y Pintura por la Academia VL-VU de Bellas Artes y la Hogeschool voor de Kunsten de Ámsterdam, reside en Zaragoza desde 1989. Ha obtenido diferentes premios y menciones de honor y su obra, enigmática y fantasiosa, presenta al bosque como escenario principal de sus pinturas, sus obras se encuentra en numerosas colecciones privadas y públicas (Gobierno de Aragón, Ayuntamiento de Zaragoza, Ibercaja o en Heraldo de Aragón).
El nexo común es la realidad virtual siendo esta exposición una experiencia completamente inmersiva. Por lo tanto se trata de un proyecto de gran innovación tecnológica y curatorial ya que la creación artística se vincula a los avances tecnológicos más actuales, generando una experiencia artística que traspasa el canon de la contemplación para adentrarse en las sensaciones, la percepción global y las emociones que suscitan. El hecho de permitir que el visitante se sumerja en dichas obras tridimensionales, otorga la posibilidad de interactuar con ellas aportando un grado de profundidad y cercanía difícil de igualar con otras tecnologías. De esta forma, con estos modelos sintéticos en 3D se pueden reconstruir contextos visuales y escenográficos que amplían las posibilidades didácticas y comunicativas de las obras de arte. La completa libertad que permite la creación de estos entornos de realidad virtual supone romper muchos moldes para generar narrativas, y esta misma flexibilidad del medio puede llevar en el tiempo a toda una revolución en el ámbito expositivo, a una nueva museografía o cibermuseografía.
Tal vez estamos asistiendo a una ruptura conceptual de la propia definición de lo que denominamos obra de arte, no sólo en su percepción, sino también albergando cuestiones como su inmaterialidad, más allá de un archivo digital o de la dimensión que alcanza el campo de la fenomenología que atañe a la experiencia de la obra de arte, la cual es en sí misma una exigencia para su propia existencia.


